/hisrol/
Glaze [Hilo 3]
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Glaze [Hilo 3]
299,792

The red supergiant star Betelgeuse has exploded. Happy pointed at the sky and designated its light as a danger. During the last days of autumn, Padparadscha did not miss an opportunity to calm her worries by harassing and besieging the pyroclast. Surprised when she saw letters and words in the drag marks on the ground, her words. After reading, totally annoyed, the pink mineral erased the marks and separated the skeletal body of the creature as a punishment. Hell, the Cortex was described as a place of penitence and eternal darkness. Those who are abducted towards that spiral of madness share harmoniously the same fate.

The forms of mineral life are colonies of microorganisms that maintain a defined chemical composition. From phosphates, sulfates, carbonates to silicates, these beings are understood as a group as the main intelligent species on Earth. Gems not only shine for their various colors, their abundant intelligence, strength and beauty, but also stand out for their imperishable capacity. In short, immortality, although their body breaks into a thousand pieces, as long as most of their parts are recovered and reunited, the gems will revive again and again. In this way, for more than 10,000 years, generations of mineral life have inhabited this immaculate paradise.

The crystalline earth is an extensive island located in the northern hemisphere of the planet. This portion of land hosts a great and unique ecosystem known of organic and inorganic beings. Although most carbon-based beings do not exceed the height of 20cm, the rest of mineral life functions as a regulator and conservator of these species. Outside the island, in the ocean natural life develops without any interruption. It is theorized that the mass of salt water comprises 99% of the Earth's surface.

During winter, a large part of the sea freezes and the sky fills with dense clouds that prevent any type of transparency. The gigantic frozen continent that rises in front of the crystalline earth could be explored, but for this moment most gems lie inactive due to their weakness. The microscopic inclusions that provide motricity and consciousness to the gems function based on light energy. Therefore, in winter, cloudy days and dark places tend to have an attenuated efficiency.

<Cupos
They open spots towards the end of this chapter, they will be 2.

>Piedra preciosa
The statistics depend on the chosen mineral. Any can be selected, from gypsum to diamond.
>Edad
From 0 to 82 years
>Apariencia
All gems have a feminine appearance. Hair, iris and nails share mineral characteristics of the gem they represent.
>Personalidad
Optional
>Extra
Particularities can be explained here. Particularities such as the color change of Alexandrite, the transparency and fluorescence of Kunzita, or the radioactivity of Uranocircite. It can also explain predisposition for a specific job.

Theme of the role: https://youtu.be/wJn1Y-ObJiQ?si=30VVa_kdPyO25HJX
No.8291
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>Pyroclasts
Mineral beings of apparent subterranean origin. From ash, lapilli, slag, bombs, and blocks, they visually have dark appearances and are physically fragile and brittle. Sometimes they emerge with high temperatures, almost incandescent. They appear in large groups like shadows on the earth and use weapons and tools to attack the gems. Occasionally, a gem is captured by pyroclasts and disappears forever.

>Fluorite
Hardness 4. She is a gem with special abilities, is over 1050 years old, and is well-treated among most gems. Fluorite is in charge of naming new gems, as well as finding out their main characteristics. For as many years as are sufficient, Fluorite teaches the new ones everything about the world and later provides them with a job and missions.

>Jobs and active gems
Every day during the summer, spring, and autumn seasons, the gems patrol in groups. Most gems with hardness 6+ focus on combat and patrolling. Another population is dedicated to various activities such as exploration and studies of geology, biology, meteorology, astronomy, history, and complete daily records of the crystalline earth. There are 28 gems inhabiting the island, Almandine, Topaz, Alexandrite, Padparadscha, Aragonite, Uranocircite, Onyx, Ametrine, Moissanite, Diopside among others. Each with marked individuality in appearance, personality, strength, luster, crystal system,

Obviously inspired by Houseki no Kuni
No.8292
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<Combate
En ataque cada punto de fuerza equivale a 1d100
La fuerza comprende dureza, arma, destreza y esfuerzo.
La dureza es la naturaleza del mineral en escala de Mohs. Se ignoran decimales. Por ejemplo, si se tiene 6-6.5 en dureza, se toman 6 puntos en estadística de fuerza.
Las armas aumentan de 0 a 3 puntos de fuerza, elegible.
La destreza aumenta de 0 a 5 puntos de fuerza, entrenable.

Finalmente los dados de esfuerzo pueden ser 1, 5, 10, 20 o los que sean. Se tiran independientemente respecto a los dados acumulados de dureza, armamento y destreza. El resultado se acumula de izquierda a derecha. Cuando alguno de estos resultados sea menor a 40 los dados dejarán de acumularse, se añadirán los puntos al ataque y la gema atacante se fracturará por sí sola. Dependiendo de los puntos de destreza se puede ignorar este límite del 40 en los dados.
Por ejemplo, una gema de destreza 2 puede ignorar el primer y segundo dado 40-, pero al llegar al tercero se rompe.

Lanzar de la siguiente forma:
Fuerza conjunta: roll 12d100
Esfuerzo: roll 30d100
No hacen falta tiradas individuales, los resultados se contabilizan fácilmente.

Los puntos de vida son determinados por el tamaño del mineral y su índice de refracción. naturalmente todas las gemas tienen el mismo tamaño aproximado por lo que el primer valor no cambia. 1000.
Luego, el índice de refracción multiplica este valor y el resultado es la resistencia a fractura o puntos de vida en combate.

Métodos de combate que no dependan de la lucha mano a mano o con espadas, suman o restan puntos de destreza. De la misma manera, durante el combate entre gemas se rige un sistema de prioridades que deriva de los puntos de destreza.

Fuera de combate, la dureza también es clave al interactuar con las demás. Si dos minerales se tocan sin cuidado y son de durezas distintas, es posible que el mineral de menor dureza se agriete, raye o rompa.
No.8293
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Howlita
>El suelo tiembla y el líquido con el que fue reemplazado se transmite en forma de olas. Solo deteniéndose al impacto de un objeto sólido, tanto las gemas, como piroclasto, incluso una aparente esfera incrustada en el centro varios metros bajo la mancha. Aún mantiene la forma del césped, pero es demasiado oscuro para notar detalles, solo siluetas. Las pisadas de los diamantes resuenan como golpes a charcos, su gran peso y fuerza intensifican el efecto. Las bombas piroclásticas aparentan un movimiento lento a través de varios ejes de giro. Una cada una, mueven por turnos tanto su cabeza, torso y parte baja del cuerpo aún unida a la mancha. En cuanto las diamantes entraron a la zona, la escoria reaccionó enviando parte de sí rodeando las perturbaciones del suelo. Diamante en bruto rompió de una patada la estructura en creación y se aproximó con los grandes enemigos saltando por sobre la escoria. Verde se quedaría un poco más atrás pues un segundo alargue intentaba atraparla y cedió espacio para evitarlo. Tomando su espada con las dos manos, Verde golpeó al aire que pronto sería llenado con material de escoria, cortando el ataque enemigo. Bort por otro lado clavó su espada en el gran cuerpo de una de las bombas y desaceleró usando el corte de su espada a través del grueso material como freno. Cuando la diamante tocó por fin el suelo en tensión, se vio impresionada por el largo segundo de corte a la bomba. Sacó su espada intacta de su hazaña y se vio entre los dos enemigos a punto de ser golpeada por ambos.
(Bort) Uoh. Es enorme.
(Diamante Verde) ¡Bort!
>Verde exclamó su nombre al verla a punto de ser aplastada. La escoria que tiene enfrente es lo suficientemente inteligente para bloquear su vista y movimiento. La primera bomba avanzaba para aplastar a Bort, ella solo tuvo que cortar varias veces en aspa haciéndole daño y desviando su enorme masa. El segundo piroclasto que ella tenía atrás atacaría con sus enormes brazos, el primer golpe fue percibido por la diamante y lo esquivó al tiempo que cortaba con su espada. Reposicionando en el suelo firmemente ella sería capaz de atacar otra vez. Viendo de reojo la respuesta instantánea de regreso del piroclasto al que esquivó, Diamante en Bruto esta vez se dejó alcanzar bloqueando con su brazo izquierdo. El material volcánico se rompe al impacto, se cristaliza y vuelve a romperse dado a la temperatura segundo después. Diamante repelió el golpe con su propio mineral siendo desplazada solo unos diez o veinte centímetros. Reaccionando orgullosa posterior al golpe, Diamante en Bruto había soltado unos pequeños fragmentos de sí, revelando un interior oscuro.
(Bort) Hmph, nada mal. Verde, no vemos unos así hace mucho, ¿cierto?
(Verde) 5d100 = 12, 94, 72, 89, 76 = 343
>El amarillo desgastado de su superficie crece junto a su mineral negro brillante. Recibiendo la luz como si fuera un espejo. Bort apretó el puño de su brazo con grietas y se mostró emocionada. Preguntándole a Diamante verde a mitad de la batalla. La última estaba realmente ocupada con la escoria, forzaba a sus inclusiones a hacer verdadero daño. Por parte del grupo de Benitoíta, la avanzada estaba a punto de detenerse. Los piroclastos que tienes enfrente no hablan en absoluto, pero tu tiempo conviviendo con uno que sí lo hace te logra confundir de a ratos. Lo único que hace ruido son los silbidos del viento que se filtran por la roca porosa de los enemigos. Ellos dispararon.
(Lapilli) …
(Benitoíta) ¡Resiste!
>Una gran cantidad de flechas volaron hacia ustedes, algunas totalmente negras del mismo material de los lapillis, otras con puntas de color verde, gema pulida de Amazonita. Benitoíta exclamo para sí y se detuvo balanceando su espada hacia adelante cortando la trayectoria de los proyectiles. Unas tres o cuatro flechas fueron detenidas por el filo de su espada, algunas destruyéndose y cayendo al suelo, otras atorándose dado a su punta abierta. No todos los disparos pudieron ser detenidos por Benitoíta, la misma recibió daños, tanto en la cabeza como en los brazos. Un plano de corte se formó y un pedazo de su frente cayó acompañando los trozos extra de benitoíta y obsidiana de su espada. Benito agitó su espada para quitar el par de flechas que aún estaban ahí, luego siguió hacia adelanta ya casi atrapando a uno de los lapillis en su rango. Los lapillis que dispararon a Bentonita fueron los que tenían armas normales, luego estaba el tercero de Amazonita, ese te disparó a ti. Una flecha cayó en tu vientre que hizo un agujero y luego se deformó a una apertura con el rompimiento secundario. La segunda fue bloqueada por tu espada y la tercera directamente falló en darte. El sonido del cristal romperse y la voz de Benito, al lado, te alertaron.
(Benitoíta) ¡Estoy bien! Todavía puedo… ¿Eh?
>El brazo de Benito descansa sobre el pasto simple un metro lejos de ella, se trata de su extremidad izquierda, ella aún mantiene su espada firme del otro lado. Destruidas poco a poco, Benito te llamaría a la batalla otra vez, en esta ocasión para destruir por fin a los lapillis. Sin embargo, antes de partir y esquivar flechas, Bentonita dirige su mirada al suelo. Los crecimientos de magma enfriado se expanden hacia sus pies. El cristal, el piroclasto es de grano mucho más grueso que el de lapilli. A punto de ser incapaz de moverte, identificas el origen de tal estructura. Diamante Verde le grita a la otra diamante, viéndose la primera agrietada por la fuerza extra de sus inclusiones. Su atención dirigida a los dos piroclastos más grandes, la escoria tiene oportunidad para dirigir su propio mineral en apoyo de los arqueros. Bort convencida pobremente por la situación, toca su pecho con el brazo dañado y habla para si misma. Benitoíta se liberó fácilmente, ella cortó algo del suelo para ti y luego se adelantó contra los lapillis.
(Diamante Verde) ¡Hermana, no seas descuidada, elimínalos ya!
(Bort) Bien, bien. ¿Cuánta fuerza debería utilizar? Esto estará bien

>Bort
16d100 = 832 10d100 = 75, 58, 20, 40, 43, 40, 7, 31, 17, 15 = 343
>Verde
14d100 = 679
>Benito
11d100 = 573
>Lapilli
12d100 = 726 6d100 = 246 6d100 = 210
>Escoria
7d100 = 380
>Bomba
8d100 = 297 8d100 = 465
No.8294
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No.8295
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Taaffeíta, Kunzita
>El cabello de Anatasa se mueve ligeramente al viento, el mineral de anatasa es inusualmente reflectante entre todas las gemas. Origen de una enorme resistencia, ella a veces funciona como un espejo, tanto en el pelo como en los ojos. Taaffeíta podía verse en ellos al momento en que la misma atacaba, pero había algo mal con Anatasa pues sus ataques eran descuidados y apenas esos momentos duraban menos de un segundo. Luego de ser advertida por Alexandrita, Anatasa había cambiado la actitud anterior. Daba la impresión de que se lanzaría a crear situaciones de ataque largas y nada impacientes. Manteniendo el rostro serio incluso luego de ser impresionada por la acción temeraria de Kunzita. Anatasa vio las resquebrajaduras de su compañeras y la gran velocidad que tomaría a partir de la pose que tiene, definitivamente sería un gran ataque. Mientras Alexandrita aún la alentaba, Anatasa agitó su espada hacia adelante y procedió a avanzar en contra de Taaffeíta, al mismo tiempo que Kunzita. Anatasa imitaba las últimas palabras de Kunzita, cosas sobre acabar con Taaffeíta. Exclamar de esa manera le daba mucha más fuerza a Anatasa, aunque ella poco entienda lo que esas palabras significan realmente. Cortando el aire con su espada, Anatasa se aproximó y acertó uno de sus golpes al tiempo que Taaffeíta intentaba contrarrestar a Kunzita. Anatasa no se detuvo luego de un solo impacto, aunque seguramente se alegraría de ello después.
(Anatasa) Oh, cuánto poder. ¡Bien! ¡Muere, maestra, muere, muere!
>Aunque el tacto fuese uno de sus principales sentidos, este nunca estaría completamente desarrollado como el de los animales. Pues para las gemas no hay amenazas que las alerten en supervivencia, de plano es imposible perecer. Kunzita ya había experimentado en la mañana los límites sobre estímulos e inclusiones con Ametrino, o eso se habría de imaginar hasta el momento de la batalla. Una grieta se origina en su visión, rompiéndose linealmente hacia los puntos con mayor debilidad y luego redireccionando igual de recto. Aunque la grieta se haya manifestado físicamente en la parte derecha de su cabeza, cosa que no hizo, no tendría sentido el que su completa visión sea inundada por una rotura perfecta en dos direcciones pues solo uno de sus ojos sería afectado. El temblor y los silbidos de reemsamblaje que acompañan esta sensación de rotura interna solo se hacen soportables al pensar en decidirse atacar y volver a atacar. Las grietas de esfuerzo vienen del centro de su cuerpo y filtraciones de metal fundido se hacen presentes de allí. El mismo metal que obstruye la visión de Taaffeíta momentáneamente, su tacto es resbaladizo y es difícil de quitar sin esparcirlo por toda la superficie del rostro. Finalmente, cuando Taaffeíta es capaz de quitar su mano izquierda de limpiar el metal, ella tenía ya a Kunzita de frente intentando el último ataque. Taaffeíta logró esquivar el primer corte de un salto breve hacia atrás, del segundo ataque desvió con su propia espada y volvería a retirarse de no ser por Anatasa. La última logra alcanzarla y le quita una capa de su espalda. La cáscara de taaffeíta se desliza por dentro de su ropa y se rompe dado a lo largo y ancho del objeto.
(Alexandrita) Y-ya es suficiente.
>Alexandrita dejó de exclamar para Anatasa y viendo la situación se acercó para detenerlas. Taaffeíta tenía a Anatasa siendo capaz de atacar por detrás, pero su atención estaba perdida por bloquear lo más posible a Kunzita. Lograndolo, luego de un cuarto o quinto ataque anulado, finalmente las grietas del cuello de Kunzita alcanzan el rostro de la misma. Un pedazo de su cara se desprendió sin más, su ojo derecho se despegó también y todo su cuerpo se hizo inerte. Al caer como una muñeca el metal de Kunzita también abandonó su cuerpo, un porcentaje de este. Brotando de ella como una pequeña fuente, el césped era fácilmente ahogado por el metal fundido, Anatasa se detuvo un segundo tras ver a su compañera abatida, pero fue su error también se alcanzada por la aleación. Perdiendo el agarre firme de su espada, Anatasa intentaba quitar el fluido de su puño usando su otra mano. Retrocediendo un par de pasos augurando una respuesta de Taaffeíta, Anatasa fue otra vez descuidada.
(Anatasa) ¡Eh! ¡¿Qué es esto?! Es todo plateado y resbaloso. Wuoh.
>Así como cuando Anatasa estuvo jugando con la mariposa junto a Kunzita, ella perdió el equilibrio, dio unos pasos en falso hacia atrás y cayó. Mientras se sacudía de la aleación con la que fue rociada, mientras ella cayera en el césped no habría problemas con durezas, pero no era el caso. Los límites del área de batalla coinciden con los límites de la base para la Academia, cruzando esta zona solo con la parte más alta de su cuerpo, Anatasa hizo chocar involuntariamente dureza 6 a 7. Su cuello no soltó ningún fragmento demasiado pequeño, su cabeza solo giró unos cinco centímetros lejos de su cuerpo, desencajada. La espada que tenía en manos rebotó muy bajo un par de veces hasta descansar en la tierra.
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Taaffeíta
>Volviste a vestirte. Tu hombro regresó a su lugar pero dejó un espacio de separación que debía ser reparado en el área médica, tu brazo se mantendría inestable y pronto a romperse por un rato más. Los pedazos que Alexandrita no pudo volver a unirte fueron separados y puestos sobre la roca blanca y pulida de la Academia, luego de terminar el entrenamiento las llevarían todas estas y toda tú a reparación. Alexandrita se encuentra sentada sobre el límite del jardín, ella tiene el cuerpo de Anatasa en sus manos e inspecciona la rotura minuciosamente. La cabeza de Anatasa se encuentra al lado opuesto de donde Alexandrita reposa el cuerpo de la misma. Alexandrita giró esa cabeza sin que esa te diese la cara, ella lo hizo de una forma en la que pensaba que no te darías cuenta, pero falló. Alexandrita está visualizando las líneas de corte y los pequeños fragmentos que debe quitar para que Anatasa regrese lo más pronto posible. A unos metros al lado de Alex, se encuentra Kunzita como si durmiera apoyada del borde del jardín. Luego de la batalla, la visión de Alexandrita fuiste tú, de pie junto a un par de gemas destruidas. Preocupándose por las gemas rotas, pero sin dejar de preocuparse por ti, Alexandrita trató lo más rápido posible las fugas de metal líquido y Anatasa rodando por el suelo. Alex se esforzó en repetirte que fue un accidente y que tu enseñanza había sido perfecta, todo eso mientras reunía el metal con pedazos de kunzita en sus manos. Incluso ahora, luego de que se percató de que la observas reparando a Anatasa, ella volvía a adjudicarse la responsabilidad.
(Alexandrita) Está bien, Taaffeíta. Yo les pedí esto. Además, reemplazar nuestro propio mineral, a pequeña escala, no es malo. Creciste gracias a eso, ¿cierto?
>Alexandrita giró la cabeza y cerró los ojos sonriendo con confianza. Regresando su vista al cuerpo partido de Anatasa, ahora ella tomó la cabeza de Anatasa y las dejó reposar en sus muslos. Mientras ella limpia el rostro plateado de Anatasa con un pañuelo, Alexandrita te hacía recordar las anteriores intervenciones médicas. Andalucita lo dice todo el tiempo, pero las gemas de combate están tan enfocadas en la lucha y pelea que olvidan estos detalles rápidamente. Existen partes de ustedes que definitivamente no deben perderse, otras que añaden poco o nada a su completa individualidad y unas últimas que se recomienda retirarse luego de varios siglos. Las memorias se determinan por el volumen del mineral y la cantidad de inclusiones, es decir mientras se esté raspando capas superficiales de material solo se pierden detalles concretos en memorias cuya esencia se mantiene. Turmalina lo había explicado bien con injertos de cultivo, el cómo añadir pedazos externos de plantas no dañaba o cambiaba la composición original del primer individuo. Plantas que crecen y se desarrollan a partir del corte de otras, sin olvidar su origen, Andalucita se apenaba de ejemplificar el trato de las memorias usando componentes orgánicos. Alexandrita retiró una capa fina de Anatasa y unió su cuerpo de regreso. Acompañada a su justificación, el sonido chirriante de inclusiones reencontrándose se transmitió por el aire. Anatasa no tardó en regresar.
(Alexandrita) Andalucita me lo explicó bien luego de tu accidente. (...) Lo importante es que ahora conocen el sabor de una verdadera batalla. No sería una sin romperse un poco.
(Anatasa) Um. ¿Lo hice bien…?
(Alexandrita) ¡Claro que sí! Lo hiciste muy bien.
>Los rayos del sol entraron directamente a los ojos de Anatasa, luego una sombra bloqueó tal entrada y Anatasa forzó su vista reconociendo a la gema y el ambiente. Anatasa parpadeó un par de veces, era claro que ya no estaban en combate pues el color azul y rojo de Alex no juega nada en su enfrentamiento. Aún sin ver a alguna de ustedes, Anatasa intentó hablar lentamente, se detuvo y preguntó. Los pensamientos de Anatasa antes de romperse eran de dar lo mejor en la batalla, ahora que su existencia fue interrumpida durante un tiempo, ella luce desconcertada. Viéndola recuperada y respondiendo a su pregunta efusivamente, Alexandrita abrazó como pudo la cabeza de Anatasa. Dureza menor y mayor, Anatasa fue cubierta por el cabello bicolor de Alexandrita. Cuando Alex separó y tomó a Anatasa de los costados para pararla de regreso a la tierra, viste el rostro y cabello de Anatasa con las mismas grietas del combate, ni una más o menos. Terminando de reanimar a Anatasa, Alexandrita sacudió sus dos manos y se puso de pie también. Dándole un vistazo a Kunzita, Alexandrita pensó en voz alta.
(Alexandrita) Pues… Pasaron ya varios minutos y está ese metal, pero de todas formas, lo intentaré.
(Anatasa) Entonces, maestra Taaffeita. ¿Soy una buena espadachina? ¿Puedo llegar a ser como tú? ¿Qué opinas? ¿¡Cuál es tu sentencia!?
>La última visión de Anatasa eres tú mucho más alta de lo normal dado a los grados de inclinación que alcanzó su cabeza. La pequeña gema obviamente no se contentaba sólo con la aprobación de Alexandrita, aunque ella haya sido tan positiva. Acercándose a ti como un ratón, Anatasa tomó los bordes de tu ropa y preguntó muchas veces. Usando una palabra extraña hacia el final, los ojos de Anatasa aun encendían llamas de duelo. Alexandrita ahora estaba reparando a Kunzita.
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Kunzita
>Se escurre y se funde, dos puntos separados a una inconmensurable distancia, brillo a escalas mínimas. El sueño duró solo un segundo. Fuiste capaz de crear ese escenario en tus inclusiones dado a lo poco que te rompiste. Aunque las partes que cayeron de ti no fueron muchas, el daño era severo. Aun puedes casi sentir como el metal fluye abriéndose paso por las mínimas separaciones aunque nada de ello se manifieste a escala visible. Es muy temprano y la luz del sol es intensa, aunque estuviese algo nublado dado a la estación. Tu primera interacción con la luz sería girar la cabeza mientras Alexandrita alivia la incomodidad con su sombra. Ella tiene un pedazo de tu cabello del que fluye metal pero luego regresa al interior del mineral, parece que todavía no se percataba de que habías despertado al menos no hasta que moviste la cabeza por instinto. Estás sobre ella después de todo, es imposible que Alex no te dirija su atención una vez te despiertas y te mueves. Saludando y calmándote de ser necesario, Alexandrita te detuvo un momento para que te sientes al lado de ella.
(Alexandrita) Temía que Onix se enojara conmigo en cuanto te viera así, pero temía más que ella se pusiera contenta. Así que te arreglé.
>Alexandrita juntó sus manos con los guantes puestos. En una de sus manos ella tenía el mechón de pelo que te hacía falta. Luego de limpiarlo un poco ella te lo alcanzó de regreso a su lugar. Alex mencionó de Onix quien ya debería estar a tiempo de llegar. Recordando lo esporádicamente cruel que podía ser esa gema Alexandrita parece haberte rehecho de regreso en tiempo récord. El tacto de tu espalda deslizándose por el grueso borde del jardín de Topacio Mistico no es nada rugoso. Principalmente debido a tu dureza mayor, la misma que te permitió golpes decentes en combate, ahora ella te ayuda a esconderte del sol sin dejar de sentarte al lado de Alexandrita. Ella explicaría como de sorpresivo fue que arreglarte se le haya hecho fácil. Gracias a tu aleación, el material que recogía Alexandrita casi parecía ordenarse automáticamente regresando el metal la posición de la roca encajonante que lo almacenaba. No sin antes reunir todo tu metal usando tus restos para llenar de regreso poco a poco tu cuerpo principal. Las gemas no pueden repararse al instante tras un largo rato de estar separadas, Alexandrita comentó que es distinto contigo. Una particularidad que seguro gozaba Diopsido, pero no la podía explotar dada su reactividad. Alexandrita regresó al tema del aluminio fundido ensuciando todo el lugar, aún restos visibles quedaron y se necesitaría un segundo aseo por Aragonito.
(Alexandrita) Es verdaderamente complicado recoger todo este metal. Puedo comprender a Diopsido, y a ti también. Pero, más importante, ¿Cómo te sientes? Este… Tu color…
>Taaffeíta y Anatasa se encuentran apartadas y completas dejando de lado ciertas grietas. La segunda aborda de forma intrusiva a Taaffeíta en una retroalimentación de su uso de la espada. Alex de pronto cortó el hilo de la conversación y preguntó por ti. No habría mucho que responder, solo hay dos formas en cómo las gemas se despiertan después de ser rotas y son completamente neutrales como después de una siesta o siguiendo la línea de pensamiento y acciones que tenían antes de ser destruidas. Pero contrariando la idea anterior, Alexandrita señaló tomándose el tiempo en su voz. El pedazo de cabello que fue recientemente unido a ti se hacía transparente y el metal en el interior se visualizaba como pequeñas gotas diseminadas en el cristal. Seguido a esa reacción más o menos propia de ti, el metal de pronto se actualizaba al toque de tus inclusiones y se reunía. Ramificando para conectar con la fuente total en el centro de tu cuerpo, la aleación empaña de un rosa intenso la parte de ti recién reunida. Quizá conectando con memorias, pronto se romperían esas conexiones otra vez descolorizandote. Mirando hacia el bosque, cuatro brillos marcaban el acercamiento de dos figuras completamente negras. Rápidas como los piroclastos, pero extrañamente altas para ser cenizas. Pareces ser la primera en verlos, Alexandrita se encuentra juntando pedazos de ti que no pudo acoplarte.
No.8299
Poudretteite-ca6b32 GEOP
No.8300
Andalusite-c07d61 Kunz
>>8299
>La luz es intensa. Es temprano en la mañana y ella está acostada, totalmente horizontal. Hasta ahí todo normal, lo raro empieza cuando instintivamente voltea la cabeza para alejarse de la luz y se percata de que no está sola ni tampoco en su habitación.
>El material que se filtra de su interior, las grietas en su cuerpo y en el de las otras tres gemas a su alrededor y las primeras explicaciones de la más cercana apoyan la idea de que no es la primera vez que despierta hoy a pesar de sentirse como la primera vez que despierta en su vida, y que tampoco está acostada a plena luz del sol por motivo de descanso o de un accidente personal.
Es difícil recordar.
>Nombres y detalles específicos de lo último que estuviese haciendo son lo más difícil. No puede identificar a las gemas a su lado ni emparejar rostros con los nombres que le mencionan.
>Mirando a su alrededor para intentar entender el contexto, recoge algunas pistas importantes, como su cercanía a la academia, las espadas en el suelo, los pedazos de gema, el número exacto de cuatro gemas que forman dos parejas, y lo más importante de todo...
¡Piroclastos!
>Se levanta de inmediato al dar el grito, apuntando al enemigo. Algún sobrante del grupo que derrotaron y que por alguna razón se separó y escondió hasta ahora, quizá, más sensato eso que pensar que atacaron dos veces en un mismo día y en un período tan corto de tiempo.
Están demasiado cerca, voy a tocar la campana y...
>No puede traer espadas en mejor estado, no recuerda dónde encontrarlas. Ya le es difícil recordar qué son los piroclastos y el procedimiento para lidiar con ellos. Correr a la campana para reunir a los grupos de patrulla y advertir a las gemas de menor dureza es quizá lo mejor que puede hacer, estando como está, no obstante, si su memoria se tarda más que ella en regresar, sí o sí levantará la espada que encuentre para ayudar a sus hermanas.
No.8301
Paraíba Bicolor-80ac48 𝓚𝓾𝓶𝓲𝓴𝓸##eULHjo
No.8302
Poudretteite-ca6b32 GEOP
>>8301
>De vez en cuando Alexandrita se inclina hacia adelante deformando la sombra recta del borde del jardín. Su cabeza proyectada en el suelo dejando una región más amplia para ocultar tu sensible transparencia a la luz intensa que te vio despertar. Muchos cristales pequeños están a su lado izquierdo, reposando bajo el sol y brillando de rosa, son cristales que ella retiró de ti o que tomó del suelo luego de que te hayas roto. Entre esos cristales hay gotas de metal fundido, la aleación se desplaza y se acumula en las puntas generando pequeñas esferas hacia el final. De la misma forma, los puntos en el interior del bosque brillan aparentando incandescencia. Las cenizas tienen terminaciones amorfas, pero tienen un amoldado frente como un pañuelo desplazando fuertemente contra el viento. Esos colores que se les aparecen en la superficie a veces los hace ver como si tuvieran ojos. Cuatro grandes brillos amarillos que definitivamente son sus ojos. Taaffeíta está siendo asediada por Anatasa y Alexandrita está de espaldas limpiando el área de tu reconstrucción, alertaste a lo primero que viste. Tanto Taaffeíta como Anatasa te habrían volteado a ver de inmediato, pero es Alexandrita quien ignoró el paso de ver a donde señalas y volteó con ambas manos sujetando el mango de su espada. Notando a los piroclastos de inmediato, pero preguntando el porqué no notaron el cielo oscurecerse desde tan cerca. Alex cortó su línea de pensamiento y desenfundó.
(Alexandrita) ¿¡Piroclastos!? ¿Cuándo…? No. Anatasa, Kunzita, detrás de nosotras-
>Para ese momento Anatasa ya había dejado a Taaffeíta. Alexandrita le dió una mirada a la segunda en busca de verla preparada con su espada. Luego se dirigió a Anatasa, llamándola a buscar protección detrás de las dos, luego a ti. Ya habías partido, estabas lo suficientemente lejos de ellas dos que Alexandrita tenía intención de soltar una de sus manos y llamarte. Cambiando de opinión en cuanto vio más allá de ti y se percató también de las acciones de los piroclastos. Ellos se acercaron, pero fueron directamente hacía el grupo mayor de gemas, aún con su rapidez no se atrevieron a atacar al miembro más desprotegido. Alexandrita sujetó con fuerza su espada, defendió y contraatacó al último rápido movimiento de los piroclastos. El choque ya había sucedido, pero no podrías escuchar el golpe sonoro de las espadas contra el material fragmentado, el sonido más grave en el ambiente es el soplo del viento y tus pisadas contra la tierra, apresuradas. Viendo de frente, otro individuo se acercaba hacia aquí, pero por su brillo no se trataba de algún enemigo.
(Onix) Eh, oye, tú.
>Onix caminaba serenamente hacia aquí, a su manera, con las manos dentro de los bolsillos de su ropa. Naturalmente, luego de despertar de su sueño profundo, ella estaría somnolienta, pero ello no detuvo el identificarte a la distancia. Es propio de ella, con la buena vista que le dan sus ojos a color rojo, recibe la luz de una forma singular y te ha encontrado tantas veces de esa forma. El lugar de donde viene Onix coincide con tu dirección, terminarás topandotela si sigues de frente. Pero, aunque desvíes tu camino solo unos metros, Onix se veía dispuesta a moverse también para detenerte. Sin darte mucha opción para no atrasar el toque de la campana, ya sea acelerando o desacelerando, Onix se cruzó en tu camino como una verdadera roca.
(Onix) Eh, oh. Kunzita, basta, intento participar en tu entrenamiento. No me digas que te asustaste tanto que echaste a correr…
>Onix se movía de lado a lado sin escuchar razones de una gema tan apresurada. Finalmente tomándote de los hombros en cuanto te vio preparar arranque otra vez. Por la velocidad que se formaba, el golpe en sus palmas liberó un poco de su mineral. Cáscaras de onix en tres capas de colores cayeron al suelo, pedazos que se acoplan como si nada de regreso al cuerpo. Primero una capa delgada de resina, luego el blanco de su cabello y finalmente espirales negras que pintaban la parte más oscura. Onix vio tu rostro, un rostro acondicionado por el reciente despertar y que vió piroclastos surgir de algún lado, confundiendo tu expresión y acciones Onix teorizó. Separándote de sus manos podías ver las secciones de color negro en sus palmas, además de un color rojo que surgía muy tenuemente desde el fondo. Onix cerró las manos y con su puño derecho y pulgar señaló al lugar de donde venías. La batalla se había detenido por completo, en solo unos segundos. Ningún otro piroclasto se avecinaba, no había razón razón para aproximarse a la campana, según Onix, con su presencia era más que suficiente. Mientras más te acercas a donde estaba tu grupo de entrenamiento, mejor puedes verlo. Alexandrita somete al piroclasto en el suelo y parece gritarle, mientras que Taaffeíta y Anatasa lidian con el otro. Cuando tuvo la oportunidad de que ella la escuchara, Onix se burló.
(Onix) De verdad, eres demasiado buena, Alexandrita. Te tomaron el pelo sin querer.
(Alexandrita) ¿Onix?
No.8303
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No.8304
Phenacite-5821e6 Taaf
>>8296

¿Eso es malo?

>Los golpes de Anastasa representaban una ligera molestia, aún así no presentó queja alguna debido a lo ocupada que estaba con Kunzita
>Tras terminar de bloquear todos los ataques de la segunda gema más joven vio como esta caía
>Tal y como pensó los esfuerzos de Kunzita fueron demasiado para sus inclusiones
>No pudo evitar hacer una mueca ante aquella vista, aunque lo que más le preocupaba ahora era la sustancia que le cubría
>Nunca vio nada como esto por lo que tampoco sabía si eso era algo bueno o malo

>>8298

Lo que no esta bien es que se rompan como hizo Kunzita

>A diferencia de Alexandrita, Taaffeita no es capaz de reconstruir a otras
>Recoger los restos rotos es la única ayuda que puede presentar tras acabar el entrenamiento
>Una vez concluyó eso no le quedaba otra más que sentarse y observar el como las demás se volvían a ensamblar
>Perder partes, volver a unirlos, volver a perderlos y volver a dejarlos como estaban, ese era el día a día de una gema de combate
>Debido a eso pudo ignorar fácilmente las partes faltantes de Anastasa, pero en cuanto a Kunzita...

Debería haber parado antes...

>Volteó hacia el cuerpo en reposo de Kunzita, parte de sus roturas son productos de su propio sobreesfuerzo
>Un concepto el cual Taaffeita conocía muy bien, al fin y al cabo varias gemas deben de esforzarse más de lo debido para acabar con ciertos piroclastos
>Pero ver una cosa como esta en medio de un entrenamiento le parecía incorrecto
>No hay motivos reales para esforzarse de esa forma contra otra gema
>Aquello era algo tan básico que ni siquiera pensó en explicarlo, pero ahora ve que eso fue un error

¿Explicar que de mi accidente?

>Sus preocupaciones nuevamente acabaron por llenar tanto de su mente que acabó por dejar de oír a Alexandrita llegado cierto punto
>Abre sus ojos en grandes y pregunta confundida luego de darse cuenta de eso
>Notando de ese modo que Anastasa ya había despertado
>Se le quedo mirando un tiempo tras escuchar su pregunta para luego mirar al cielo y finalmente volver a observar a Anastasa

Si, con una buena maestra estoy segura de que puedes hacerlo

>Asintió con una sonrisa tras terminar de pensar en la pregunta de Anastasa
>Sus palabras aunque animadas cargaban cierto aire de derrota
>No podía considerarse una buena maestra después de lo ocurrido
>Tanto Anastasa como Kunzita estarían en mejores manos si siguieran entrenando con alguién más

>>8301

¿Eh? ¿Donde?

>Miró con atención el momento en que Kunzita despertó para asegurarse de que nada malo hubiese pasado
>Más cualquier posibilidad de preguntar o escuchar una respuesta acerca de eso, fue eliminada de inmediato
>El aviso de posible piroclastos en la cercanía hizo que todos sus sentidos se concentrarán únicamente en esa información
>Razón por la que tomo su espada y se levantó con prisas para dar un vistazo alrededor y prepararse ante cualquier posible batalla

¿Dado? 11d100 = 397
No.8305
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>>8302
>Solo de un instante, es un sonido ensordecedor nacido de la acumulación y explosión de ciertos gases acumulados en el interior de la materia a granulada grandes fragmentos. A pesar de su enorme tamaño, las bombas piroclásticas se mueven a la misma velocidad de cualquier escoria o lapilli, pero aún agregado a eso ellos son capaces de atacar más rápido dado a explosiones internas. A sus espaldas se forman infinitos agujeros que expulsan el material destruido, polvo y gases secundarios que ensucian el aire haciéndolo gris. Con cada uno de esos monstruosos impulsos, las bombas piroclásticas atacan sin piedad. La potencia del ataque sumado a la enorme masa en movimiento crea cuerpos mortíferos de destrucción. Cuando las bombas atacan forzando la liberación energética de su material el suelo tiembla como si una nueva gema hubiese nacido. Las perturbaciones en el suelo líquido aumentan a su escala como el oleaje nocturno de la luna hacia el mar. Aun con ese suelo desestabilizado Bort fue capaz de bloquear uno de los ataques de las bombas y atenuar el daño del otro usando una parte resistente del cuerpo. Usando su espada para cortar a una de estas bombas, Bort deformaba la visión de su arma dada la velocidad y la fuerza que ella ejerce. Volteando a ver a Diamante verde en cuanto la última le avisó que deje de jugar. Bort estimuló a sus inclusiones para brindar un ataque inspirado en el de Diamante Verde.
(Bort) Mierda. Entonces será de esa manera…
>Resquebrajaduras, iniciando desde su pecho se transmiten poco a poco a su brazo. En cuestión de menos de un segundo, los dedos con los que hace la mayor presión se rompen, la muñeca la sigue. Todo su antebrazo se parte en dos horizontalmente y finalmente la fragmentación propia se detiene hacia su hombro. Ninguna de las bombas, por rápidas que sean al momento de atacar le hicieron algo, fue la propia diamante que empezó a rechinar y a romperse por dentro de forma que su brazo dominante estaba prácticamente perdido. Reaccionando en disgusto al ver cómo sus dedos se caen justo cuando ella planeaba atacar, Bort hace el mayor esfuerzo para pasar su espada de su mano a la otra. Ella esquivó de forma ágil el enorme puño del piroclasto, girando por debajo de su brazo mientras su brazo y parte de su torso se rompían. Destinada a romperse por completo dado al sobreesfuerzo, Diamante en bruto entendió que debía dar el golpe con la fuerza que había acumulado. El sonido que ella emite al romperse y sus inclusiones viéndose rechazadas por ellas mismas, hace que las gemas presentes y los piroclastos la observen. Mientras es partida en cuatro pedazos con punto de origen en el centro de su pecho, Bort hizo lo que pudo para enterrar su espada en la bomba siguiente. Casi cortandola a la mitad, Diamante Verde presenció conmocionada.
(Diamante Verde) ¿Bort? ¿¡Hermana!? ¿¡Qué haces!? ¡¡Hermana!!
(Bort) Te lo dejo a ti-
(Diamante Verde) ¡¡¡...!!!
>Solo se lo dijo a ella. La mitad de la cabeza de Bort se deslizó de la otra cayendo al suelo. Creando el plano de corte justo a la mitad entre sus dos ojos. Todos los pedazos de Diamante en bruto ahora yacen sobre la plataforma negra de los piroclastos. El amarillo de Bort se pierde como la simple cascara que es. Toda ella se encuentra partida en un color oscuro y negro, la mitad de su cabeza cayó en su parte más lisa. Sus ojos aún abiertos parecieran observarlas aún. Diamante Verde presenció en primer plano todo ello. Aunque luchaba con el piroclasto, de pronto Verde ya se encontraba partiendo hacia luchar contra las bombas luego de cortar a la escoria. Las bombas allí tienen a Bort a su merced, si diamante Verde no se encuentra cerca una vez los piroclastos se retiren, entonces ella podría perderla. Bajo esas condiciones, Diamante Verde no podía pensar con claridad, en desesperación se acercó a enfrentar a los piroclastos más resistentes. Los lapillis que las disparaban entonces giraron sus armas contra ella. La escoria se quedó sin un objetivo de pelea, se quitó los ojos y extendió su velo de material al ras del suelo
(Verde) 3d100 = 177
(Lapilli) ...
(Benitoíta) ¡Howlita, aquí! ¡Concéntrate! Solo queda Diamante Verde. Si la apuntan a ella, para nosotras, ¡no habrá futuro!
>La forma en como los lapillis se las quedan mirando al recargar sus flechas, de igual manera el cómo ellos voltean a ver a las diamantes ser destruidas, los piroclastos se mueven con este ligero temblor que se hace tan molesto. Como si se tambalearan en su mismo lugar, pero no se trata de los agujeros de sus cuerpos ser empujados por el aire que los atraviesa, sino un movimiento mucho más discreto, un tipo de gracia. No importa de qué tipo sea, el lapilli, la escoria o las bombas, todas se encuentran en completo silencio. Desde que Happy apareció, es como si ellos se callaran a propósito, lo sabes bien porque ese falso piroclasto no movía la boca para hablar. Benitoíta te llamó y concentró tu atención en el enemigo, no en sus características espeluznantes, sino en cómo derrotarlos. Benito replicó que dependen de las diamantes para continuar en el combate. Cortaste el suelo infestado por el material de la escoria y te dispusiste a un ataque directo contra esos arqueros. De la misma manera, Benito se aproximó a los dos objetivos que ella tenía en frente y comenzó a cortar. Girando en cuanto la obsidiana rozó mínimamente su material, los lapillis dispararon teniendo a Benitoíta al frente. Una de sus piernas se desligó y voló decenas de centímetros, pero ello era poco importante, Benito ya se encontraba a la distancia necesaria para seguir atacando aún sin una forma de caminar.
(Benitoíta) ¡Howlita-!
>Te acercaste al piroclasto con las flechas especiales, este apuntaba a Diamante Verde así que tenías un golpe directo, distinto a Benitoíta que lidiaba con dos. Pero, justo cuando estabas por cortar desde arriba toda la mitad del piroclasto, una masa negra desde el suelo sujeto ambas de tus piernas haciéndote caer. Alertando a tu piroclasto objetivo, este te apuntó a ti y pudiste ver el brillo y color particular de la Amazonita de cerca. Con el suelo de escoria presionando tanto tu cuerpo parecía que la parte superior de tu cuerpo estaba por explotar. Así lo hace posible el lapilli frente a ti, destruyendo tu cabeza de un solo impacto.

>Verde
14d100 = 715
>Benito
11d100 = 597
>Lapilli
12d100 = 544 6d100 = 159 6d100 = 187
>Bomba
8d100 = 395
>Escoria
7d100 = 290
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No.8307
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>>8302
(-) ¿Entonces yo hice todo eso? ¡Soy verdaderamente increíble!
(Andalucita) Ese fue el testimonio de Diamante Verde (...) Intentas presumir pero, veas por donde lo veas, solo fuiste descuidada.
(-) Pues los golpes más fuertes sólo surgen de esa manera.
>Dos gemas se encuentran charlando. No puedes entender por completo el tema de la conversación pues llegas tarde a ella. Una gema, quien está reuniendo resina en un frasco del área médica, es Andalucita. Ella seguramente debió de haberte reparado luego de que el lapilli te haya destrozado el rostro y todo detrás de él. La otra gema que está allí solo se encuentra de pie al lado de Andalucita preguntando, charlando alegremente. Distinto a como es el ambiente usual del área médica, con Andalucita haciendo a Topacio Imperial guardar todo el silencio posible, la otra gema está haciendo un alboroto. La superficie de ella está perfectamente pulida y tiene el color ya de la resina común, su cabello negro y corto ni siquiera se acerca a la coloración de Anatasa, un pardo oscuro. Ella levantó el puño en alto demostrando así su poca sensata naturaleza. La luz de la tarde se filtra por la ventana, te encuentras acostada cerca de ella y el brillo es reconfortante. Ya que estás en el área médica es lógico pensar que fuiste recientemente reparada así que hay lagunas en tu memoria. Los pedazos que faltan de ti conformarían los recuerdos de esa gema que tienes en frente, pero, aun si lo piensas de ese modo sigue siendo extraño. Andalucita se percató de que estabas despierta y se acercó hacia ti con lo que ella tenía en manos en ese momento.
(Andalucita) Oh, ya despertaste, Howlita. (...) Ugh, ahora debo decirlo otra vez.
(-) ¡Howli! Cómo estás, preciosa.
>Andalucita está junto a ti, ella dejó el recipiente con pegamento a un lado y comenzó a inspeccionarte. Mientras expandía lo máximo posible tus párpados, ella se percató de algo molesto. No se trata de ti, sino de las circunstancias. Andalucita había explicado recientemente lo que había sucedido a la gema que se acerca también, lo repetirá. Cuando la gema del mineral negro finalmente se aproximó, ella saludó de una forma muy cercana, haciendo alusión a un brillo inexistente que te convertiria en una piedra preciosa. Andalucita comenzó a explicar. La batalla había sido en torno a pocas horas antes del medio día, pero no había iniciado instantáneamente pues la misión era deshacerse de un piroclasto especial. El piroclasto que hablaba y del cual eras la única que podía entender, Happy, lo recuerdas perfectamente. Resulta que durante el transcurso de la pelea se cumplió el objetivo, pero fueron atacadas por un gran grupo de piroclastos. Bort fue la primera en romperse, luego tú y finalmente Benitoíta. Luego de que te hayas roto, Benitoíta acabó con los 3 lapillis que estaban a nada de ser destruidos. Diamante Verde sufrió mucho en la pelea contra los piroclastos de erupción, pero pudo derribar a uno hasta que la escoria se interpuso. Haciendo el mayor esfuerzo para luchar contra la escoria, aún después de haber sufrido daños ella misma, Benitoíta forzó sus inclusiones incluso más que Bort y ayudó a Verde. El mano a mano se dio entre diamante Verde y la última bomba saliendo ella victoriosa. El tiempo en el que la mancha comenzaba a desaparecer y reestructurar toda la materia de regreso no le hizo suficiente para recoger las piezas de todas. Tanto Bort como Benitoíta habían perdido demasiados pedazos debido a su extrema forma de romperse. De cualquier manera Diamante Verde logró rescatarlas a las tres mientras todo el cabello y la mitad de la cabeza de Benitoíta se hundían en la tierra. Andalucita concluiría con las consecuencias de sus reparaciones pero la gema de negro interrumpió.
(-) A todo esto, ¿Dónde está Verde?. No la he atormentado en agradecimientos aún.
(Andalucita) Descansa adentro, fue muy dañada durante el combate. Además, dudo que ella quiera ser víctima de tus bromas justo ahora, Bort.
>Andalucita indicó intentando que Bort cediera a intentar hacer algo cruel. Lográndolo de alguna forma en cuanto ella se distrajo con los instrumentos que tiene en frente. Lo habías visto antes, el interior completamente negro de Bort, su amarillo era uno debido al intemperismo y las condiciones de su nacimiento. Haciéndote creer que era una gema totalmente desconocida, tus inclusiones finalmente se pusieron en orden y regresaron tu confusión de memoria a un nivel mucho más aceptable. Los pasos de dos gemas se aproximan desde el pasillo interior del área médica, ellas vienen del segundo ambiente de restauración. Por el color puedes deducir que se trata de Topacio Imperial y Benitoíta.
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>>8305
>Alexandrita ya te había explicado sobre las astillas de inclusiones, pero pronto perdiste el flujo de esa conversación. Notándote confundida, ella te sonrió y terminó de arreglar a Anatasa. Cuando la pequeña despertó ella lucía algo apagada, aún cuando Alexandrita la trató con emoción, Anatasa solo se deslizó fuera de ella sin corresponder su alegría. Alexandrita ya estaba en camino con Kunzita, Anatasa se quedó contigo y al pasar los segundos, mientras ella recuperaba memorias, sus ojos volvieron a iluminarse. Te abordó de una manera que era hasta peligrosa para ella acercarse tanto luego de ser recuperada. A punto de pasar sus manos del borde de tu ropa a tu mineral original. Cuando brindaste positiva, naturalmente Anatasa reaccionó en efusividad. Ignorando el como lo habías dicho y centrándose en la esencia del mensaje. Ella dió un paso hacia atrás sorprendida.
(Anatasa) ¡¿De verdad?! ¡Qué alegría! Entonces no me detendré. ¡Hasta ser tan fuerte como tú!
>Mientras ella salta se escucha el contacto sólido de los cristales en su cuello, Alexandrita no es perfecta reparando a las demás, podría ser peligroso de seguir. Anatasa entonces levantó un dedo en el aire trazando una propia meta. Parece que solo le hacía falta romperse y ser superada por alguien para motivarse a hacer un trabajo eterno. El líquido brillante deja de escurrir, como si estuviese en reversa, la aleación regresa al interior de Kunzita. La gema rosa parpadeo despierta y Alexandrita la recibe de regreso, consciente. Entonces Anatasa siguió hablando y preguntándote como movías la espada para dar golpes tan precisos, hasta que Kunzita señaló enemigos en el bosque. Inmediatamente Alexandrita desenfundó su espada al divisar cenizas acercándose. El color de esas cenizas era negro como cualquier otra, pero tenían unas manchas en la parte más lisa de su superficie, colores amarillos que pronto puedes entender como ojos. Anatasa, quien estaba contigo, en lugar de esconderse detrás de ti, dio un paso a tu lado. Kunzita partió con dirección a la cara frontal de la Academia, tenía pensado tocar la campana. Alexandrita te detuvo de seguirla en caso ella fuese interceptada.
(Alexandrita) Está bien, vi a otra gema acercándose, ella está segura. Taaffeíta, mantén a Anatasa fuera de esto.
(Anatasa) ¡Ya estoy lista!
>Anatasa declaró pero ella no tenía ningún arma en sus manos, no tuvo el tiempo suficiente para tomar una de ellas de la parte detrás del muro corto. Aunque ella no llevaba un arma, se veía en condiciones de participar en el enfrentamiento. Por lo mismo Alexandrita quiere que la protejas. Las cenizas llegaron, el tiempo que tardaron en recorrer desde el bosque hacia aquí fue un par de segundos más de lo normal. Quizá la altura de estas haya afectado a su velocidad de alguna forma. Las cenizas entonces se detuvieron en frente y alteraciones en su superficie se alzaron como bultos, el lugar de sus brazos. Ahora que están tan cerca, ellas no echan ningún tipo de polvo negro. Sin aviso alguno, las cenizas declararon.
(-) ¡Mueran gemas! ¡Las llevaremos a la corteza!
(-) Hermana, los piroclastos no hablan
(-) Happy lo hacía ¿no? no estoy segura. ¡De todas formas, primero a por su líder!
(Alexandrita) ¡…!
>Era extraño, ahora había más piroclastos que hablaban, como una de las modas que se extiende entre los seres de la corteza, así como estilos de ropa en las gemas. Los piroclastos conversaron entre ellos, mencionaron a Happy, su compañero y se pusieron de acuerdo para atacar a Alexandrita. Alexandrita notó al instante que se trataba de una farsa, viéndose preparada para contrarrestar su embestida. Alex entonces guardó su espada y recibió con las manos desnudas. El primer piroclasto, el más ruidoso cayó en contacto con ella y Alexandrita usó el avance de este para redireccionarlo al suelo. Depositando el peso de Alex sobre el piroclasto, ella comenzó a retenerlo. Era impensable que una gema hiciera eso durante la batalla, pues los seres de la corteza se fragmentan fácilmente y los agarres se hacen nulos junto a su desvanescencia en el aire. Aún así, Alexandrita aplicaba tanta fuerza al piroclasto que este no se podía mover. Ella entonces sujetó lo que parece ser un brazo que salía por debajo de sus perturbaciones de material, o pliegues hacia el final de su atuendo. El otro piroclasto se acercó con la misma fuerza que el anterior y Alexandrita lo pateó lejos. Cayendo casi tan cerca de tu espada. Alexandrita te indicó seguir sus pasos, aprehendiendo más no cortándolo. El brazo que Alex sujetaba y rechinaba con fuerza lucía unas manos perfectamente pulidas y cuidadas, bañadas en resina de color natural.
(Alexandrita) Taaffe, encárgate tú de esta.
(Heliodor) Eh, esto no fue lo que acordamos.
(Alexandrita) ¡Definitivamente no fue como acordamos! Ustedes se acoplarían a la lección antes de su patrulla, al medio día. Pero llegar al punto de confeccionar un disfraz.
>La gema debajo de Alex se quejó en cuanto sintió que no podía hacer nada. Alexandrita respondió con las mismas palabras. notando evidentemente que se trataban de las gemelas Heliodor. Alex no aflojó aflojó su agarre aún, demostrando cierto plan fallido para las lecciones de hoy. Viéndose enojada, ella comenzó a tocar con su otra mano la tela que lucía tan parecida a como son los piroclastos. El segundo piroclasto chocó contigo estando en defensa, este no tenía los ojos al frente luego de ser apartado. Anatasa a tu lado aún no entendía bien todo lo que estaba pasando, pero de todas formas ella siguió el actuar de Alexandrita y se abalanzó contra la gema que había sido lanzada hacia ustedes. En un abrazo por sobre la tela, inofensivo para ambas, Anatasa ahora detenía a la hermana de ayudar a su gemela con Alex.
Dados de defensa, se cancelaron por la dureza de cada una
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>>8305
>>8301
>La batalla se detuvo. Onix y Kunzita se acercaron a donde estaban todas, aunque Onix tenía su espada con ella, no tuvo intención de desenfundar al ver la situación de cerca. Alexandrita reconoció a Onix como la gema que se encontraba cerca del lugar. La visión general de los invasores es de ellos perfectamente abatidos. Alexandrita retiró el atuendo de Ceniza de la Heliodor que contiene y Anatasa intentaba hacer lo mismo con la suya. Sin poderlo lograr ya que Taaffeíta sostiene a la segunda tal como lo quiere Alexandrita. La última solo buscaba explicaciones, luego de preguntar qué es lo que tramaban, Heliodor giró su cabeza giró su cabeza hacia el suelo. Viendo imposible que su hermana hablara entonces Heliodor 57 declaró con la mayor franqueza. Respondió tanto la intención de participar en las lecciones como la procedencia del disfraz de ceniza. Taaffeíta puede sentir como contener a Heliodor 57 es mucho menos complicado que Heliodor 50.
(Heliodor 57) Benitoíta ya tenía hecho los atuendos oscuros, y a Tanzanita le gustaba la idea.
(Alexandrita) Así que Benito está directamente implicada.
(Heliodor 50) ¡Ah, no, no! Bueno. Si.
>50 primero intentó ocultarlo, pero luego se rindió y acostó el lateral de su cabeza sobre el suelo. Alexandrita ahora había hilado las acciones de las dos y otras gemas. Manipuladas por la gema con el sentido del humor más rancio referente a los piroclastos, ambas heliodores les dieron un susto innecesario. Incluso Benitoíta que se prestó inocentemente a crear los atuendos sin cuestionar siquiera el para que lo iban a utilizar. Taaffeíta solo puede juzgar su especial fascinación por la ropa como algo que llega a nublar sus pensamientos. Alexandrita se dispondría a hablar con Benitoíta luego en busca de reprenderla, el que logre cambiar la actitud o acciones futuras de Tanzanita era mucho más improbable. Ahora mismo, la mirada de Onix, una gema menor que ella, se hacía cada vez más pesada. Alexandrita soltó a ambas heliodores por fin, y se sintió algo culpable por actuar tan rudo con ellas.
(Alexandrita) Lo siento. Estuve a punto de atacarlas en serio, y Taaffeíta también.
(Anatasa) ¡Kunzita, Kunzita! ¿Cómo me veo?
>Aun si Taaffeíta tenía como intención real cortar a su objetivo o no, ello dependia mucho más de cuanto Anatasa se interpondría en su ataque. Las heliodores se quitaron los disfraces y pudieron colocarse de pie debidamente. Automáticamente las dos corrieron la una contra la otra y se juntaron chocando sus manos fuertemente, rechinando pero sin indicio de grieta o rotura. Ellas son tan idénticas que pueden permitirse contactos de ese tipo, es algo perturbador. Alexandrita ajustaba su espada de regreso, Onix aún veía todo el panorama con Kunzita a su lado. Anatasa entonces se separó de Taaffeíta y recogió uno de los disfraces en el suelo. Sin colocarlo completamente, ella fue ahora con Kunzita y vio a través de los agujeros para los ojos del atuendo. Anatasa preguntó viendo su reflejo en los ojos de Kunzita, aun medio rostro de ella era perfectamente reconocible. Heliodor 50 entonces se separó de su hermana y le preguntó a Alex, mencionando a Onix en el proceso.
(Heliodor 50) ¿Entonces podemos entrenar juntas? Se ve que Onix también quiere.
(Onix) Yo- Solo voy a observar.
>Onix, quien estaba visualizando las espadas rotas, entonces cortó su palabra y cambió su expresión. Cruzando los brazos, Onix se negó discretamente. Tanto Anatasa, Kunzita y Taaffeíta habían sido lastimadas durante el entrenamiento, así que no podían permitirse más enfrentamientos. Incluso las heliodores durante los forcejeos ya se habían agrietado debido a la fuerza que ellas ejercían. Alexandrita estaba por responder, mientras sea un entrenamiento poco intenso entonces lo puede permitir. Preocupándose por Anatasa quien se veía aún más emocionada con la idea de seguir practicando, siguiendo ahora a la Heliodor que lo propuso. Entonces cuando Alexandrita intentó dar esa positiva, otra figura se avistó cruzando el bosque. Mucho más lenta que las cenizas o las heliodores, su forma de caminar hacia aquí era débil. No era solo una gema, sino que había otras que estaban con ella, destruidas. Diamante Verde carga con los cuerpos de Howlita y Benitoíta hacia un lado y un gran pedazo destruido de gema totalmente negra en el otro. Ella caminaba y repetía para sí misma.
(Diamante Verde) Esa superficialidad… yo… Hmph, que mal gusto.
>Mostrándose muy sincera en cuanto vió a Anatasa vestida a medias de una ceniza, las piernas de Diamante Verde se fracturaron a mitad del camino y ella cayó. El peso de las gemas que ella cargaba cayó sobre Verde, pero Benitoíta y Howlita no hicieron nada más que romperse en cuanto tocaron a la diamante. El otro peso que cayó con ella si destruyó lo que quedaba de brazo. Naturalmente todas se acercaron para asistir a la Diamante. Los pedazos de gema negra y amarilla era Bort, luego Howlita había perdido mucho de la mitad de su cuerpo y finalmente solo se encontraba la mitad de la cabeza de Benitoíta. Alexandrita se arrepintió de quejarse del reciente incidente con Benitoíta.
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>>8303
https://youtu.be/J1gol0HwAXM?si=r4OJFlb4OpGFopnp
>De repente, está corriendo. Ok, ¿qué es lo que está haciendo? ¿Está corriendo de algo, o hacia algo? Frente a ella solo están una gema, la academia y la campana, detrás de ella están dos piroclastos y un grupo y medio de patrulla.
>Siguiendo sus propios instintos, se dirige lo más rápido que puede a la campana y no se detiene a pesar de lo que diga la gema bicolor, creyendo que alejarse para ir a avisar a las demás es más útil que quedarse atrás para que la protejan.
¡No hay tiempo! ¡Hay piroclastos! Tengo que tocar la campana.
>La gema blanca que se interpone en su camino no escucha razones, solo la retrasa de hacer lo que vino a hacer hasta que ya no hay más piroclastos a la vista ni razón para tocar la campana, una conclusión que no termina de gustarle.
No bajen la guardia. ¿Si no notamos a estos cómo sabemos que no hay más escondidos? Dos piroclastos son muy pocos. ¿Quién tuvo la culpa de esto?
>No se da el mismo lujo que las demás de detenerse a charlar solo porque los dos piroclastos más cercanos hayan sido destruidos, es por cosas como esa que esos dos se acercaron tanto sin ser detectados para empezar, o eso es lo que opina.
>Pero que hayan tenido tiempo para dormir, rearmarse y despertar antes de que llegaran más piroclastos también es raro. ¿Son ellas las que fallaron en detectar a estos o un grupo de patrulla distinto el que los dejó escapar? ¿Los piroclastos siquiera hacen eso? Puede ser una muy mala señal.
>Ya que no hay enemigos a la vista, busca a los que se puedan estar ocultando. Es demasiado raro que dos piroclastos tan débiles sea lo único que haya por aquí.

>>8314
>Las gemas desenmascaradas mencionan más nombres cuyas caras no recuerda, dificultándole el entender lo que en realidad está sucediendo con el contexto que tiene hasta ahora.
Te ves como una o dos gemas irresponsables. No hagas eso.
>Su mano vacila cuando la acerca a la gema más pequeña para quitarle el disfraz, tiene que luchar un poco contra el acto reflejo de retroceder para poder tocar la tela.
¿Ves? Eso es lo que creí que estaba pasando. Ahora quítatelo. Oh...
>Señala a la gema que se acerca cargando con los restos de muchas otras, dándole la razón a su comentario y tratando de quitarle el disfraz a la gema pequeña con más razón, hasta que la gema verde cae y entiende que es más importante ayudar con eso.
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>>8312
>La forma recortada de Bort es disonante, ella mantiene la misma altura y la misma forma del cuerpo, pero todo lo demás ha cambiado. El cabello, incluso el color de sus ojos. Puedes comprender el segundo cambio debido a la forma en cómo ella se rompió durante la batalla, con sus dos ojos conectando y haciendo el plano de corte. Andalucita definitivamente habría de reparar esos ojos y para lograr el material más afín a la vista, ella debe utilizar parte de la cabeza de la gema. Aunque Bort haya cambiado en aspecto, ella actúa de la misma manera. Ella se acerca a los objetos que se hallan en esta sala médica, los observa con atención y luego intenta tomarlos para jugar, Andalucita deteniéndola a tiempo para que no cause destrozos. Incluso en la manera en como se refiere a su hermana diamante no ha cambiado. Los piroclastos la orillaron a un sobreesfuerzo que causó su destrucción. Definitivamente, si no estabas ahí, junto a Benitoíta, entonces Diamante Verde lo habría tenido más difícil para huir y no se encontrarían ambas aquí ahora. Pensar en cómo los piroclastos las fueron destruyendo una a una podría empezar a nublar tu mente recién reunificada. Al repetir en frustración, la sombra de otra gema se hace cercana.
(Benitoíta) ¿Hm? Howlita, lo sabes mejor que nadie. Los piroclastos se derrotan a los cortes, de otra forma ellos son atravesados como nubes de polvo.
>Benitoíta se acercó en algún momento, pero por tener la mente hundida en las flechas, no pudiste darte cuenta hasta ahora. Intentando aclararlo, Benito giró tu cabeza en su atención. Ella no podía verte cabizbaja por mucho tiempo, así que tomó acción. Sobre los piroclastos, ella tiene razón. No existe arma o mecanismo que separe sus cuerpos tan amplia y rápidamente. Te comiste la cabeza durante mucho tiempo buscando algo que al impactar con ellos no saliese del otro lado totalmente rechazado. Benito fue realista, pero pronto ella hizo sombra en sus ojos con su mano derecha y retrocedió un paso. Intentando cambiar por completo tu forma de ver las cosas, ella se acercó de nuevo, juntó y liberó sus brazos.
(Benitoíta) Howli, conténtate, estamos reparadas. Y mejor aún, no nos arrastraron a la oscuridad. Es un alivio tenerte aquí.
>Benito fue sincera. Ella vio a otras gemas rompiéndose en combate y una de sus compañeras desaparecer, no puedes imaginarte su reacción al verte derrotada. Ahora que Benito te distrajo aunque sea un poco, por fin puedes percatarte de su aspecto. Ella lleva la misma ropa de siempre, el color de su mineral no cambia por asomo, pero el largo cabello que ella tenía ha desaparecido. Bentonita lleva el cabello corto. Topacio imperial regresó a su lado luego de revisar a Bort, ella toma nota de las uniones invisibles en la cabeza de Benitoíta. La mitad de su cabeza que fue repuesta con su propio mineral, no puedes notar la diferencia de lo que estaba antes a lo que fue recientemente acomodado. Bort estiró los brazos y luego jugó con sus dedos volviendo su maño un puño repetidas veces, ella comentó y preguntó sobre la batalla.
(Bort) Fue peligroso, me rompí primero. Y aunque peleamos igual de duro, Howlita es quien resultó menos dañada. ¿Suerte?
(Benitoíta) Claro que no, Howlita se esfuerza todo el tiempo. Y junto conmigo, ¡está claro que vamos a crear el arma definitiva!
>Benitoíta defendió de inmediato, aún poseída por los intentos de ánimo de hace un rato, ella le hizo saber a Bort el doble trabajo que tienen. Tanto crear un arma más fuerte, como algo que les sirva de protección, con la llegada de esa criatura Benitoíta parecía haberlo olvidado y le dedicó más tiempo a la creación de ropa. Topacio Imperial tuvo cuidado en cuanto Benito se expresó fuertemente, se alejó un paso para no ser rozada por accidente. Andalucita le indicó a la última la cantidad de gemas que la esperaban detrás de la puerta hacia el pasillo de espera. Un entrenamiento intenso se había dado el día de hoy y las varias implicadas necesitaban reparación. Bort frotó su cabeza por detrás hablando de resultados.
(Bort) Cumplimos la misión, me es suficiente. Happy ya no está más. (...) Él tenía un encanto muy grande, es una lastima. ¿Crees poder crear algo que se le parezca, Benito? ¡Será mi solicitud!
>El destierro de Happy tendría muchos más pros que contras. Después de todo, mucho tiempo de las gemas de combate era dedicado a resguardar al piroclasto y proteger a quienes estaban a su alrededor por cualquier incidente. Bort miró por la ventana y notaste como la expulsión de ese individuo le trajo cierto alivio. Regresando a ser como ella misma, Bort opinó de Happy la forma linda que él tenía, como un animal del tipo peludo muy grande pero no tanto como para considerarse una amenaza. Bort entonces mencionó que sería perfecto crear un peluche con esas características, y ella tenía a la experta en ese tipo de creaciones a su lado. Preguntando a Benitoíta al segundo siguiente, Bort le dió el tiempo de responder y exclamó. Entonces Benitoíta preguntó de regreso.
(Benitoíta) ¿Happy? ¿Quién es…?
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>>8312
>Invierno noche 1. Comenzó a nevar. El último día de otoño fue muy ocupado para ti. En la mañana, estaban Rubi y Padparadscha preguntando por armas y la última brindando solicitudes cada vez más extrañas. Rubi ha estado apareciendo frecuentemente en la armería para ayudar aunque sea un poco a la creación de las herramientas, en vista de lo insistente que era su compañera. Luego sucedió el grupo de combate junto a Benito, Moissanita y Almandino. Ellas dos en vista de la ausencia de piroclastos se inventaron un tipo de deporte que relacionaba durezas, puntos, marcas en el suelo y correr mucho. Benito pudo tomárselo todo con calma, después de todo, durante el invierno pueden descansar seguras sin sentir el peligro de ser secuestradas. Posterior a ello, Andalucita te atrapó para realizar inspecciones médicas en ayuda de Topacio Imperial quien te lustró de una forma impecable. Cuando se hizo de noche y llegaste a tu habitación no tardaste nada en caer dormida sobre las sábanas. Al parecer hacía frío, no era importante, sólo la reducida luz que inducía al sueño. Los pasos de alguien por el pasillo se hicieron cada vez más fuertes, hacia aquí.
(Benitoíta) ¡¡¡Howlita!!! ¡Recibí una gran noticia! Te la voy a contar ¿Howlita? ¡¡Howlita, despierta!! ¿Howli? ¿How-...?
>Benito tocó la puerta, preguntó por ti y luego de un segundo simplemente entró, sin darte el tiempo suficiente para considerar levantarte y abrir. Benito lucía muy emocionada, al menos se notaba en su voz, ya que no la pudiste ver mucvho en la posición en la que te encontrabas. Repitiendo tu nombre para captar tu somnolienta atención ella estaba por contarte algo que le ha ocurrido recién en la noche. Sin embargo, aunque ella mueva tu hombro y luego zarandee tu cuerpo de lado a otro intentando despertarte, No puedes levantarte a escucharla al completo. Su voz se desvanece en solo unos segundos y las luces se apagan gradualmente, te has dormido. Invierno día 2. Rubí levanta la espada que tiene en manos para que la evalúes.
(Rubi) ¿Está bien así? Creo que tiene una buena forma, aunque el peso no me convence. ¿Howlita? (...) Te ves agotada, ¿trasnochaste o algo asi?
>Rubí comenta poco a poco sobre su creación, no está mal, al menos comparada a las espadas que antes se tenían de Fluorita. Rubí definitivamente tiene cierta afinidad con las armas, solo que ahora no se lo puedes decir claramente. Rubí hace que sujetes el arma para que no vires hacia atrás, ella también llama tu nombre. Cuando puedes reponerte entonces eres capaz de decirselo perfectamente, el trabajo decente que ella está realizando. Rubí teoriza sobre el porqué luces tan cansada, ella pregunta inocentemente en busca de dar con una de esas posibilidades. De una u otra forma, ella no se ha equivocado. Benitoíta irrumpió tan de noche y al despertar tenías todo el lugar lleno de más almohadas que nunca antes.Añadiendo la muy poca luz que llega detrás de las nubes, los días se hacen más pesados cada vez. Rubí sigue la misma línea de pensamiento al dar con el reflejo blanco tras la ventana.
(Rubí) ¿Tal vez el clima? Usualmente el sueño es insoportable en esta época del año, pero gracias a Axinita me siento plena. Los tiempos cambian, supongo.
>Rubí pregunta y termina actuando con cierta cautela. Ella es una gema muy antigua, tiene como un milenio y ha pasado tantos inviernos durmiendo que estar despierta ahora es sólo raro para sus inclusiones. Gracias a los experimentos de Axinita, pueden recolectar la luz de la supernova de Betelgeuse y así permanecer activas. El efecto no es eterno, una vez se apague Betelgeuse, pasen un par de semanas y las nubes se hagan demasiado densas, tendrán que hibernar indudablemente. Rubí se tomó un segundo para mirar por la ventana, ella pronto regresaría a intentar replicar tu trabajo maestro en la forja de armas. Afuera, la campana sonó dando inicio los turnos de vigilancia. Rubí, luego de tomar un largo bloque de obsidiana, mencionó la actividad que pronto sucedería fuera. Amoldando poco a poco la obsidiana para que esta tenga la forma precisa de las espadas regulares, Rubí te recordó las disposiciones presentadas apenas despertar por Fluorita.
(Rubí) Patrullaje. Nuestro turno es luego del suyo, me quedaré aquí un rato más. (...) Vi a Benitoíta entrar a la biblioteca. Mucha suerte.
>Es seguro dejarla aquí con tantas herramientas afiladas. No fueron muchos, pero hubo momentos en los que otras gemas entraron aquí sin permiso a reemplazar armas o solo por recreación, estás casi segura de que las diamantes pueden ser de esas gemas. Si Rubí se queda aquí, con su actitud siempre complaciente, es de esperar que ella deje todo impecable al irse. Notando que no estuviste muy presente en la reunión de la mañana, Rubí notifica discretamente la ubicacion de tu compañera. Ella juntó las manos demostrando la sinceridad de su última oración y luego separó para despedirse agitando la derecha.
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>>8316
>Invierno día 2. Onix no fue clara en su última lección, ella mencionó cierto nivel de sensibilidad al frío que se desarrolla con el tiempo. Era un tema que casi podías relacionar con Ametrino y la condición especial de las inclusiones en sus fósiles. Al parecer ella es capaz de percibir un rango de temperaturas más amplio que cualquier otra y denotar con exactitud aquellos valores, pero esta práctica invernal no le sirve más que para ciertos trabajos meteorológicos sin importancia durante verano o primavera. Qué Onix mencionase eso definitivamente abrió tu curiosidad durante el propio invierno. Ella ve el mundo de una forma distinta, sin medir la temperatura respecto a cómo se cristaliza el agua a la vista. Ahora mismo, no puedes distinguir si el viento que choca con tu rostro es cálido o frío. Hacia el frente se puede ver mucho de la isla aún matizada por el otoño y de las nubes filtrándose rayos de sol, pero detrás, a la altitud que se hallan ya está nevando. Onix no tendría que girarse y ver el remolino de viento frío y caliente para determinar cuánto tiempo tarda para que el lugar baje de temperatura. Sobre esta estructura de mineral blanco y resistente, tus lagunas de memoria se acrecientan si no colocas tu atención en otra actividad. Esa lección fue hace ya más de 2 semanas atrás.
(Aragonito) Son demasiadas cortinas. Definitivamente Benitoíta se excedió este invierno. Habrá que guardar algunas. ¡Bien, casi termino por aquí! Solo hace falta despejar el techo.
>Aragonito está luchando contra los enormes montones de tela dentro de la gran construcción. Ella trabaja muy duro, todos los días, en todo lugar y tiempo. No es que ella te haya dejado menos trabajo por ciertas condiciones, suele acapararlo todo por naturaleza. Onix canceló las lecciones al día siguiente de la última, no la has visto mucho desde entonces. Fluorita preocupada por lo perdida que puedes llegar a quedarte en las mañanas te asignó a realizar varias tareas con varias gemas en lo que esperaban el inicio de invierno. En la papelería con diopsido, asistiendo a los telares de Benito, incluso con Howlita y sus armas, ahora es Aragonito y el mantenimiento del refugio del norte. Esta zona es algo montañosa, y detrás de ella se encuentran fallas muy extrañas, pero lo empinado no te permitiría visitarlas. El refugio es el lugar donde todas hibernan, está a gran altura previendo inundaciones dentro de la Academia. La estructura tiene un estilo geométrico marcado, parecido a la propia Academia, pero con muchas menos ventanas y el interior es el lugar más suave en la tierra. Fluorita dijo que los trabajos durarían sólo hasta que Onix esté disponible en invierno, pero ya han pasado dos días helados y no tienes noticias de la misma. Aragonito salió del interior del Refugio, ella vió hacia el techo encontrándote aún ahí. Apresurandose para subir hacia donde estás, entre escalar y correr, Aragonito muestra alivio.
(Aragonito) Ya estoy aquí, uf no te perdiste. (...) Bueno… esto… entonces… ¡Se hace de esta forma!
>Era seguro que estabas aquí. Si te acercabas mucho hacia el borde y caías, tu peso haría un agujero en la nieve que ella encontraría fácilmente. Aragonito entonces se acercó y tomó una de las palas que estaba en el suelo. Al tiempo que ella tomó la herramienta recuerdas que tú también tienes una y la estás sujetando ahora. Con la quitanieves entonces Aragonito clavó en el suelo y aplicó mucha fuerza para enterrar y enterrar. Cuando ella pensó que era suficiente, tomó el mango con ambas manos y levantó con aún más fuerza. La nieve voló en el aire durante un instante, luego cayó casi en el mismo lugar desde donde ella intentaba quitar, ni más lejos o más cerca. Aragonito pretendía enseñarte a quitar la nieve, pero pronto dejó esa máscara de lado y dejó ver la realidad. Clavó la herramienta en el suelo sin tanta fuerza y declaró insatisfecha.
(Aragonito) No tengo mucha experiencia trabajando en invierno y no soy el tipo de gema que aprende al primer intento... Supongo que está bien si nos tomamos un descanso.
>La nieve no se desplazaría por el tejado a menos que realices un movimiento especial. Onix prometió enseñártelo, pero estando ahora aquí, su promesa parece estar aplazandose por las circunstancias. Aragonito se sentó en el suelo y la seguiste. La forma habitual de recuperar fuerzas para las gemas es solo permanecer a la luz durante un rato. El invierno apenas comienza y el cielo ya está nublado. Nubes medianamente densas impiden un gran paso de la luz, pero habiendo dos fuentes, Betelgeuse y el sol, se siente como un día común. Otra será la historia cuando avancen los días y las nubes se hagan más oscuras, por lo pronto Aragonito y otras gemas agradecen a Axinita por la plenitud que brinda su resina. Aragonito palmeó la nieve y sintió como esta se separa y moldea conforme amplía su mano. Dirigiéndose a ti con una sonrisa, ella preguntó y esperó tu respuesta a esta experiencia.
(Aragonito) Es tu primera vez tocando la nieve ¿cierto? Has de haberlo esperado durante tanto tiempo. (...) Si. Yo también pienso que sería mucho mejor si ella estuviese aquí. Pero… ¡Debemos ponernos manos a la obra o no acabaremos nunca!
>Aragonito sinceró sobre Onix. Luego de dedicarle un segundo a ese pensamiento, Aragonito tomó su herramienta y se levantó encontrando de nuevo el valor para continuar el mantenimiento y superar la situación contigo. Ella bajó la mirada para atacar la nieve una vez más, devolviendo su cabeza en cuanto encontró una figura caminando hacia aquí por la nieve. El viento denso en nieve no permite ver correctamente el color de su mineral, pero su cabello es largo y viste de blanco, o el color de su gema es blanco. Aragonito intentaba identificarla.
(Aragonito) Oh… ¿Esa es…?
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Turnos el viernes probablemente
>Also
Mis criterios para la elección de la apariencia de Bort son simples, la pose, no lo había notado hasta que mandé el turno.
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>>8319
Oh vaya.
>Demasiado rápido.
Oh... vaya...
>Demasiado lento.
¡Oh, vaya!
>Inflexión equivocada.
Hm...
>Puede recordarlo ahora, los sucesos de días pasados, así como sus propias respuestas y actitudes. Pero las palabras de la Kunzita que recuerda no se sienten del todo naturales cuando vienen de ella.
Creí que sería una herramienta más pesada, pero hasta tú puedes moverla sin problemas.
>Levanta la herramienta que ambas sujetan para probarlo. No necesita que le digan que está sujetando algo para saberlo, desde el entrenamiento tiene como nueva costumbre cerciorarse primero que nada que no esté en medio de un combate o en presencia de piroclastos. Que el objeto en su mano no sea una espada o arma de diseño más extravagante es de las primeras cosas de las que se entera siempre que "vuelve al presente". Por eso mismo conoce también el peso de la herramienta para quitar nieve y lo fácil que es moverla con fuerza de un lado a otro sin romperse por accidente. Algo sobre este descubrimiento la molesta, o decepciona.
No siento que haya hecho mucho, pero si tú lo dices.
>Acepta descansar, a pesar de que el recuerdo más reciente que tiene es de ella misma en el techo haciendo prácticamente nada de utilidad, igual que otros recuerdos dispersos de días pasados, en los que se ve ayudando a una u otra gema sin patrón alguno, más por su bien que por el de las gemas que supuestamente ayudaba. Esos cambios de rutina además son malos para su habilidad de distinguir el paso del tiempo. No puede decir con exactitud dónde estuvo cuál día o cuanto tiempo pasó desde un recuerdo hasta el siguiente.
¿Supongo que es la primera vez...?
>Toma un puñado del material blanco y lo ve, extrañada.
>De decirle que es su primera vez subida en un techo se lo cree igual de fácil, y lo cree igual de especial o digno de resaltar.
¿No es tu primera vez también? ¿Sientes algo diferente?
>Sea la primera o la millonésima vez que toca nieve, no le ve la diferencia de otro día cualquiera. Está acostumbrada desde toda su vida a despertarse como si fuese su primera vez abriendo los ojos, caminando por un pasillo desconocido o hablando con una nueva gema, al punto que hacer algo por primera vez ya no es una novedad, aun cuando en realidad sea su primera vez y no un malentendido.
Ok...
>Evita preguntar a quien se refiere con "sería mucho mejor si ella estuviese aquí", por su tono hasta suena como si hablara de una gema que los piroclastos se llevaron hace siglos. La alternativa es que se refiera a la gema con la que normalmente ve sus lecciones sobre el cuidado del invierno. De todas formas el resultado es el mismo, desear la presencia de una gema que no está allí no va a hacerla aparecer ni quitará la nieve del techo.
¿Qué...?
>La cosa cambia cuando se habla de una gema que sí esté presente y caminando en su dirección.
¿Quién es...? Por favor no me pidas que adivine su nombre, es de mal gusto.
>Que le recuerden que tiene mala memoria no le molesta, aunque es de las pocas cosas que mejor recuerda, por chistoso que parezca. Lo que le molesta es tener que vivir con esa falta de memoria y los problemas que esta acarrea.
>Ponerle nombres a las caras de las gemas que ve y caras a las gemas que oye nombrar son dos de los ejercicios más difíciles para ella, ambos tan frustrantes como tratar de recordar el número exacto de durezas o años de vida de una gema en específico. Normalmente es algo con lo que puede lidiar en silencio, pero que lo saquen a la luz así con ese tipo de pregunta es diferente.
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>>8313

¿¿Lista??

>La respuesta de Anastada la tomó tan por sorpresa que dejo de observar al piroclasto
>En su lugar acaba por voltear hacia atrás, tal y como imaginaba Kunzita ya se había ido
>Aquello era la opción obvia que una gema que no esta acostumbrada al combate debería de tomar
>Sin embargo para cuando miró a su lado acabó por encontrarse con que Anastasa aún seguía aquí
>Aquello la confundía y preocupaba a partes iguales, razón por la que posó su espada en frente de Anastasa en un intento de detener cualquier posible avance que intente hacer

¿Otro juguete?. (...). ¿Anastasa porque no fuiste con Kunzita?

>Relajo el agarre de su espada en cuanto escuchó al piroclasto hablar
>Este se veía muy extraño como para ser uno de verdad, por lo que asumió rápidamente que se trataba de uno de mentira como era el caso de Happy
>Tras comprobar que no había peligro procedió a concentrarse nuevamente en Anastasa
>Poniéndose en frente suyo para luego agacharse y quedarse viéndola mientras le pregunta por sus motivos

¡Ya me encargó!

>Tras escuchar la respuesta de Anastasa, Taaffeita se volvería a levantar y haría caso a lo que Alexandrita dijo
>Ella tampoco entendía muy bien que estaba pasando pero tampoco necesitaba saberlo para cumplir con lo que le pidieron
>A diferencia de Alexandrita el agarre de Taaffeita lucía mucho más desinteresado, aplicando solo la fuerza justa para seguir sosteniéndola
>A la vez que da algunos leves tirones a la tela solo para comprobar que esta no es más que eso

>>8314

¿Puedo usarlo yo también?

>No presto especial anterior al resto de conversación relacionada con las Heliodor
>En su lugar se veía más interesada por la tela que ahora mismo estaba usando Anastasa
>Ha derrotado decenas de piroclastos, por lo que sabe más que de sobra el como estos lucen
>Aún así no pudo evitar sentir cierta curiosidad sobre esa tela y el como se debe de ver desde dentro
>Por un momento incluso llega a creer que al usarlo logrará sentir lo que es ser un piroclasto
>Aunque debido a la llegada de Diamante verde aquello acaba por ser propuesto
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>>8321
>Rubí dejó de despedirse al verte en camino. Ella entonces tomó de nuevo la espada en la que estaba trabajando y se acercó a uno de los moldes. Ella lentamente estaba ganando habilidad con la forja. Rubi se detuvo en cuanto alguien se asomó por la puerta, pero tú ya te habías ido. Tu visión no se ve afectada por el sueño, hasta parece potenciada. Los ojos son los que reciben más luz pues parte de ella deben procesarla a imágenes, así que ahora mismo trabajan lo más posible. De todas formas ello no impide a tus párpados intentar cerrarse en cuando te distraes un poco y tienen la oportunidad. La escalera no se encuentra muy lejos, empiezas a subir sin problemas por una de las dos escaleras gemelas hacia el segundo piso. Mientras tu vista se eleva de a escalones las puertas de habitaciones de gemas se presentan y también la puerta abierta de la biblioteca. Cuando entras en la biblioteca distingues la enorme cantidad de estantes dispuestos en filas y columnas a lo largo de toda la sala, con separaciones puntuales entre los muebles para colocarse mesas y sillas. Encuentras fácilmente el brillo y color de Axinita junto a unas estanterías, y al fondo aún más intenso el color acuoso de una gema. No puedes confundirla con Benito aún estando en ese estado, se trata de Crisocola. Axinita respondió a tu pregunta atentamente.
(Axinita) ¿Benitoíta? Ella vino a tomar un libro muy temprano en la mañana. No sé dónde pueda encontrarse ahora.
(Crisocola) ¿¿¡Ooh es Howlita!?? ¡Howlita, ven, ven! ¡Estamos haciendo un experimento, debes verlo!
>Axinita fue muy amable respondiendo, pero ella solo no tenía la información que necesitas. Estar de pie se hace cada vez más pesado si piensas en el posible paradero de Benito. Ahora que Axinita interactuó contigo, Crisocola se da cuenta de que estás allí. Ella estuvo de espaldas todo el tiempo, con una mano apoyada sobre la mesa al lado de un instrumento extraño y recibiendo directamente los rayos de sol de la amplia ventana que hay en esa pared. Crisocola entonces volteó y te saludó, invitando a presenciar algo sobre lo que no tienes idea. Crisocola es tan animada y mantiene la sonrisa tan amplia que podrías olvidar que es invierno solo de verla. Pasar unos minutos de pie junto a una gran fuente de luz como lo es la ventana suena atractivo. Axinita al ver tu evidente agotamiento salió en defensa.
(Axinita) Crisocola, Howlita todavía no se adecua al cambio de clima. Sé moderada.
(Crisocola) ¿Es así? Entonces mejor aún. ¡Se despertará al instante de ver esto!
>Axinita guardó los libros que tenía en sus manos casi sin ver, entonces ella pensó que sería mejor no desgastarte tanto antes de que vayas a patrulla. Crisocola continuaba siendo entusiasta a la idea de que vayas a presenciar su descubrimiento. Crisocola no es el tipo de gemas que ves en la superficie a menudo, ahora encontrarla haciendo un estudio con Axinita debe ser de lo más disonante. Al mirar a Axinita te darías cuenta de que en realidad ella también quería que echaras un vistazo, ella te involucró muy insistentemente en el experimento de la resina después de todo. Acercándote ahora a donde está Crisocola, tus dudas no hacen más que aumentar. Crisocola se encuentra rota desde la mitad de su antebrazo izquierdo, su mano se encuentra reposando bajo el instrumento de gran cantidad de lentes de vidrio. Por alguna razón ella no puede moverse de donde se encuentra ahora, al parecer es una condición para continuar con las mediciones. Levantando su brazo mutilado ella agitaba con alegría y explicaba, se trata de una historia reciente.
(Crisocola) Sentí un cosquilleo bajó el mar. Una caracola estaba ahí y la tomé para ver que tenía dentro. Era yo, mineral de crisocola. Creo que… de alguna forma, mi yo microscópico intentaba unirse de regreso a mi cuerpo original. ¡Entonces, acudí con Axinita y le dije…!
>Una sensación particular. Así como Aragonito, Benitoíta y otras gemas, Crisocola también fusiona materiales dentro de sí, reestructurando materia de salida y desplazando sus inclusiones como efecto secundario. El jugar con las inclusiones de esa manera solo te hace más consciente de las partículas que se encuentran en todos lados. Entonces, una declaración así de extraña de parte de Crisocola no podía ser fácilmente ignorada. El instrumento sobre el que se encuentra la mano cortada de Crisocola se trata de una herramienta de aumento visual. Axinita se acercaba solo para calibrar la imagen rebotada en espejos y cristales. Su experiencia con los telescopios la hace la única gema posible a la que pedirle esto. El experimento consistía en comprobar cuánto se desplazaba la parte rota de una gema hacia el cuerpo más grande activo. Atracción hacia las partes más pequeñas pérdidas y viceversa. Crisocola, como mineral que es, puede permanecer perfectamente quieta si así lo desea, la pregunta de Axinita fue en vano.
(Axinita) No te moviste ¿cierto?
(Crisocola) Ni un poco.
(Axinita) Ok, veamos… (...) En 30 minutos, 0.063 micras aproximadamente.
(Crisocola) Em, ¿eso es?
(Axinita) Un metro por cada 900 años.
>Crisocola intentó calcular el desplazamiento a escala que mencionó Crisocola. Ella contaba con su dedos de la mano derecha hasta que Axinita solo le brindó la respuesta. Después de todo, solo fue una corazonada de Crisocola, ese tipo de desplazamiento sólo era comparable al imperceptible movimiento de las placas tectónicas. Aunque, correspondía la naturaleza geológica innata de las gemas. Benitoíta sigue allá afuera y con un libro, sus acciones solo se vuelven más extrañas cada vez. Axinita ya no te intentaría retener si intentabas ir, solo Crisocola, quien debía quedarse quieta para la siguiente prueba de 5 horas.
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>>8322
>Es suave y ligera, blanca como ninguna otra, su textura solo se puede definir como esponjosa. Apenas cayó durante solo unos cuantos días, pero específicamente en el refugio se ha acumulado tanto y hay que tirarla. El solo sentarse aquí compacta la nieve bajo ustedes y pareciese que el suelo se eleva al hundirte. Aragonito palmeo en el suelo dejando una marca, luego ella tomó un pedazo de nieve y estuvo compactando con su mano derecha. Haciéndose dura y más resistente, el trozo solo cayó luego al preguntarle. Aragonito se vió incapaz de corresponder la sensación de tocar la nieve por primera vez. Ella ahora respondió con sinceridad mientras recogía de regreso el pedazo que se encontraba manipulando. Sus manos poco a poco pierden la cobertura de resina y se avista su mineral naranja lavándose contra las partículas de agua congelada y suspendida.
(Aragonito) ¿Yo? No. Estuve en contacto con la nieve unas tantas veces. Pero no para quitarla, sino atravesandola dormida…
>Fue una declaración extraña, incluso para ella. Aragonito es la gema constructora por excelencia y todo el trabajo que ella realiza lo hace con extrema dedicación. Sus inclusiones dia a dia entrenadas para cargar con el peso de pilares a toneladas solo para debilitarse al toque de una dureza media cinco. Aun con el esfuerzo que ella realiza diario no puedes verla trabajando con los ojos cerrados, dormida y en pleno invierno. Ni siquiera Onix, que al llegar a su límite de sueño, solo cae rendida ante la gravedad. Aragonito no tardó en explicar su contacto con la nieve.
(Aragonito) Sucede cuando Onix rompe algo irreversiblemente. Inusual por donde lo veas. Ella me rapta a la Academia, despierto, arreglo y vuelvo a dormir de regreso al refugio. ¿Onix te contó algo así alguna vez?
>Ella casi que iba a reír, pero solo suelta una sonrisa al terminar. Aunque el como lo contó Aragonito fue tan simple, ella no deja de verse como solo una herramienta dentro del invierno de Onix. Es su trabajo arreglar, reparar y enmendar cualquier cosa distinta a gemas o vida, así que Onix tiene de donde presionar en caso la necesite. Pero conociendo la actitud de Onix, casi la puedes ver atravesando la nieve con Aragonito siendo cargada como un objeto en su hombro, de camino a reparar un pilar inestable por los movimientos congelantes de invierno. El actuar con sueño es algo, lo experimentaste durante los experimentos de Axinita todo el otoño, pero el trabajo duro que ha de hacer Aragonito es quizá un exceso. Al parecer ella tiene grabadas esas pocas ocasiones en sus inclusiones, y también a la gema que principalmente la orillaba a eso. Aragonito entonces influenciada por el blanco en el ambiente, habló de la gema blanca de Onix.
(Aragonito) Siempre fue así de desvergonzada. Incluso cuando estaba bajo la tutela de Obsidiana. (...) Si me pongo a pensar en esos inviernos lejanos, siento que caeré dormida bajo toda esta nieve.
>Al hablar de ella de esa forma quedó claro que Aragonito era mayor que Onix, añadiendo incluso como Aragonito descansaba bien en los inviernos de Obsidiana, la antecesora. Recordar de esa forma casi doblega su espalda, pero Aragonito no tiene intención alguna de echarse a ver el cielo nublado cuando está en medio de algo. Si bien el trabajo de una gema de invierno es único, ello no significa que sea imposible intentar igualarlo con práctica, especialmente cuando tú has sido entrenada para este invierno durante un largo tiempo. La presencia de Onix solo sería un añadido, Aragonito daría lo mejor de sí aún si ella estuviese o no aquí. Comprendiendo ese pensamiento, Aragonito se levantó luego de expresarse emocionalmente. El viento frío sopla congelando los pliegues en su ropa y detrás de ese viento frío, la figura de una gema se formó. Evitando una dinámica cruel, le pediste a Aragonito y ella volteó a verte algo afectada.
(Aragonito) Eh, no podría.
(Fluorita) …
>Parte de su cuerpo se perdía en el traje blanco y largo que ella lleva. El color celeste de su cabello se hace más notorio conforme se acerca, lenta y pausadamente. El camino de subida es poco uniforme y se tienen que dar ciertos giros para encontrar un suelo firme el cual subir, pero Fluorita realizaba el trayecto lo más rectilíneo posible. Fluorita, quien te brindó los varios trabajos a lo largo de varios días, ella no suele dejar el tercer piso de la Academia así que solo verla fuera es desconcertante. Es aún más sorprendente escuchar sus primeras palabras aquí, a modo de pregunta, buscándote a ti. Aragonito quien fue desconcentrada un segundo entonces la nota, ella advirtió.
(Fluorita) ¿Kunzita está aquí?
(Aragonito) ¿¿Fluorita?? Espera Fluorita, ese terreno es muy empinado. Si pisas mal, podrías terminar sepultada
(Fluorita) Así que Kunzita no está aquí, qué lástima.
(Aragonito) ¡Sí está, sí está aquí! Solo ten cuidado.
>Interpretando incorrectamente la advertencia Fluorita ya estaba por dar medio giro hacia la Academia. Aragonito aclaró rápidamente y te hizo notar. Por el ángulo desde donde viene Fluorita y tu altura aunada a la del techo es evidente que ella no podía encontrarte detrás de la nieve. Al recibir la respuesta positiva, Fluorita entonces siguió avanzando por el lugar. Aragonito entonces se preguntó si debió haberla detenido y bajar contigo. Ya que ninguna de las dos partes lo discutió a tiempo ahora deben esperar a Fluorita haciendo de escalada.
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>>8323
>Invierno día 1. La tutela de Alexandrita para Anatasa duró más de lo esperado, después de todo por elección de la pequeña ella quiso aprender más de la lucha con espadas a partir de lo muy buen combatiente que es tu compañero. Permaneciste patrullando junto a Padparadscha y Rubí, Almandino y Moissanita y finalmente Diamante Verde y Bort. Las primeras eran demasiado eficaces durante los combates, al punto que Padparadscha aprovechaba los enfrentamientos para probar armas extravagantes semana tras semana. Almandino y Moissanita eran difíciles de tratar, una parecía siempre estar fuera de sí y la otra igual pero enfocada en la primera, sus interacciones eran difíciles de tragar pero su trabajo era impecable. Luego de romperse en una batalla intensa Bort había cambiado su apariencia, pero mantenía la misma actitud desinteresada nacida de la dureza máxima, Diamante Verde se había vuelto más silenciosa al lado de ella. Tu entrenamiento continuaba aún fuera de la batalla. Aragonito se reunirá contigo en las tardes para practicar la manipulación de sílice. Fue una de esas tardes, Alexandrita había terminado su trabajo con Anatasa llegado el invierno y fue a verte. Al ver como de tus manos brotaba el material duro perfectamente cristalizado, Alex se sorprendió. Declaró luego, para sus patrullas de inicio invernal, volverían a formar un grupo.
(Alexandrita) ¡Aragonito hizo un gran trabajo! Taaffeíta, de verdad eres capaz de controlar el sílice con tus manos. ¡Bien! El entrenamiento de mañana será súper especial.
>Invierno día 2. Luego de que Alexandrita te diese el aviso ayer, no esperarías tener ahora esa masa verde frente a ti otra vez. Alex fue a buscarte luego de la reunión matutina de Fluorita, dispuesta a usar todo el tiempo de la pre-patrulla para afinar tus habilidades. Al hablar de lo que eras capaz de hacer, Alexandrita se emocionaba incluso más que tú. Alexandrita siempre ha sido una gema de combate y todo lo que domina se relaciona con los piroclastos y la pelea con espadas, distinta a ti, ella no era buena en nada más. Durante el invierno, en sus inclusiones parece haber despertado un interés en lo que puedes lograr. Tomándose el resto del día de ayer para prepararlo todo, Alex entonces puso frente a ti el cubo con algas. Material orgánico, tiene una estructura infinitamente más compleja que el sílice pero dentro de ti pareces ser capaz de separar elementos determinados, el menos complicado, yodo. Alexandrita agitaba sus manos una y otra vez para que puedas darle solo una pequeña mordida.
(Alexandrita) Vamos, Taaffe, absorbe sólo un poco y ahora, ¡déjalo salir! Crea una columna, no, una pantalla de humo. Te servirá para esconderte y atacar, incluso brindar señales de avistamiento.
>Fue muy poco, un pedazo cortado que podías tomar casi por completo con dos de tus dedos. Si era una cantidad tan baja entonces el efecto resbaladizo y desagradable al interior de tu boca no surgía. Por simple lógica, el vapor que puedes llegar a desprender no debe de ser demasiado. Pero Alexandrita luce tan entusiasmada que comenzaba a darte las ideas. Aunque ella las soltaba espontáneamente, no eran malas del todo. Hasta ahora las gemas de combate se comunican con el tañido de la campana, pero quizá era más efectivo con señales visuales. De la misma manera, los piroclastos tardan en reconocer el terreno luego de su aparición, un obstáculo como el humo los retrasaría bastante. Al pensar en soltar el vapor, este simplemente sale. La forma en cómo se distribuye el humo depende de la ubicación exacta de las partículas orgánicas. Ya que consumiste el material oralmente, este humo púrpura sale fácilmente por debajo de tu cabello y generalmente por toda tu cabeza.
(Alexandrita) No puedo distinguir tu rostro… Esto, quizá. Ya sé. Bloquea la salida en tu cabeza. Al hacerlo, quizá brote por los hombros, pero es mejor a ver tus ojos inundados.
>De tus ojos sale como si fueses una hoguera, igualmente de tu boca pero solo cuando la tienes abierta. Como en la primera vez, tu visión no se ve afectada, solo se tiñe de un filtro violeta con el cual los tonos rojo y azul del cabello de Alex se hacen uno. Ahora sin la intervención de Uranocircita, puedes sentir por completo el efecto del vapor dentro de ti. Tranquilidad, tus inclusiones se serenan y tu mente ya no se nubla, sino solo tu entorno. Como si fuese un tipo de regulador extraño, es como si las emociones fuesen desapareciendo segundo a segundo. El efecto terminará solo en unos segundos pues está por acabarse el combustible. La columna de humo apenas se alzó por metro y medio sobre tu cabeza. De lejos no podías verla dado a los colores cambiados, pero si observas ahora a alguien acercándose del lado derecho de Alexandrita. Acompañando su voz, Topacio Místico llamó tu nombre y cruzó a Alexandrita acercándose a donde estás tú. Alex alzó un poco la mano pero ella solo rozó con sus ropas largas.
(Topacio Místico) ¡Taaffeíta! Eso se ve interesante.
(Alexandrita) Eh, ¿Místico? Ah, espera, solo estamos probando algo.
>Viajando hacia aquí a una velocidad considerable, dando un par de vueltas inocentemente y deteniéndose frente a ti, Topacio Mística fue atraía por tu breve espectáculo. Fue imposible no llamar su atención ubicándose ahora muy cerca de su jardín en la zona oeste de la Academia. Alexandrita la siguió, pero al ver que Topacio Místico no estaba haciendo nada desprevenido, ella fue menos severa al caminar. Topacio entonces te preguntó, haciéndote recordar el mucho tiempo que pasabas con ella cuando eras joven, jugando. Topacio Místico a veces se levantaba y empezaba a rodar en su lugar con gracia. Tu humo debió verse como si hubieras levantado una prenda larga como la suya en el aire. Topacio Místico entonces iniciaba una presentación muy corta.
(Topacio Místico) Taaffeíta, Taaffeíta, me estas imitando ¿no? ¡Si! Es justo como yo. Cuando muevo de lado a lado este largo violeta, y ¡empiezo a bailar! Lindo, ¿no?
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>>8324
>¿Cual era la primera apariencia de Bort?
Rubia alta y grande, Tsurumaki Maki
Si, la Bort del rol se basa en un diamante altamente maclado, diamante negro con fragmentos de cristal imperfectos traslucidos y opacos. Subo pics de referencia.
Y solo era un comentario kek El cambio de apariencia lo había visto como una posibilidad ya desde hace un tiempo.
Digamos que durante la batalla Bort perdió su parte clara y lo único que quedó fue su diamante negro opaco original
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>>8329
>Las bisagras de madera golpearon una contra otra seguidamente, irguiendo una estructura que se coloca como aditivo en el cuerpo. La vista de las gemas es perfecta, pero parece que puede ser aumentada con distintos instrumentos. Lente tras lente hasta acumular hasta 5 dobles espejos frente a los ojos de Axinita, ella estaba lista para acoplar el extraño ornamento de los ojos al artefacto de los espejos. Sujetar toda esa cantidad de vidrio solo con madera era ya un reto, ahora idear la forma en crear el aumento solo debía ser obra de Fluorita. Es imposible utilizar otro material distinto a cristales, madera y roca pues los metales se funden al contacto con las inclusiones activas, el principio de la aleación de Kunzita y Diopsido. El proceso de ajuste no era tardado, no dependía de girar por demasiado tiempo los tornillos para lograr el enfoque sino que estaba ligado a la habilidad de Axinita. Sus siglos trabajando con elementos visuales para alcanzar la imagen de las estrellas sirven ahora para describir la materia en un orden mil veces menor al milimétrico. Sobre el material de yeso, Axinita distinguió el arrastre creado por la crisocola. No importa si el material fondo estaba bloqueando, la crisocola de estudio irrumpía en todo lo que se le atravesaba destruyéndolo, consumiéndolo y rellenando con eso mismo el espacio hueco más cercano. El borde unido al cuerpo de Crisocola apenas se movía una centésima a escala de cuanto se acercaba el pedazo desligado. Aunque el uso era micrométrico, el arrastre aún dejaban en evidencia vectores direccionales. Axinita aportó a tu afirmación pero pronto se dio cuenta.
(Axinita) Y los fragmentos de gemas capturadas aún con nosotras. Aunque… Estos solo se dirigirían hacia abajo.
(Crisocola) ¡Esa es mi velocidad de atracción, seguro que soy la más rápida! ¿No lo ves Howlita? Incluso si soy llevada por la corriente, todos mis fragmentos se reunirán tarde o temprano. Viviré para siempre ahahaha- ¿¿Howlita??
>Crisocola ignoró por completo la declaración pesimista de Axinita y todo lo anterior, ella se enorgulleció por los resultados. Ella preguntó esperando que te dieses cuenta. Las gemas que son atrapadas por los piroclastos deberían pasar por una infinidad de tiempo hasta que sus fragmentos se muevan un milímetro, si es que no les hicieron algo allá abajo ya. Sin embargo, como gema de exploración Crisocola no sería atrapada y al ser destruida sus fragmentos permanecerán en la superficie a salvo. Pero la escala seguía siendo demasiado grande y las variables dentro de lo que tardará en reunirse tan aleatorias como ninguna otra. Crisocola parecía estar buscando una excusa para empezar a reír, al menos visto desde fuera, pues ella luce genuinamente contenta con los resultados. Las ventanas de la biblioteca eran grandes y la luz que atraviesa por ahí es abundante, sin embargo los delirios de Crisocola no harán más que cansarte y consumir tu tiempo. Axinita se despide de ti a tiempo usando su mano, sin embargo, para Crisocola ya era tarde, estabas en la puerta de salida. Al dejar la biblioteca el pasillo se encuentra solitario otra vez. Muchas gemas habían cambiado de posición dado al toque de la campana, era de esperar encontrarse con nada saliendo en horas ocupadas. Ya estabas bajando las escaleras, hasta que giraste la cabeza por pura coincidencia y la notaste, ella también a ti. Benito se encontraba del otro lado en la escalera gemela y estaba subiendo hacia el segundo piso. Ella te saludó y luego tuvieron una confusión.
(Benitoíta) Ah ¡Hola, Howlita!. Espera, subiré. No. Mejor bajemos ambas. Eh, espera.
>No se podía decidir, aunque la respuesta definitiva era encontrarse abajo pues debían salir a patrullar. El subir y bajar no era problema para ti, solo se hacía más complicado discernir el arriba o abajo desde la situación de sueño desde la que te encuentras. Después de todo, así como el surgimiento de las cavidades faciales, la reacción ante el peligro, la estabilidad de una gema es un comportamiento inducido. No hecho por pura estética como las terminaciones en el pulido de Andalucita, sino para moverse libremente por la tierra cristalina y así prevenir la aparición de los enemigos. Lo que hace que las gemas puedan correr por las paredes durante unos segundos si se lo proponen ahora te juega en contra dado al sueño, el mundo empieza a inclinarse al mismo tiempo que cierras los ojos. No hubo sueño alguno, solo despertar otra vez pero ahora sintiéndote mucho mejor. Benitoíta encontró una ventana semitransparente en el cielo por donde las nubes eran menos densas, tanto las que se acercaban y se alejaban. Esta luz del sol acompañada del reflejo blanco que se halla en las paredes y en parte del suelo nevado se siente reconfortante. Benitoíta cruzó su cabeza haciendo sombra sobre la tuya para preguntarte. Al notarte despierta y sana ella retrocedió.
(Benitoíta) ¿Te sientes mejor? Te estaba buscando. Fui a la armería y Rubí me dijo que te habías ido a la biblioteca. Parece que estuvimos dando vueltas un rato jaja.
>Te levantabas de estar acostada sobre el muro corto y grueso que delimita el extremo suroriental de la Academia, Benito te trajo aquí luego de caer desmayada por el sueño. Benitoíta también había ido a buscarte luego de que salieses de asistir a Rubí en su forja de espada. Benitoíta ahora tiene el cabello corto, no aumentó ni un poco el último mes, es como si sus memorias no dejasen sintetizar material de inclusiones débiles en su cabeza. Aún si Benito atesora o no estos momentos ella no ha cambiado en nada su actitud. Muchos recuerdos importantes se perdieron y ella estuvo las últimas semanas haciendo de todo para recuperarlos.
(Benitoíta) ¡Bueno, es momento de patrullar! Oh, antes debo devolver esto. ¿Me das un segundo?
>Benitoíta saltó y se puso de pie al instante, su espada se balanceo un par de veces encontrando estabilidad. Rodeada por el ambiente invernal, la luz sigue siendo lo suficientemente intensa como para estimular el surgir piroclástico. Benitoíta dejó algo atrás al levantarse, se trata del libro que ella había retirado. Al ver la portada puedes reconocer la obra al instante, escritos de su antigua compañera, Dolomita.
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>>8326
>El evento de Beetelgeuse la lleva a pensar que este es el primer invierno que muchas gemas experimentan despiertas, erróneamente, porque la verdad es que Aragonita guarda recuerdos de inviernos pasados arreglando elementos dañados para Onix por unos instantes para luego volver al cobertizo a dormir.
¿Tal vez?
>Forzar sus inclusiones a recordar es molesto, y necesario. Debe ejercitarlas de vez en cuando, o cree que debe, para demostrarse que le interesa encontrar recuerdos que pueda tener ahí escondidos.
>No recuerda haber escuchado esa anécdota en específico de parte de Onix, solo alguna que otra donde la gema invernal muestra actitudes igual de desvergonzadas, lo que le da para creer en la posibilidad de que tenga algún recuerdo donde esta le aconseja hacer lo mismo si alguna vez se rompe algo importante durante su turno de trabajo. Y por cómo es la Kunzita de sus recuerdos, es probable que imitara esas actitudes, tal vez con un poco más de inocencia, algo que ella en su estado actual tampoco puede imaginarse haciendo sin sentirse inadecuada.
Así que no aprendió a ser así de Obsidiana ni aprendió a dejar de serlo bajo su tutela.
>El Invierno de Obsidiana es diferente al Invierno de Onix, de la misma forma que dos gemas no son iguales aunque pasen mucho tiempo juntas, exceptuando quizás a Heliodor. ¿Puede un Invierno de Kunzita ser diferente también, aunque aprenda todas las costumbres y formas de trabajo de Onix?
>Tiene que esperar un poco más para oír el nombre de la gema blanca que se aproxima, y para entonces ya puede hacerse una idea de quién pueda ser, gracias a todos los nombres elegantemente listados en su libreta con etiquetas tan descriptivas como Blanca, Combate, Papel, Libre, Matar y otras palabras cortas que solo tienen sentido para Kunzita.
Soy... Kunzita.
>Accidentalmente dice lo mismo que ella diría en esta situación. Aunque lo hace de forma natural, no de la forma exacta en la que lo haría Kunzita.
>Tiene suficientes recuerdos de Fluorita para identificarla por su rostro o su nombre, la mayoría de esos recuerdos son de ella en el interior de la academia o rodeada de gemas de combate, lo que hace extraña su visita en solitario al... cobertizo.
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>>8327

Ehehe te estas emocionando demasiado

>La noticia de un super duper entrenamiento especial hizo que Taaffeita se emocionará
>O al menos así fue hasta que descubrió de qué se trataba
>Encontrarse con aquel cubo lleno de algas la hizo entrar en alerta durante un segundo
>Originalmente le habían pedido alejarse de estas pero conforme pasaba el tiempo empezaron a querer repetir su accidente con lo del vapor
>Una cosa que Taaffeita no entendía muy bien puesto que aquello solo parecía empeorar su visión
>Más ahora parecían tener esperanzas en que sucediera algo distinto, cosa que hizo de Taaffeita la menos emocionada por este experimento
>No porque no le interesase sino porque no estaba segura de que se supone debía de lograr

Columna, columna... Las columnas no se hacen con vapor ¿O si?

>Las instrucciones que Alexandrita le daba lejos de ayudarle a visualizar su objetivo solo la confundían más
>Las únicas columnas que conoce son de las academias y estas son demasiado grandes y pesadas como para estar hechas de vapor
>Lo siguiente que dijo sobre una pantalla tampoco le quedo muy claro
>Preguntar acerca de esas cosas tampoco parecía aclararle nada por lo que en vez de pensar decidió tomar un pequeño pedazo de alga y meterlo en su boca
>Una vez más decidió imitar los movimientos de las criaturas vivas y fingir que masticaba
>Aunque lo que en realidad hacía era solo menear su cabeza de adelante hacia atrás mientras apretaba la alga contra su paladar en un intento de convertirla en vapor

¿Cual es la salida de la cabeza? ¿Es esta? ¿Esta? ¿O esta?

>Puede sentir como el vapor emana desde su cuerpo, pero distinguir exactamente de donde le es un poco más complicado
>El punto de salida más fácil de notar es el de su boca puesto que cada que habla acaba por soltar una gran cantidad de este contra el rostro de Alexandrita
>Pero en cuanto a los demás... se le dificultaría incluso saber que esta soltando humo por los ojos
>La única razón por la que sabe que estos lo producen es debido a las palabras de Alexandrita de lo contrario asumiría que hay una gran nube alrededor de su cabeza
>El hecho de que lo creara desde la cabeza parecía molestar a Alexandrita por lo que en un intento de controlarlo comenzó a tapar varias partes de esta

¿Lo estoy? Hmmm... ¿Topac tu de donde ves salir el humo?

>La llegada de Topacio místico y subsiguiente demostración de movimientos llamó la atención de Taaffeita
>No veía como algo de esto podía considerarse una imitación de ella pero aquel pensamiento acabó por darle una idea
>El movimiento de las largas mangas que llevaba lucía bastante ligero y delicado tanto que si entrecerraba sus ojos podría incluso llegar a confundirlas con el violeta de su humo
>Razón por la que Taaffeita comenzó a mover sus brazos del mismo modo que esta en un intento de expulsar el humo por esa zona
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>>8332
(Benitoíta) No es nada, somos compañeras ¿cierto?. Así que asegúrate de recibir una gran cantidad de luz, ya regreso.
>Benito te dejó sola y se encaminó rápidamente hacia el interior de la Academia. Ella sigue siendo igual de atenta. No parece importar cuantas memorias sea capaz de perder Benitoíta, ella mantiene una actitud muy a tu favor. Su forma de ser devota está ligada a tus características minerales y tu apariencia que le resulta familiar. Luego de la complicada operación de reensamble, Benitoíta tuvo ciertos obstáculos para recordar eventos. Todo sobre el piroclasto del que se encargó durante un tiempo, uno que tú podías entender, lo olvidó. A primeras ella no podía creer que confió durante tanto tiempo en el enemigo, pero una vez entró la variable de Dolomita, ella comenzó a aceptar la historia. Onix había realizado varias ilustraciones de la criatura que se encontraron en ese otoño, Benitoíta al verlas lo encontró feo y desagradable. Incluso ella se había olvidado el cómo había reestructurado el cuarzo a formas mucho más duras, ni la más extensa explicación de Aragonito sobre el proceso hizo que sea capaz de forzar sus inclusiones como lo logró alguna vez. Pero dejando de lado todo eso, ella no se ha olvidado de patrullar, idear y crear ropa. El área que recorrerán está cubierta por escarcha blanca de invierno. La luz repelida por el ambiente en blanco entra a ti fácilmente. Al ver a lo lejos puedes encontrar a Moissanita y Almandino corriendo a sus posiciones hacia el oeste. Benito no tardó en volver, agotada de solo ver el ánimo de Crisocola, ella señaló hacia el segundo piso con su pulgar mientras recargaba en su sitio.
(Benitoíta) Allá arriba, esas dos realmente están haciendo algo. Bien, ¿nos vamos? (...) Creo que necesitaba escuchar a Dolomita, em, leer sus palabras por lo menos.
>Benito confesó de camino hacia la patrulla del sur. Efectivamente Benito había olvidado a su compañera, mucho, al punto de olvidar cada conversación y remitirse a leerla. No es algo que Benito haya esperado hasta antes del verano de este año, pues era a quien siempre tenía en mente al momento de crear ropa. Tanto la Academia, el lago cristalino y los bosques se alejan conforme están de camino a su posición. El área que les toca custodiar es la zona sur de la isla y sus múltiples islotes cercanos. La nieve no se ha asentado con fuerza todavía en ese lugar y el día parece estar algo brillante, así que tu energía al menos se mantendrá. Con la luz, también llega la amenaza de aparición piroclástica. Los grupos de combate se establecieron en el sur, este y oeste, todos atentos al toque de la campana para cambiar de lugar. Benito siguió siendo sincera mientras caminaban.
(Benitoíta) Sus ideas me iluminaron por mucho tiempo, igual que las tuyas y las de Fluorita. Y ahora que esta nueva etapa está por iniciar, las necesito más que nada en el mundo.
>La nueva etapa de la que ella habla definitivamente no es el invierno. Ustedes dos se irán a dormir dentro de un par de semanas junto a la mayoría de gemas. Benito de todas formas parece referirse a otra cosa. Ella agradeció tu influencia, buscando siempre una manera más de cómo dañar a los piroclastos, parece haber encontrado de ello algo en lo que usar sus inclusiones. Y también, Fluorita. Sabes que Benito pasa tiempo con la líder de las gemas recabando información que ella brinda esporádicamente de su memoria abundante y desordenada. Más de una vez Benito salió con diseños extraños de uno de esos cuentos casi fantasiosos sobre eras pérdidas de la tierra. Benitoíta y tú se establecerán unas horas en las islas solitarias del sur. Cuando llegaron, Benito expresó sus últimos sentimientos. Ella estaba decidida.
(Benitoíta) Fluorita me ha elegido. Y aceptaré ese destino sin dudarlo, el trabajo que solo yo puedo hacer. (...) El pasto se cubre de blanco poco a poco ¿No es hermoso el invierno?
>La nieve va cubriendo de a copos cada una de las briznas de hierba que sobresalen en el suelo. Los islotes del sur no están tan separados el uno del otro, de forma que puedes cruzarlos tras sumergirte en el agua un segundo y saltar otra vez. Pero, en cada uno de estos pedazos de tierra se encuentran distintos tipos de seres vivos especiados dado al aislamiento. Principalmente insectos que se cruzan en tu camino al encogerte a descansar. Lo que dijo Bentonita no lo esperabas y tampoco lo entiendes. La última vez que Fluorita le confió a alguien un trabajo especial fue a ti y como mediadora. Resultó mal, tanto para Happy que fue desterrado de regreso a la corteza como para ti que te desencantaste más de los piroclastos. No tienes pista de ningún trabajo que se le haya encomendado, aunque ella piensa que sí, como expresó a continuación.
(Benitoíta) ¿Por qué me miras de esa forma? Te lo conté todo anoche. ¿No me escuchaste?
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(Aragonito) Vamos, sube. (...) Cuando te lo propones, sueles ser tan inflexible, Fluorita. ¿De qué se trata?
>Arrastraba los pies dejando un rastro de nieve compactada hacia los lados. La capa de nieve no es muy profunda, está entre 10 o 20 centímetros, pero hay ciertos desperfectos en el terreno que se llenan hasta el metro de nieve blanda y esponjosa. Dado a que las gemas son totalmente sólidas soportan la presión de las profundidades del mar y también caen muy hondo si están envueltas en algo similar al líquido. Fluorita subía como pudo, Aragonito entonces se acercó lo más posible para asistirla. Antes le colocó un guante blanco a su mano derecha. Debido a las durezas similares ellas dos podían tocarse, pero ya que habrá fuerza implicada, Aragonito fue precavida. Fluorita tomó la mano de Aragonito y subió al techo de nieve. Quitándose el guante jalando desde su dedo medio, Aragonito comentó sobre la terquedad de Fluorita y preguntó. Aragonito no solo tenía la confianza para hablar de esa forma con Onix, llamándola desvergonzada, sino también de Fluorita implicando un desperfecto. Fluorita agradeció su ayuda bajando la cabeza un segundo y no reaccionó a sus siguientes palabras. Viéndote allí al lado de Aragonita, Fluorita fue al grano.
(Fluorita) Surgió un problema que no puedo solucionar por cuenta propia. Kunzita debe venir conmigo, ella me ayudará.
(Aragonito) ¿Pero, es tan inmediato? Esta mañana tú la enviaste aquí y ahora…
(Fluorita) Si, es urgente. En ese entonces no había recibido el pronóstico del clima aún…
>Fluorita avisó sobre una complicación, una tarea que debes cumplir. Normalmente Fluorita es capaz de realizar cualquier actividad, de forma regular pero puede pelear, hacer armas, confeccionar y hacer papel además de dirigir la biblioteca. Si se trata de ti, algo de ti que pueda ayudar a Fluorita, no se encuentran muchas opciones. Solo la energía que guardaste para el invierno y la pérdida de memoria que estaría descartada de plano si no conocieras el por qué ella te necesita. Aragonito preguntó confundida. La gema anaranjada había sido enviada aquí para hacer el mantenimiento del refugio y posterior a eso, fuiste añadida. La propia Fluorita había dado esa tarea, que ella esté aquí llamándote era una gran contradicción. Fluorita no tardó en aclarar las cosas en cuanto tuvo oportunidad. Efectivamente se trataba del clima. Aragonito no tenía intención real de retenerte, solo le habían parecido extrañas las acciones de Fluorita, ella escuchó.
(Fluorita) Dentro de dos o tres días las nubes se harán tan densas que todas caeremos dormidas inevitablemente, sólo Onix y Kunzita podrán mantenerse despiertas para cuidar el invierno.
(Aragonito) ¿Dos días? Eso es… Tan poco. (...) Si se trata del invierno, es cierto que no puedo hacer nada…
>Fluorita resumió los hechos. El cielo que estaría iluminado por dos estrellas durante un par de semanas, ahora era augurado como oscuro y denso para los próximos días. Habían un par de cosas mal con lo que dijo Fluorita, Onix ya había brindado un pronóstico con indicación a dos semanas, incluso Axinita participó evaluando la luminosidad de Betelgeuse, y por cómo veías el cielo, nublado pero dentro de todo blanco y teñido por el azul de Betelgeuse, esa información se hacía dudosa. Aragonito no ha estudiado tanto el cielo como Onix, Axinita o tú así que solo le queda aceptar lo dicho con Fluorita. Notándose pausada en sus primeras reacciones, Aragonito fue vencida otra vez por la nieve, el frío y la falta de luz. Así como cuando dejó la pala y se sentó contigo a descansar, Aragonito se resignó y cedió su tutela temporal. Antes de voltear e ir junto a Fluorita, Aragonito las detuvo un momento para despedirse de ti.
(Aragonito) Kunzita, estábamos por limpiar este tejado con solo un par de movimientos ¿cierto?. Justo como lo planeamos, ¡dalo todo por tu trabajo! Volveremos a vernos en la Academia al final del día.
>No pudieron aprender juntas a quitar la nieve. Pero no tenías nada por que preocuparte, ya habías hecho avances y Aragonito la quitaría toda sea como sea, con lo dedicada que es siempre. Aragonito ha de mantener el refugio por ella misma este día, así como fue planeado al principio. La única diferencia es que al terminar debe apresurar todas sus otras tareas para irse a dormir antes de la llegada del invierno. Brindandote ánimos, Aragonito vio como Fluorita y tú partían. Regresando la vista hacia el refugio podías ver la nieve caer por el borde, el techo estaba siendo lentamente limpiado. Fluorita está en dirección a la Academia, ella deja un rastro de nieve desplazada. Dado a que Fluorita es lenta, puedes seguirle el paso atravesando la nieve al lado de ella, no tienes porqué seguir el camino que ella hace. Fluorita era bastante silenciosa, pero al cruzar a una zona en la que ya se veía vegetación en el suelo, ella rompió su silencio. Se dirigió a ti, dando una lección en negativo.
(Fluorita) Mentir está mal, Kunzita, por favor no me copies. (...) ¿Quieres escuchar una vieja historia? El cómo Diopsido consiguió su magnesio.
>Fluorita no determinó cuál era la mentira. Algo de lo que dijo antes fue extraño, pero aún si era mentira no entenderías la razón detrás del por qué decirla. El arrastre de la nieve se hace menos ruidoso dado al reducido grosor de esta. Ahora, de vez en cuando se cruzan hojas y ramas enterradas en el blanco, residuos de otoño a punto de ser consumidos por el invierno. Fluorita cortó el silencio otra vez y propuso un relato.
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>Avanza un paso, luego retrocede. Ella levanta uno de sus brazos al tiempo que baja el otro, aunado a las rotaciones que suele dar, parece la formación de una media espiral. Incluso el permanecer en el mismo lugar solo levantando los pies del suelo fingiendo un avance, se ve bastante complicado debido a las vestiduras largas y violetas. Asi como su ropa, la gema de Topacio Mistico varía de color en las regiones de su cuerpo a lo largo de los días. Un día el color verde puede aparecer en el medio, otro a los lados y a veces cortado. No comprendes cómo es que Topacio Místico tiene tal dominio para no enredarse con su atuendo. No es algo que pueda pasarte a ti pues el humo es fácil de atravesar. El único problema es desde donde emanar ese humo para que no se haga un inconveniente a tu trabajo. Aún por habilidosa que fuera, Topacio Mistico no puede bailar si está completamente cubierta en la cabeza. Copiarla quizá es una buena opción, usar el arrastre de brazos para expandir el área de tu humo, creando pantallas horizontales con facilidad. Alexandrita se quedó pensando aún en la forma de bloquear las salidas en tu cabeza, mientras que Topacio Mistico, quien está más cerca también está atenta a tus movimientos.
(Alexandrita) Tal vez debamos bloquearlas con resina. ¿Una cobertura transparente para tu cabello y otros agujeros?
(Topacio Mistico) Lo haces, lo haces. Ooh, Taaffeíta ya no llevas el velo oceanico.
(Alexandrita) Es cierto, Crisocola usa algo así. Andalucita puede hacerlo.
>Topacio Mistico se refirió a una prenda usada en la exploración de los fondos marinos. Cuando las áreas son erosivas, se utiliza un protector en tela transparente y mineral para detener los fragmentos silicificados. Es la única manera en como Topacio Místico podía ver el humo que se formaba en tus ojos. Ahora con la seguridad de que tu rostro ya no está tan inundado de humo, puedes iniciar con la prueba a imitación de Topacio. Alexandrita encuentra idea relacionando lo anterior dicho por Topacio Místico. La resina que se utiliza bajo el agua también es distinta, es una que impide muy bien el roce del material. Y si puede proteger por fuera, entonces aplicarla hacia dentro no era una idea descabellada. Tal como imaginaste al mover más tus brazos el humo se extiende uniformemente hacia los lados, creando una capa de humo que se va desvaneciendo en escarcha negra. Empezaste a gotear desde los dos brazos, gotas de color piel traslucida que al entrar al contacto con el suelo se hacían duras. Debido al calor, la resina de la región donde liberaste el humo se derritió y cayó al suelo. Al interior de tus brazos se formaron dos largas líneas de sublimación, tu mineral de taaffeíta está ahora expuesto en ese lugar. Alexandrita vió todo desde fuera así que ella le pudo dar la explicación a lo que sucedió.
(Alexandrita) Al emanarlo de las manos, incluso tiene más fuerza, potencia que se acumula al recorrer tu cabeza. ¡Eso es! De esa forma no explotarás.
>Lo dicho por Alex fue sorpresivo. Al parecer puedes llegar a romperte. Las salidas del humo en tu cabeza están limitadas a tu mineral original y el resto de tu cuerpo está bloqueado dado a la resina. Había la posibilidad de que no puedas expulsar el humo y termines agrietando o rompiéndote dado a la contención de presión. Por suerte no sucedió nada de eso, Alexandrita luce aliviada por ello y también orgullosa de verte capaz de liberar el humo en otros lugares. Dispuesta a eliminar la amenaza de rotura, ella aplazó sus actividades un día más. De todas formas está por iniciar el tiempo de patrulla así que todo este avance hace muy feliz a Alexandrita aunque se note poco. Alex aseguró para ti una forma más ingeniosa de luchar luego del invierno. Exclamaba, hasta que se dio cuenta de las líneas derretidas en tus brazos.
(Alexandrita) No habrá más riesgo, terminamos por hoy. Probaremos algo nuevo mañana y el día siguiente. ¡Definitivamente lucharás de una forma distinta llegada la primavera! (...) Ven Taaffe, déjame ver tus brazos..
(Topacio Místico) Y yo. También necesito verlo.
>Alexandrita extendió su brazo izquierdo hacia arriba para que tú coloques tu brazo encima. Ella lo tomaría con su otra mano y sería capaz de inspeccionar. Sin embargo, antes de comenzar a ver en detalle los rastros de resina fundida, Topacio se inscribió en la actividad por sí misma. Hasta ahora Topacio estaba apreciando tu demostración con el humo, haciendo movimientos similares y de vez en cuando proponiendo y hablando de movimientos de animales parecidos. Puedes entender que Topacio Mistico está muy emocionada porque parece que estás jugando con ella después de mucho tiempo, pero esa misma emoción la llevó a acercarse peligrosamente hacia donde Alex te sostenía. Alex entonces te soltó y detuvo a Topacio Mistico antes de que te tocara. Ella la tomó con las manos desnudas y aún así no la rompió. Al tener a Topacio Mistico tan cerca entonces Alexandrita lo notó, en su cuello y manos se veían grietas discretas que venían del interior de su cuerpo. Al verla en camino a ser quebrada, Alexandrita olvidó lo que hacía y se preocupó por ella. Topacio Mistico entonces empezó a hablar de unas aves que conoces muy bien, dado a sus residuos, aves de corral. Siendo inocente, ella confesó un accidente.
(Alexandrita) ¿Místico? ¿Místico por qué estás llena de grietas? Podrías romperte al toque de cualquiera. ¿Dónde está Andalucita?
(Topacio Místico) (...) Sus picos son muy duros, como si estuvieran recubiertos por mineral. Un descuido, si, es que son tan maravillosos. Aunque a Andalucita no le gustan nada, no entiendo por qué.
(Alexandrita) Le guste o no los seres vivos, ella debe repararte, que eso no te impida ir, por favor.
>Aunque la misión de Fluorita es cuidarlos, Andalucita es el tipo de gema que no le agradan los seres vivos. Tomando en cuenta lo muy metida con los minerales que está ella, es casi de imaginar las veces que le han pedido reparar seres vivos “rotos”. Ya que Topacio Místico está siempre rodeada de animales, al punto que ellos a veces se filtran por el interior de sus largas ropas, Andalucita no la recibiría con buen rostro de escapársele alguna ardilla dentro del área médica. Alexandrita entonces interpretó el por qué Topacio Mistico no se reparó y le pidió. Luego de decírselo, la campana sonó marcando el inicio de las patrullas. Alexandrita volteó al sonido y luego habló hacia ti. Topacio Místico ya estaba dando la vuelta con rumbo desconocido hasta que Alexandrita le preguntó. Basándose en la posible aparición de piroclastos, Alex recomendó. Místico le sonrió, dio una respuesta positiva y se alejó sujetando los bordes superiores de la falda en su vestido.
(Alexandrita) Pasó tan rápido, es tiempo de irnos. (...) Místico, irás a la Academia ¿no? Es peligroso estar fuera, aun cuando es invierno.
(Topacio Místico) ¡Está bien!
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>>8337

¡Eeeh! ¿No se vería raro si hiciera eso?

>Levantó sus manos a la altura de su cabello y lo sostuvo mientras ponía un rostro de ligero disgusto
>Aplicar resina encima de este no era una idea que le agradase demasiado
>De hacer eso gran parte de su brillo sería cubierto, dejándola con un look tan pálido que haría que Taaffeita sea irreconocible
>O al menos así es como ella visualiza aquella idea en cuanto Alexandrita la propone

¿Un velo? Hmm... un velo esta bien, aunque no se si esto sirva en el agua

>Las palabras de Topacio místico hicieron que Taaffeita levantará la vista y se quedará pensando durante un momento
>Un velo el cual pueda ponerse y quitar cuando guste sonaba como una mucho mejor idea que cubrirse con resina
>Aquel pensamiento hizo que el agarre de sus manos se suavizará para eventualmente bajarlas del todo
>Taaffeita no tiene mucha experiencia con cosas acuáticas y debido a eso tampoco tiene del todo claro que es un velo oceánico
>El nombre de este le suena más su funcionamiento y utilidad son cosas que se le escapan
>La palabra oceánico le dejaba claro que tenía que ver con este, razón por la que asumió que solo es útil en dicho escenario
>De ser así entonces la utilidad de su humo se vería reducida ya que no hay tal cosa como piroclastos marinos ¿implicando?

¿¿¡¡EEEHHH!!?? ¿¡Explotar!? Mis fragmentos se irán muy lejos si pasa eso...

>Nuevamente vuelve a llevar sus manos a la cabeza en cuanto escucha acerca de la posibilidad de explotar
>Aunque esta vez acaba por bajarlas al instante debido a otro pensamiento que cruzó su mente
>Las explosiones de los piroclastos les permite lanzar ceniza a lugares bastante alejados los unos de los otros
>Si ella u otra gema hiciera algo parecido entonces el recoger sus fragmentos sería una tarea mucho más compleja
>El solo imaginar algo como eso suena tedioso, pero aún así no puede evitar tener un poco de curiosidad acerca de que tan lejos llegaría en caso de explotar

Si te tiras al suelo acabarán saliendo, de esa forma Andalucita no se enfadara

>El largo de las ropas de Topacio místico hace difícil saber cuando tiene algo o no dentro de estas
>Pero hace mucho tiempo Taaffeita noto que eso se vuelve mucho más fácil si se mantiene quieta en el suelo
>Ya que de ese modo los movimientos de los animales se vuelven más notorios
>Aquello no era un método 100% efectivo ya que cosas demasiado pequeñas como lagartos siguen pasando desapercibidos incluso de ese modo
>Pero al menos debería de ayudar con cosas tales como ardillas o pequeñas aves
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>>8339
>Tu brillo podría desaparecer. Alexandrita no aplicaría la resina para que todo tu se vea como piel, pues había del tipo transparente que usan gemas en contacto con erosión. Gemas de invierno y gemas oceánicas deben de usar un tipo de resina especial dado a las condiciones ambientales a las que se enfrentan, dejando de lado el elemento estético brillante. Un par de veces viste a Onix en primavera sin brillar en lo absoluto, pues era común para ella dejarse puesta la cobertura aún los primeros meses luego del invierno. Sobre aquello que dijo Topacio Mistico, el velo oceanico se supone que es un tipo de vestimenta usual de Crisocola. No tienes mucha idea de lo que hace realmente Crisocola bajo el mar, pero al salir siempre luce alegre usando elementos extraños en su atuendo como el largo sombrero para el sol. Sea como fuera debías eliminar lo lindo de ti para reemplazarlo por seguridad. Alexandrita mencionó que podrías explotar si cubrías mal tu cuerpo con resina y no había escape para tu humo. Todo en pos de desarrollar nuevas técnicas de combate, mejorar uno misma, suena a lo que haría una gema mayor. De todas formas, la posibilidad de destruirte instantáneamente dado a la emanación de vapor en tu interior suena impactante. Alexandrita agitó sus dos palmas de arriba abajo e intentó calmarte.
(Alexandrita) ¡No, no! Yo usé mal el término explotar. Ten de ejemplo a otras gemas, Taaffe. ¡Diopsido…! Ella técnicamente sí explota… Benitoíta, si, Benitoíta solía desmoronarse hasta no hace mucho.
>Exclamó tan en alto su primer ejemplo que fue mucho más doloroso retractarse al segundo siguiente. Diopsido solo se enciende si deja salir cierta cantidad de su metal. Completamente distinta a tu situación, donde lo ideal para ti es que tu humo violeta prolifere lo más posible, pero en direcciones beneficiosas. Lo siguiente que menciona Alexandrita es mucho más acertado. Conoces que Benitoíta se ha roto por sí misma desde que empezaste a ser compañera de Alexandrita. Siempre ayudada por Fluorita para amortiguar el estado mental nocivo que suele cargar. Nunca la viste desmoronarse directamente. Luego de que Alexandrita descubriese a Topacio Místico casi rota, sonó la campana. Topacio Místico ya se preparaba para correr por el camino atravesando su propio jardín, hasta que escuchó tu consejo. Ella escuchó con atención y se decidió.
(Topacio Místico) ¡Gracias, gracias, gracias, Taaffeíta! ¡Será lo primero que haga frente a ella! (...) Eh… olvido algo, ¡el invierno!
(Alexandrita) Prepara tu espada Taaffeíta, patrullamos el este.
>Topacio Místico agrietada a pies de Andalucita mientras de ella surgen animales de todo tipo, definitivamente será una visión de terror para la gema médica. Alexandrita no logró corregir a tiempo la próxima acción de Topacio Místico, pues lucía concentrada en encontrar la zona de su patrulla. Avisando entonces emprendieron marcha alejándose de la Academia. Topacio corrió de regreso hacia la Academia, pero al llegar a la mitad de su jardín se detuvo a pensar. Mientras caminan su espada se mece sujetada a sus cinturas. El ambiente aún es naranja, al menos en los alrededores de la Academia, más al norte y exteriores la nieve se asentaba más y más. Al llegar al cobertizo de Aragonito, cerrado debido a que ella se encontraba realizando otro trabajo, Alexandrita señaló el camino que tomarían. Se desviaron del trayecto usual hacia la zona de los Accidentes.
(Alexandrita) Rodearemos el campo de Turmalina. Su área es muy delicada en estas fechas. (...) Es verdad. Anatasa estará ahora bajo la tutela de Turmalina Sandia, eso hasta primavera. Espero que ella sea capaz de lidiar con su afán de lucha y combate. Realmente plantaron una semilla en Anatasa ese día.
>Al mencionar a Sandía, Alexandrita recordó a Anatasa. Ella empezó a comentarte de ambas. Naturalmente Anatasa había pasado a manos de otra gema con enorme cantidad de años de experiencia. Alexandrita confía en que Turmalina puede enseñarle correctamente a su antigua aprendiz, sobre plantas, pues si se trata de combate la pequeña optaría por unirse a ustedes a como dé lugar. Alexandrita realizó una referencia al trabajo de Turmalina al decir como Anatasa despertó cierta obsesión por el combate.
(Alexandrita) Hace un rato… Realmente toque a Mistico. ¿Tú lo viste, Taaffeíta? Aunque ella estaba agrietada, tomé una de sus manos. (...) Qué felicidad.
>Alexandrita parecía hablar para sí misma, pero aún en su ensimismo, ella te preguntó a ti. Ciertamente desde que apareció Topacio Mistico fue muy insistente con ver de lo que eras capaz de hacer, al punto que Alex la tomó un momento para que no te toque y rompa. Alexandrita ha repetido eso durante los últimos meses, tanto con Diamante Amarillo, con Anatasa o contigo. Parece estar consciente de ello muy recientemente, a pesar de que tú ya lo veías desde antes. Luego de darse cuenta, contraria a la emoción que presentaba al ver tu habilidad con el vapor, su reacción inmediata ante la propia es solo de alivio. La nieve se asentaba más hacia el lugar a donde se acercaban, sus pasos ya se marcan con huellas de compactación. Los tallos de los árboles en esta zona son blancos de por sí, acompañados a la escarcha nivea, el ambiente refleja la poca luz que hay. Más allá, la cantidad de árboles aumenta y hacia la costa se notan perfectos espacios para la aparición de piroclastos. Alexandrita propuso.
(Alexandrita) Ya casi llegamos al bosque suave. ¿Quieres intentar algo cuando estemos ahí? Solo para pasar el rato. Necesitaré enfocarme tus manos otra vez.
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>>8337
About oceanic veils. It's a discarded idea. It was going to be for one of the chapters, with a lot of Chrysocholla's intervention obviously. Maybe I'll pick it up again someday.
Pic of the supposed oceanic veil. Underwater erosion protection. I think I brought up some of this in the first thread.
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>>8342
(Fluorita) No te preocupes. (...) Estuviste cerca, bien hecho.
>Fluorita no aclaró el malentendido, aunque sí entendió la confusión que tenías respecto a las mentiras. Ella solo respondió con serenidad e intentó liberar algo de esa tensión acumulada en tus disculpas. Luego, siendo como una maestra, ella felicitó el uso de tu memoria. Es importante entrenar esa parte de ti siempre que puedas, por lo mismo Fluorita recompensa con palabras aprobatorias. Los montes nevados no son difíciles de atravesar, son solo estos vientos helados de altura los que ondean el cabello de Fluorita al bajar. Restos de ramas y hojas en la tierra son desplazados junto a la nieve conforme Fluorita camina hacia la Academia. Luego de brindarle confirmación, Fluorita asintió levemente y comenzó a relatar. Como sospechabas, la historia no inicia directamente con Diopsido, ella mencionó a una gema.
(Fluorita) Torbernita. Ella es una gema muy parecida a Uranocircita, tiene la particularidad de emitir una leve radiación, que potenciada a la funcionalidad de sus inclusiones se hace mortífera. Torbernita y Diopsido, ellas dos nacieron juntas.
>Tienes una memoria vaga de ese nombre, atenuado por el tiempo, pero definitivamente la sensación de haberlo escuchado, quizá de Diopsido. Fluorita habla de ella como si estuviese presente aún, pero eso es imposible, porque de encontrarte con su radioactividad la recordarías. Existe el hábito de hablar de las gemas capturadas como gemas aún activas, ello dado a la particularidad de ser incapaces de morir en cualquier circunstancias, Fluorita tiene de esas costumbres. Fluorita entonces te contó como Diopsido nació junto a otra gema. Los casos de nacimientos simultáneos son muy raros y escasos, ello sin contar a gemas exactamente iguales como las Heliodor que se consideran de nacimiento único. Existe otro caso de nacimiento simultáneo, pero ahora mismo no tienes el nombre ni el brillo de esas gemas en tu memoria. Fluorita entonces se adelantó en la edad de Diopsido y dio otro contexto.
(Fluorita) A los 12 años, Diopsido había encontrado su lugar de trabajo ideal, la biblioteca, gestionandola durante un largo tiempo. Sin embargo, aún después de 80 años, Torbenita seguía vacía, sin empleo que sacie su existencia por la eternidad. Diopsido siempre fue muy cercana a ella e intentó ayudarla. Sin éxito pues al acercarse a Torbernita, Diopsido solo acrecentaba sus fallos de memoria preexistentes.
>Debido a su dureza de dos puntos y medio y la radioactividad, las cosas estuvieron complicadas para Torbernita. Incluso cuando se trataba de algo en que las gemas radioactivas son buenas, fluorescencia, los cristales de Torbernita parpadeaban sin cesar como si se tratase de una luz indecisa. Fluorita explicó lo suficiente para que te dieses cuenta en cuantos trabajos ella era imposible de encajar. Incluso la gema que estuvo desde el principio con ella, el solo acercarse acentuaba más su pérdida de memoria. Distinto a la sensación de malestar general que se genera al estar cerca de Uranocircita, el efecto de Torbernita parecía ser distinto. Fluorita explicaría instantáneamente sobre eso.
(Fluorita) La radioactividad no debería ser un problema para nosotros los minerales. Es solo cuando un semejante lo emite que sus inclusiones se transmiten y actúa como un ente patógeno. (...) Ya que Torbenita siempre fue un papel en blanco, las inclusiones de Diopsido terminaron adoptando las mismas maneras y crearon su olvido.
>Andalucita se ha quejado de lo mismo durante tanto tiempo. Las inclusiones afectadas por la radiación no son reemplazadas por otras, son afectadas y cambiadas por solo unas cuantas entrantes. Haciendo imposible que el quitar y volver a colocar una parte de gema la regrese a como estaba antes. No hay solución pues no existe compuesto químico capaz de alterar las inclusiones, solo radiaciones del tipo luz. Fluorita asemejó el fenómeno de las inclusiones radioactivas con enfermedades en seres orgánicos, marcas irreversibles en la vida mineral. De esa manera, si las inclusiones forman a una y estas en una gema radioactiva se transmiten, Diopsido adquirió nada de Torbernita. Espacios blancos que se multiplicaban con la exposición. Como lo explicó Fluorita parecía ser algo trágico, pero pronto sus palabras mejoraron, para luego caer otra vez.
(Fluorita) Diopsido no cedió del todo a la pérdida de memoria. Hace 812 años ella salió motivada en busca de algo en lo que Torbernita pueda desempeñarse. Ellas dos tomaron por primera vez las espadas y el camino del combate, y los piroclastos respondieron inmediatamente raptando a Torbernita para siempre.
>Un evento desafortunado mezclado junto al destino que le esperan a las gemas sin propósito. Cuando Diopsido tuvo la oportunidad de despertar algo en Torbernita a su bienestar, ella se le fue arrebatada. Fluorita continuó explicando hasta el día de hoy la forma en como Diopsido trabaja. La experiencia de Torbernita dejó en Diopsido agujeros en su memoria y eso desembocó en un mal desempeño en la biblioteca. Solo Axinita fue lo suficientemente valiente para enmendar los desastres de archivos de una Diopsido perdiendo el sentido al tiempo. Ese mismo tiempo fue generando ciertos estragos en las inclusiones de Diopsido. El ambiente poroso de sus experiencias solo podía ser rellenado por otro material. Fluorita lo dejó bien en claro en su siguiente cita.
(Fluorita) “Los metales elementales sólo se asientan en los espacios vacíos. Deja que olvide por completo, y que tenga un quiebre. O podría adoptar los sentimientos y memorias de Uranocircita para ella. Incluso si pierde extremidades en una mutilación, ella aceptaría por completo su litio, sería lo mejor, dejaría de lado por fin esta agonía“
>Uranocircita fue mencionada y también el litio, era algo reciente. La nieve fue desapareciendo del ambiente al punto que ya solo se encuentran pequeños cúmulos y restos en el campo otoñal. El color naranja es distintivo de esa estación, pero en el cielo las nubes son tan densas que definitivamente demuestran transición. No hay muchas gemas en el exterior de la Academia, ninguna, porque los tiempos de patrulla han comenzado. Luego de una pausa, Fluorita te dio el significado de lo último dicho.
(Fluorita) Hace dos semanas, Diopsido le dijo eso a Onix mientras discutían sobre tu aleación. Onix detuvo a Cornalina de hacer algo de lo que se puede arrepentir y desde entonces ellas dos han estado… Inestables. Quiero que me ayudes con eso.
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>>8340

Entonces no voy a explotar... hmm..

>Dejó que su mirada se perdiera en la nada mientras decía eso
>Su imagen mental de ella desperdigándose por varios sitios en tan solo unos segundos le parecía algo mucho más interesante
>Pero lo que contaba Alexandrita sonaba más como una rotura "estándar"
>Ha experimentando un sin fin de estas, razón por la que el solo perder partes de ella sin darse cuenta le resultaba un tanto mundano
>Debido a ese mismo motivo tampoco encontró mucha más razón para seguir preocupándose

Deberá de entrenar mucho si quiere combatir

>Tras despedirse de Topacio místico, Alexandrita y Taaffeita comienzan a caminar en dirección a un nuevo lugar
>Durante el camino Taaffeita no puede evitar distraerse un poco mientras ve a las hojas caer junto con algunos leves rastros de nieve
>A los ojos de Taaffeita, Anastasa lo hizo bien en su entrenamiento, por lo que ella no ve ningún motivo para negarle el seguir entrenando
>Contra lo que si esta en contra es con la idea de dejarle enfrentarse a los piroclastos
>Aún es muy joven para eso por lo que requerirá de muchísimas más lecciones antes de poder hacerlo
>Puede incluso imaginarse patrullando junto con esta en unos años cuando eso suceda

¿Hmm? ¿Que? ¿Te interesa seguir tocando a otras?

>Dejo de distraerse con el entorno para concentrarse únicamente en Alexandrita
>La diferencia de durezas y la fragilidad de cada una hace del contacto entre gemas algo muy breve o muy cuidadoso
>Por ese mismo motivo ninguna esta muy acostumbrada a tocar a otra gema de maneras tan directas, excepto en casos especiales
>Habiendo llevando una vida como esa es natural para Taaffeita el no prestarle especial atención a dicho tema
>Pero en el caso de Alexandrita eso parecía ser distinto ya que esta parecía bastante emocionada de poder lograrlo

¿Algo como que? ¿Un juego? Podemos intentar ver quién encuentra una hoja verde primero

>El cambio de estaciones provoca que los colores de ciertas cosas cambien tal como es el caso de las hojas
>Este cambio no parece ser instantáneo ya que Taaffeita ha llegado a notar que algunas pocas logran conservar su color
>Por esa misma razón es que un ambiente como este es ideal para dicho juego
>Siendo este el único pensamiento que se le cruza por la mente a Taaffeita luego de que le preguntarán sobre que hacer a continuación
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>>8344
(Alexandrita) Jajaja, eso es inútil, Taaffeíta. Las últimas hojas verdes se secaron hace ya un par de meses, es invierno ahora. Pero, tal vez si buscas con suficiente resiliencia. (...) Lo ves. ¿Esto sirve? Creo que perdí.
>Ninguna está acostumbrada al invierno. Es solo Betelgeuse la estrella que permite a Alexandrita permanecer despierta en esta estación fría. Muchas cosas cambian al cambiar de estación, Alexandrita no está al tanto del todo, pero con el sentido común es suficiente para saber la cantidad de hojas escondidas bajo la nieve. Los árboles se encuentran escarchados de blanco y los que no, tienen hojas naranjas nada verdes. Alexandrita te hace notar eso, pero no pierde el sentido de competitividad. No tardó un segundo en acercarse al suelo y enterrar su mano izquierda dentro de la nieve esponjosa. Rebuscando otro momento, ella se puso de pie con un objeto en su mano. Una hoja bastante grande y nada verde, totalmente marrón, tiene separaciones y es bastante redondeada. Alex te lo enseñó pero luego retiró la mano inspeccionando su hallazgo. Se trataba de una piña, próximo brote de un árbol, ella admitió su derrota.
(Alexandrita) Este tipo de semilla, no es de este árbol. ¿Quién lo trajo aquí?
>Ella se quedó viendo el objeto durante un rato. Luego comparando la forma del árbol blanco que tienen a su lado, era imposible que una semilla conífera haya sido soltada aquí por uno de esos árboles. Simplemente no había forma de hallar eso. Alexandrita giró su cabeza de lado a lado buscando algún ser orgánico, pero ella no encontró nada. Sin más que hacer, Alex guardó la semilla a la altura de su espada. Emprendieron una caminata lenta de patrullaje. Como si hubiese olvidado el tema anterior, Alexandrita entonces empezó a hablar de otra gema, un suceso de hace no mucho tiempo.
(Alexandrita) En verano, encontramos algunos fragmentos de gema azul ¿lo recuerdas? Zafiro fue la gema que me enseñó a luchar, ella tenía un perfecto dominio de la espada y un extraordinario instinto de combate. Yo la admiraba, pero no por las razones que puedas imaginarte.
>Es un enfrentamiento que puedes rememorar, principalmente porque en él Alexandrita se rompió luego de mucho tiempo. Zafiro a quien Alexandrita le debe su entrenamiento es una gema que no se te hace desconocida. Padparadscha o Bort quizá la hayan mencionado cuando luchaban junto a ti y te enseñaban al mismo tiempo, en el periodo que Alex cuidó de Anatasa. Incluso Alexandrita fue inexperta en cierto momento. Ella confesó encontrar algo inspirador en la gema ya perdida.
(Alexandrita) Verás, Zafiro tenía un corazón tan despejado que ella era capaz de tocar a cualquiera sin romperla. Aún si eran a diamantes o aquellas con dureza 3 o menos. Yo, cuando tenía tu edad mi único sueño era ser como ella. (...) Había olvidado ese sueño hasta hace poco, pero parece que terminé cumpliéndolo en cierto nivel.
>Alexandrita accidentalmente usó la expresión a la que Aragonito está tan acostumbrada. Es cierto que de vez en cuando el contacto entre gemas resulta inofensivo, pero por como lo dice Alex parece que ello no es cosa del azar, sino de propias inclusiones y su estado. Tanto Bort haciendo gestos como choque de manos o Padparadscha siendo cero precavida al tomar a otras y llevarlas a donde quiere se explica dado al tiempo que pudieron haber pasado junto a Zafiro, una gema con la que podían interactuar con libertad. Alexandrita entonces reveló el deseo que solía tener, no muy diferente al tuyo al intentar hacerte una gema mayor. Mientras sucedía esa pausa, Alexandrita observaba su mano izquierda cubierta delicadamente por la resina blanca. Ella sujetó el aire y pasó a mirarte orgullosa de sí misma, de la Alexandrita que inconscientemente seguía un objetivo ligado a cuidar de las demás.
(Alexandrita) Así que, respondiendo a tu pregunta de antes, estoy interesada en tocar a otras de esta forma. No tendría sentido proteger a las demás si ellas no se sienten en comfort a tu lado. (...) Lo ves. Estaba segura de que contigo el tacto sería el menos rígido.
>Fue como esa otra vez, Alexandrita estaba hablando tanto que sus acciones pasaron desapercibidas. En algún momento ella adelantó su mano derecha para ir a por la tuya en frente. Mientras ella alzaba el tacto de tu mano izquierda empujando tus dedos para formar una palma extendida, Alexandrita afirmó a tu pregunta y le dio un significado. Valor que corresponde a proteger a las demás, crear ese tipo de ambientes seguros no era muy distinto a luchar al frente con los piroclastos. Entonces, cuando te diste cuenta, ella ya tenía tocando palmas su mano y la tuya. Sus dedos extendidos hacia arriba son sólo ligeramente más largos que los tuyos. Pero las especificaciones de tamaño no eran importantes, sino el tacto. Como ella lo dijo, aunque eran rocas, nada era rígido, sino suave. Una suavidad que solo encontrarías al contacto de seres orgánicos o confecciones de Bentonita, aún así sigue siendo distinto. Acompañada a la leve deformación de su superficie resinada, también estuvo el calor y el frío. Calidez desde la mayor área en contacto y frío del exterior invernal. Alexandrita estaba consciente del efecto a imitación de la piel de los animales, como hace un rato, ella lucía ligeramente contenta. Entonces dejando de prestarle atención a la actividad, Alex giró lentamente su vista para encontrar tu rostro.
(Alexandrita) ¿Hm? ¿Cuándo creciste tanto? Cuando te tenía enfrente debía inclinar mi cabeza unos 20 grados, ahora solo 15. (...) ¡Ahí estás!
>Lo primero parecía una exageración y ofensa, aunque no tenías forma de comprobarlo pues Alexandrita sería más minuciosa que tú en ello. De cualquier manera una diferencia angular de 5 grados era algo de lo que te podías enorgullecer, logras tu objetivo poco a poco. En el silencio de la mañana nevada entonces irrumpió el aleteo de un ave cercana. Bastante ancha y con la cara rara, Alexandrita encontró a ese tipo de lechuza con la vista y señaló a la criatura orgánica. Quizá ella la estaba buscando desde antes.
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>>8343
>Luego de su fallo de memoria escucha una historia con la que le es difícil no empatizar debido a su propia experiencia tratando de encontrar un trabajo fijo en la academia, y sus preocupaciones de que tal vez el trabajo para el que parece estar hecha, que es cuidar el invierno, no se le dé mejor que a Torbernita se le dió la creación de cristales luminosos.
¿Entonces Diopsido era diferente antes de exponerse a Torbernita?
>La idea de que las gemas adquieran sus personalidades dependiendo de las gemas con las que se juntan y sus influencias de pronto es más factible, y literal en el caso de Diopsido.
¿Es gracias a Uranocircita que tengo mi aleación? Me hubiese gustado agradecerle.
>Más antes que ahora, en este instante solo siente que lo dice por obligación.
>Van de ese tema al presente y el motivo de su caminata a la academia cuando ya están frente a ella.
¿Cuáles dos? ¿Onix y Cornalina?
>Cuestiona, pues la forma de Fluorita de relatar el suceso es extraña y da lugar para eso, y porque es difícil imaginar a Diopsido alterada por tiempo extendido. Puede suponer que es porque piensa que le sucederá lo mismo a ella si le quitan su litio, que se convierta en una gema sin propósito que otras tengan que mantener hasta que un piroclasto se la lleve a la corteza y quiera evitarlo, porque es lo que piensa ella tras oír esa historia.
>Onix también es difícil de entender porque no comprende cuál es su asunto con Cornalina pero puede entender por qué se preocuparía por ella y su futuro.
¿Me necesitaba específicamente a mí para esto? Así que sí es un trabajo que solo yo puedo hacer. Eso es bueno para mí.
>Si esa parte no es la mentira que mencionó, le alegra de alguna manera. Aunque no sea un trabajo de invierno convencional, ayudar con un problema que solo ella pueda taclear es suficiente. Si no es una mentira que hiera o perjudique a las demás gemas, no cree que sea tan malo.
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>>8347
>No podías saberlo de solo verle la cara, pero parte de ello era intuible. Diopsido mantiene una estrecha relación con gemas de estructura compleja así como Onix o Tanzanita, y no se trata de compañerismo, ella eventualmente termina estudiando a cada una para mejorar su aleación y rellenar los agujeros en su memoria. Incluso Torbernita y Uranocircita aportaron de alguna forma a que ella logre avances como lo es tu propia aleación. Fluorita asintió a tu primera pregunta, confirmando el cambio de Diopsido debido a su metal. Recordando lo que Diopsido dijo tiempo atrás de Torbernita, ella ya había aceptado su ayuda, pero no sabrías que su asistencia consistía en causar más estragos en sus inclusiones para tratar su condición usando otros medios. Fluorita escuchó atentamente a tu segunda pregunta, y aunque ella estaba de acuerdo en que Uranocircita debía interactuar con alguien al menos en agradecimientos, Fluorita corregiría inevitablemente.
(Fluorita) Uranocircita. Ella no aportó al origen de tu aleación, pero sí podría ayudar en los acabados. Eso es lo que pensaba Diopsido. (...) ¿Alguna vez has imaginado tu mineral como algo distinto a sólido? Hablando de inclusiones claro. Voy a explicarme.
>Las radiaciones de ambas gemas radioactivas son distintas. Y si bien tu condición de olvido ha sido reparada gradualmente, nunca estuviste expuesta a Uranocircita para que suceda a causa de ello. Junto a Crisocola, tu decisión fue dejar que tu aleación se asiente mientras ayudas lo máximo posible a Onix. Los jardines de la Academia están cubiertos por un blanco de escarcha, eventualmente las flores perderán su color para cubrirse de blanco. Sigue sin haber nadie mientras atraviesan los exteriores de la Academia. Fluorita hizo una pregunta extraña relacionada con inclusiones. Ella vio un segundo a los arbustos y plantas que serán tragadas por la nieve, regresó a ti y te dio otro enfoque sobre inclusiones. Si bien las inclusiones tienen un espacio permanente dentro de sus cuerpos, ello no significa que el flujo de ideas y memoria sea también rígido. Lo contrario, el pensar de las gemas es maleable y puede ejemplificarse como oscilaciones del tipo ondas por todo el cuerpo transmitiendo armoniosamente cada pedazo de información dentro de sus partículas. Calmada como el agua del lago o caótica como la del mar, Fluorita atribuye la condición de olvido como ciertos movimientos irregulares que provocan hundimiento en esa superficie imaginaria. El material de relleno, tu aleación, funciona como un nivelador del terreno, materia sólida diseminada que se agrega constantemente para eventualmente formar sedimentos. Aunque Fluorita lo ha ejemplificado, el funcionamiento interno de las gemas sigue siendo algo demasiado abstracto para entenderlo al primer intento. Cruzando la plataforma blanca de entrada, escaleras, Fluorita respondió a tu corta duda y confusión.
(Fluorita) Onix y Cornalina, ellas dos. Con solo mencionar a una, la otra está implicada inmediatamente, es bastante eficiente e intuitivo ¿cierto? (…) ¿cierto…?
>Fluorita comentó mencionando lo que parece ser una ventaja. Ella seguía hablando de Onix, pero a pesar del tiempo que pasaste con tu mentora, no te enteras todavía de qué cualidad está hablando. Fluorita preguntaría en confirmación, pero no puedes responder con seguridad. Aunque Fluorita realice una segunda pregunta más discreta y en voz más paciente, no puedes dar con esa característica de Onix o Cornalina. Ya habían cruzado hacia el interior de la Academia, los grandes pilares las recibieron y las varias puertas y anchas escaleras. El sonido de los pasos de Fluorita cesó, ella se detuvo y notó cómo te esfuerzas inútilmente en recordar, solo encontrándote con imprecisiones de tu maestra y una nula imagen mental de Cornalina. Fluorita entonces te tranquilizó.
(Fluorita) Descuida, no es tu culpa. Incluso yo olvido a veces. Aunque debo decir que es raro que no lo sepas. (...) Si, es posible que Onix lo haya escondido en alguna parte de tu cabeza. Teniendo en cuenta que la dejé a cargó de ti durante un tiempo considerable.
>Todavía no entiendes de qué se trata. Fluorita teorizó en las acciones de Onix. Si ella realmente intentaba ocultar algo de ti, entonces sería fácil, con mencionarlo una o ninguna vez, de todas formas olvidarías todo si no adquieres un fuerte recuerdo del momento o lo guardas todo en tu libreta. Mientras están detenidas en el recibidor se puede observar a gemas saliendo del área médica, su brillo es alto. Fluorita entonces se colocó un guante en su mano derecha, luego otro. Ella estaba segura de que parte de la información la guardas en la parte más alta de tu cuerpo. Fluorita entonces tocó tu cabeza sin hacer otra acción más que posar su cobertura suave sobre tu cabello translúcido, ella minimizó.
(Fluorita) No importa. Ahora realmente no importa si ella trataba de ocultarlo o no. Onix te necesita solo a ti. Así que la dejaré a tu cargo, así como antes fue en sentido contrario. Sé que podrás lidiar con esto.
>Fluorita soltó sin antes decirte cuando confía en ti para realizar este trabajo, respondiendo de alguna forma a la cuarta pregunta inconclusa. Si hay algo sobre lo que Fluorita no puede decidir son los sentimientos y emociones de las demás, por eso, como gema de invierno te corresponde traer a la que te antecede y enseña de regreso al trabajo. Y es importante pues, eventualmente las gemas sin un propósito fijo como Torbernita son capturadas, no esperarías nunca eso para Onix. Fluorita ya se pondría en marcha en dirección a las escaleras, dando el primer paso, dispuesta a explicarte sobre Cornalina, ella fue interrumpida.
(Fluorita) Verás, sobre Cornalina, ella en realidad…
(Bort) ¡Fluorita! Oh y Kunzita también, hola hola. ¿Cómo estás? Te ves linda
(Diamante Verde) Bort… dile.
(Bort) Es cierto, ¡Fluorita! ¿Dónde estabas? Los grupos de patrulla de los próximos días son un desastre. 5 gemas, nunca había trabajado con tantas al mismo tiempo. Diamante verde, ella está a punto de perder la cabeza.
>Diamante en bruto se distrajo un momento contigo, apreciando tu atuendo de invierno blanco y cubierto. Diamante verde quien está a su lado luce más que agotada. Las gemas tan brillantes como diamantes no soportan del todo el invierno. Era así también para Bort hasta que cambió de aspecto tras una batalla y el color oscuro de su gema ahora captura la luz. Bort transmitió el mensaje de su hermana a Fluorita quien desapareció de la Academia durante un rato. Incongruencias en los planes de patrulla, suena imposible considerando la experiencia de Axinita y Fluorita en ello. Diamante Verde no parecía estar a punto de estallar, solo de dormirse.
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>>8345

No, seguro que hay alguna

>Invierno, otoño, etc esas palabras no tienen mucho significado para Taaffeita
>Saber que los colores de las cosas cambian y saber que es una estación son dos cosas distintas
>Razón por la que ignoró las palabras de Alexandrita y continuó con su búsqueda, al fin y al cabo siempre ha podido encontrar alguna sin importar cuánto tarde
>Lo único que podría detenerlo de hacerlo sería el periodo de inactividad, pero si esta despierta es porque todavía no están en ese periodo
>O al menos eso es lo que Taaffeita asume mientras hace a un lado algo de nieve para ver debajo
voy a tirar un 1d100 = 93 por los jajas si consigo más de 90 encuentro esa hoja verde

Tal vez vino aquí en busca de un lugar más cómodo

>Igual que no distingue entre estaciones, Taaffeita tampoco termina de distinguir muy bien que seres vivos se pueden mover por sí mismos y cuales no
>Cosas como semillas y hojas suelen ser fácilmente empujados por el viento y siendo ella una roca las suaves corrientes de aire no son algo que sienta mucho
>Por lo que desde su punto de vista tiene el mismo sentido que estas estén volando/arrastrándose por su cuenta al igual que hacen otros seres orgánicos
>Debido a eso tampoco ve nada raro en esta situación

Des... pe... ¿jado? Eso es como... ¿hueco?

>Las palabras de Alexandrita parecían importantes por lo que en un inicio dejó que hablara a gusto
>Sin embargo cierta expresión que usó la obligó a interrumpirla en un intento de entender mejor lo que decía
>Despejado, eso es una palabra cuyo significado conoce y que se usa para hablar de algo vacío o que carece de cosas
>Es capaz de entender eso, lo que no comprende es cómo eso se relaciona con sus "corazones"
>Si estos estuvieran despejados entonces carecerían de contenido ¿Es esa la clave para tocar a otras? ser más ¿liviana?
>Si ese fuera el caso deberían de romperse con más facilidad por lo debía haber otra cosa que no entendía

O hablas de... algo como... eeh... eeh... ¿Atenta? ¿Calma? ¿Relajada?

>Rubí le había dicho hace un tiempo que sus corazones tenían más que ver con sus recuerdos que con sus cuerpos
>Y que cuando le piden poner su corazón en algo lo que realmente le están pidiendo es prestar atención
>Si ese es el caso entonces un corazón despejado podría ser alguien... ¿Atento?
>Gemas como Axinita y las demás del área médica deberían de ser bastante atentas debido a su área de trabajo
>Estas también suelen entrar bastante en contacto con las partes de las demás debido a eso, pero no parece ser que Alexandrita se refiera a esa clase de contacto
>Topacio místico es considerada por varias como alguién tanto calma como relajada aunque eso no parece ayudarle mucho con dicha tarea
>Por más esfuerzo que Taaffeita ponga en dar con una respuesta esta sigue siendo incapaz de hacerlo

¿Eh? ¿Alex estas bien? es raro... tu mano esta rara...

>Mientras Taaffeita seguía cuestionando el significado de esas palabras Alexandrita se le acercó sin que ella pudiera darse cuenta
>Y al poco de que eso sucediera Taaffeita logró sentir una sensación extraña en su mano
>Al dirigir su mirada hacia esta se encontraría con la de Alexandrita, cosa que hizo que Taaffeita abriera sus ojos en sorpresa
>No parecía que estuviese llevando alguna prenda o resto orgánico que justifique aquella sensación tan suave
>Por lo que Taaffeita no pudo evitar incomodarse un poco ante este tacto tan extraño proveniente de Alexandrita
>Algo como esto no es normal, pero al mismo tiempo no se sentía mal por lo que en su desconcierto Taaffeita acabó por mostrarse preocupada debido al estado de su compañera

Zafiro suena como una gema... divertida...

>En algún punto termino por ignorar lo extraño de aquel acto para ponerse a pensar en el resto de cosas que Alexandrita dijo
>El único conocimiento que tiene de Zafiro se limita a lo que otras le han dicho, razón por la que nunca pensó mucho acerca de esta
>Pero después de lo que ha escuchado no puede evitar compartir un poco de la nostalgia de Alexandrita
>Razón por la que en su corto entendimiento de las cosas trata de decir algo positivo acerca de Zafiro
>Taaffeita no tiene especial interés en tocar a otras aunque las reacciones de las demás a algo como esto si le resulta un tanto curioso
>Por lo que su imagen mental de Zafiro ahora mismo es la de una gema divertida por lograr eso
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>>8348
No.
>No recuerda haber pensado en sí misma como un líquido, las gemas son muy sólidas por naturaleza, solo pensar que pudiesen volverse líquidas o gaseosas se le hace complicado. Lo que sí puede imaginar es a los piroclastos volviéndose más o menos líquidos cuando se mueven de la corteza a la superficie en sus naves, ya que no tiene recuerdos reales de haberlos visto hacer eso en persona es así como imagina que lo hacen.
>La única parte no-sólida de su material es su aleación de litio, que a veces se derrama, gotea y ensucia los pisos de la academia si no la controla.
>La explicación de las inclusiones como cuerpos de agua no le hace más fácil visualizar las cosas. Puede entender sin ayuda de la analogía que hay partes de su memoria que son más estables en un momento que en otro o gracias a otros factores como su aleación y que estos cambios no son el tipo de cosas que ocurren con las partes sólidas de su material, que se mantienen siempre iguales a menos de que se rompan y vuelven a la normalidad cuando se reparan.
>Al final no sabe si pensar en sus memorias como algo menos tangible que hay adentro de sus inclusiones o que sus mismas inclusiones son sus recuerdos aunque el número de estas no aumenta cuando adquiere más recuerdos y nuevas experiencias. Termina confundida acerca de lo que siquiera son sus inclusiones para empezar.
No.
>Otra cosa que no termina de entender es la relación entre Onix y Cornalina, porque no tiene recuerdos de alguien explicándole directamente cuál es, como sí es el caso con Tanzanita y otras gemas complejas.
>Encuentra la idea de que alguien escondiera la respuesta de eso en el interior de su cabeza profundamente incómoda y preocupante, lo suficiente para querer huir del tacto de Fluorita y cualquier intento suyo de extraerle dicha respuesta.
No... Es decir, sí. Ayudaré a Onix.
>Estar a cargo de Onix, que la necesite solo a ella... hay algo reconfortante en oír eso y a la vez algo de presión con lo serio que suena. La posibilidad de fallar entra en su cabeza sin que le taladren un hoyo por donde esconderla.
Hola. Ustedes brillan mucho, incluso en invierno.
>Incluso a punto de caerse de sueño las diamantes son las más brillantes. Y por el tono en el que lo dice hasta puede parecer un insulto, porque todavía no se siente del todo natural haciéndolo, sabiendo de donde viene.
>Ser amable con las gemas que son amables con ella, ser respetuosa con todas las gemas que vea porque seguramente sean mayores que ella, hacer lo que le digan, saludar cuando la saludan, responder un cumplido con otro cumplido, todas estas son tácticas de Kunzita para interactuar con el mundo cuando no recuerda donde está o por qué está ahí, consisten mayormente en ver lo que la rodea e imitarlo, al punto en que no sabe si esa Kunzita de verdad tiene una personalidad o si es solo un cristal reflectante que devuelve todo lo que ve, que carece de un color propio y solo muestra uno cuando hay otro viéndose en su superficie. Más un espejo que un papel en blanco, y menos que una gema completa como Uranocircita, probablemente.
Suena complicado, no las molesto. ¿Saben dónde está Onix? ¿O Cornalina?
>Los planes de patrulla no son algo en lo que deba intervenir, intenta no sonar a que no le importa cuando se dispone a ir a hacer su trabajo, aunque tenga que orientarse sola por la academia para ello. Como máximo espera unos instantes por si alguna de las gemas le da direcciones más precisas, manteniendo una distancia prudencial de ambas diamantes para que Bort no le rompiera el cachete de un pellizco o Diamante Verde la destrozara por caerse dormida encima suyo.
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>>8349
>El tacto bajo la nieve no dista mucho de la suavidad esponjosa blanca, hay hojas debajo y no tuvieron el tiempo para congelarse aún. Después de todo, los primeros o últimos días de cada estación suelen ser muy transitorios, así que aún tenías oportunidad de encontrar alguna planta de color adecuado. No encontrarías ninguna semilla, pero comenzaba a ser como decía Alex, ya no hay hojas verdes en toda la isla. Alexandrita, ella te contó sobre su maestra y también la extraña particularidad que ella tenía. Si se relacionaba con las inclusiones y el corazón, entonces era algo muy relacionado a su forma de ser. Aún cuando brindaste varios adjetivos con el cual calificarla, Alexandrita seguiría diciendo que No es eso. Pensando un segundo y comparando esas maneras con sus recuerdos, para luego responder de forma negativa. Aún si le preguntaras cómo era específicamente, Alexandrita no podría brindarte una respuesta clara. Algo que no se puede describir con palabras, ella lo explicaría de esa forma o diría que lo comprenderías una vez te hicieras mayor. Ciertamente, los temas relacionados al corazón siguen siendo de baja comprensión para ti, aún cuando varias gemas te dieron un significado o punto de vista. Solo puedes extrapolar lo especial que se veía Zafiro a ojos de Alexandrita. Ella, Alex, también comienza a sentirse de esa manera una vez realiza esa actividad de contacto.
(Alexandrita) ¿De verdad? Pero, no te estoy haciendo daño ¿cierto? (...) Supongo que debí haberte sorprendido.
>Su resina no se derretía y se fundía en gotas hacia el suelo, a pesar de que ella tiene un toque notoriamente cálido. Como gema puedes medir en parte la variación de la temperatura, pero esta manera de sentir el frío y calor al contacto es completamente distinta. Acompañado al tacto, un blando distinto a lo fibroso del cabello, sino en parte resistente como la carne de los seres orgánicos, fue inevitable que te vieras preocupada. Al notarte así, Alexandrita abrió ligeramente los ojos y levantó un poco la cabeza. El tacto no se había cancelado inmediatamente tras su reacción, solo dejaste de sentirlo así una vez ella quitó la mano. Alexandrita giró levemente su cabeza hacia un lado y sonrió con los ojos avisándote consciente de su acción. Fueron disculpas implícitas, después de todo, tus manos no tienen un solo rayón de ella. Luego esa ave se acercó a la rama de aquel árbol y Alex señaló. No recibieron respuesta del animal, parecía estar tranquilo, aunque sus ojos parecían estar vigilando. Regresando a su propia templanza, Alexandrita respondió al último comentario que hiciste, sobre cómo lucía Zafiro para ti. Alexandrita colocó su mano cerca al mango de su espada buscando algo distinto a su arma.
(Alexandrita) Lo era, claramente lo era. Alguien fuerte y en quien se podía confiar. Pero su fuerza no afloraba al pensar en las compañeras que perdió, sino en las que tenía consigo en ese momento. (...) Esa fuerza… ¡¡Toma!!
>Alex ya no explicó la particularidad de Zafiro, ella habló de su fuerza. Parecía autocriticarse mientras explicaba de donde surgía su valor. Durante la mayoría del tiempo, Alexandrita posaba la mirada sobre aquel animal. Encontró la semilla que tomó antes del suelo al rebuscar cerca de su espada. Esa ave de invierno no parecía estar pronta a partir, era bastante silenciosa y su color blanco combinaba con el ambiente general de invierno. Entonces al terminar de reflexionar Alexandrita recogió la piña en su mano derecha y surgido de la nada, se la lanzó a esa criatura. Fue un tiro certero, aunque al hablar de fuerza, Alex probablemente usó más de la que debía. Durante un instante casi parecía que la lechuza caería al suelo y Alex temía de haberle hecho daño. El ave aleteó un par de veces reincorporándose a una posición no muy distinta a la anterior. La semilla cayó al suelo cerca y el ser orgánico la notó. Entonces este dejó la rama y se aproximó hacia el suelo. Alexandrita indicó su acción con cierto alivio.
(Alexandrita) Está bien. ¿La recogió cierto? Entonces la ayudamos a encontrar su pareja. Te explico, ese tipo de aves suele dejar semillas por toda la isla para demarcar territorio. Una vez un macho de su especie la encuentra, ellos buscan desesperadamente una flor y la tiran cerca. ¿Era así? Espero no haberme equivocado. En verdad no sé por qué lo hacen.
>No tiene mucha lógica, si con solo encontrar una semilla fuera de lugar en el bosque es suficiente para hallar su zona, todo lo demás sobre flores congeladas es bastante irracional. Hay un gran margen de error pues Alexandrita y tú solo conocían el invierno por aproximaciones de extraños cambios de temperatura en otoño. Todo lo que dijo parecía ser parte de una conversación usual con Topacio Místico, incluso Alex usó palabras que te pueden sonar mucho de ella. La propia Alexandrita es consciente de ciertos errores en su breve explicación, ella duda y deja todo a manos de Topacio.
(Alexandrita) Quizá Topacio Místico pueda darte más detalles. De todas formas, esa ave regresará y cuando lo haga… ¡Será el fin de nuestra competencia!
>Ella solo necesitaba al ave de jueza en su actividad. Un poco de nieve cayó en tu rostro lanzado por Alexandrita, un vago intento de retrasarte. Ella se había puesto en marcha ya, buscando zonas con menos nieve con su vista y adentrándose en ellas mientras se asegura de no golpear nada con su espada. La búsqueda por las últimas hojas coloreadas de verde había sido oficializada y reanudada. Aún si lo que encontrabas fuera distinto a hojas verdes, es posible que Alexandrita diese ciertos puntos de cualquier manera. Pasó un rato, solo tu suerte determinaría si te hacías con algo valioso en los próximos minutos. Entonces, fue una oscuridad de menos de un segundo, solo un parpadeo o tal vez se manifestó cuando tenías la mirada enterrada en la nieve. Frente a ti, a decenas de metros, el relieve de una mancha piroclástica comenzaba a formarse. No puedes avistar al grupo de enemigos aún, solo está ese sector oscuro en el suelo que ondea y cambia de forma preparando la llegada. Alexandrita se extraño al dejar de escucharte motivándote a buscar, ella preguntó a lo lejos. Los árboles ya estaban siendo consumidos y reemplazados por metal líquido, la nieve también.
(Alexandrita) ¿Y ese silencio? ¡¿Encontraste algo por allá?!
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>>8350
>Fluorita es bastante literal con sus acciones, no te sorprendería que su intención de hacerte recordar sea separar tu cabeza en trozos y llevarlo a la enfermería. Para ella fue mejor no complicarse tanto y decidió explicarte todo mientras iban en camino. Dentro de todo, Fluorita es una gema bastante estática, es por eso que fueron fácilmente abordadas por las diamantes. Bort principalmente, quien es un poco más grande que Fluorita y por condición de su mineral al descubierto se ve llena de energía. Ella suele ser tan intrusiva con las gemas que son menores, al punto que casi se pierde en el saludo contigo. Diamante Verde la acompaña y ella tuvo que hacer un esfuerzo para dejar de entrecerrar los ojos y saludarte con la mano. Ella es bastante amable y definitivamente te daría las instrucciones precisas para encontrarte con Onix, solo que ahora mismo su brillo extremo consume más de lo que generan sus inclusiones. Fluorita recibió los planes de patrulla en sus manos de parte de Bort, mientras ella analizaba, tendrías a la diamante para responder tus dudas. Las indicaciones de Bort podrían ser bastante imprecisas pero es mejor que nada. Al hablar de Cornalina, Diamante Verde pregunta por un nombre que nunca ha escuchado.
(Diamante Verde) ¿Cornalina…?
(Bort) Oh, Onix. Ella… No la he visto en un rato. Pero, ¿Ustedes no se dirigían a las escaleras? Si, definitivamente está en su habitación.
>Bort no dio más vueltas, ella escuchó a Onix y buscó en sus recuerdos ignorando la mención de Cornalina, ello desde tu punto de vista. Tomándose un corto tiempo para responder, Bort no halló nada puntual. A su forma de ver las cosas, un rato podría ser para ella semanas o incluso meses. Las gemas con cientos de años encima tienen el sentido del tiempo atrofiado o adaptado. De cualquier manera, Bort fue rápida para conectar puntos. Fluorita se dirigía a las plantas superiores donde solo estaban habitaciones y su oficina personal. Igual de rápida para concluir, Bort te dio una respuesta, seguida de varias indicaciones que se cancelaban a los segundos de haberse dicho. Como puntos de referencia tenías a la escalera y el área común del segundo piso hacia la derecha, además de cierta cercanía a la habitación de Benitoíta, sobre números y denominación de áreas por composición de cada una Bort quizá comenzaba a inventárselo todo. Recibiste la mirada de Fluorita que parecía confirmar en parte lo que dijo la diamante. Antes de que la gema oscura se obsesione contigo, ya estás subiendo hacia la segunda planta.
(Bort) ¿Qué dices, Verde? No, no puede ser de esa forma. Debes cambiarlo ahora.
(Fluorita) Está bien.
(Bort) ¡Genial! Está todo solucionado.
(Diamante Verde) Solo cambiaste las posiciones de un par de gemas para el día 4. N-no tiene sentido…
(Fluorita) Es cierto, no lo tiene.
(Diamante Verde) ¿Qué…?
>A débiles palabras de Diamante Verde, Bort se encuentra señalando los puntos malos en los planes de patrulla de invierno. Fluorita acepta rápidamente y Bort celebra mientras la líder hace las correcciones. Cuando Diamante Verde recibe los planes de regreso, ella vuelve a ver varias incongruencias y un vago trabajo de reestructuración. Fluorita repite el comentario dormitante de Verde, luce difícil de tratar. Te encontraste con esa escena al regresar la mirada bajo las escaleras. Tal vez diste toda la vuelta al segundo piso y te perdiste tanto que viste de nuevo a ese grupo de gemas aún reunidas. O quizá, al subir solo diste la vuelta al oír la voz en alto de Bort y no ha pasado nada de tiempo desde que te separaste de ellas. Esas fallas en tu comprensión del tiempo siguen hasta hoy, a pesar de tener tu aleación. Lo único que no ha desaparecido fue tu misión de encontrarte con Onix. Aun si pierdes la memoria durante el camino, al dar vueltas por este lugar la terminarás encontrando. La idea de Diopsido de usar tu aleación para ubicar lugares suena factible.
(Onix) Fluorita, aléjate, ya te dije que cuidaré de todas una vez te hayan seguido a dormir. ¿Con eso no es suficiente?
>Su puerta se encontraba entrecerrada. La habitación de Onix se encuentra casi escondida y ello sumado a la casi nula presencia de gemas durante los tiempos de trabajo, lleva a Onix a la idea de que quien se encuentra fuera es Fluorita. Quizá Fluorita la ha estado visitando tanto que Onix asocia la llegada de otras como llamadas inútiles de salida. La voz de Onix no se escucha tan de cerca, es probable que ella se encuentre cerca a la ventana. Lo que dice Onix pareciera ser un trato que ella misma impuso, pues las cosas son bastante diferentes con casi todas trabajando en invierno dada la oportunidad. Al no escuchar pasos alejándose, Onix finalmente se pone de pie y se acerca. El sonido de cristal agrietándose o rompiéndose parecía llegar desde el suelo, hay algo roto al ras del piso. A punto de llegar a la puerta, Onix llamó el nombre de Fluorita de nuevo casi como advirtiendo. Te encontró a ti afuera en su lugar y Onix se vio desconcertada.
(Onix) Fluorita. Eh, ¿Kunzita? Kunzita, yo… (...) Sé por qué estás aquí, Fluorita te envió. Se trata de un trabajo super importante y que solo tú puedes hacer ¿cierto? Si, yo te enseñaré a cuidar del invierno.
>El aspecto de Onix era distinto, parte de su cabello era negro y la parte derecha de su rostro no tenía resina, era también de un color distinto al blanco, pero no podías apreciarla bien dado a su altura. Tanto en su rostro, en su cabello y sus manos, ella perdió algo de volumen. Su confusión no duró demasiado, ella vio tu rostro y movió su mano derecha hacia el suyo tapando la parte descubierta. Entonces Onix, distinta a mostrarse inestable, ella lucía segura al hablar. Por las palabras familiares que ella usó y la forma en como lo dijo, casi parecía evidente que Onix sabía que te harías cargo de ella. Pero no era así. Onix hablaba del trabajo que te dio Fluorita y ella lo designó como aprender a cuidar del invierno, un trabajo que ya habías hecho. Como si tu propia maestra hubiese olvidado los varios meses que estuvieron aprendiendo, ella se parecía a ti en cuestión de memorias incompletas.
(Onix) Pero, aún es temprano. No podré brindarte clases hasta mitad de primavera, así que lo mejor es que te vayas a hibernar lo más pronto posible. Todavía sigues siendo pequeña, anda, a dormir. (...) ¿Kunzita?
>Onix no olvida, ella no tiene esa condición. Ahora mismo ella parece fingir estar olvidándolo todo. Asumiendo que tus clases iniciarán el próximo año y que deberías dormir durante este invierno, ella intentó echarte siendo lo más amable posible para ella, es decir, siendo directa. Una decisión extremadamente precipitada, echando por la borda tus esfuerzos para entrenar, estudiar y mover la nieve. Onix te miró de regreso, ella preguntó tu nombre como si notase algo en ti. La presión de su mano en el lado derecho de su rostro es mayor.
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Apariencia aproximada de Onix durante este tramo.
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>Onix no conocía tu misión de estabilizarla, ella solo reaccionó como si se te hubiese dado un primer trabajo. No recuerdas la primera vez que fuiste en busca de Onix para aprender del invierno, pero seguramente era como la escena que quería hacerte creer Onix. Según ella, Fluorita te ha enviado aquí demasiado temprano, al punto que Onix ni siquiera ha cuidado del invierno. Esa forma de hablar con la seriedad de una gema mayor mientras segundo a segundo aumenta la fuerza de su agarre en su rostro solo demuestra lo forzada que es su actuación. Esa forma de decirte que tu trabajo es otro, si hubieses estado en un limbo de memoria definitivamente te habría hecho dudar. Sin embargo, actualmente tu objetivo está muy claro y con él, las memorias sobre Onix. Con su pregunta anterior, Onix comenzaba a darse cuenta de tu lucidez en la mirada. Es solo luego de tu primera serie de palabras que ella perdió el intento de confundirte y se mostró algo desesperada.
(Onix) Oye, Kunzita. Espera. ¿Kunzita? ¿Por qué…? ¿Por qué lo recuerdas todo?
>Ella se veía extrañada con algo y era relacionado a tu memoria. Te expresaste cuanto pudiste y cuando Onix intentaba parar con sus palabras y confusión seguiste. Verte hablando tanto y tan seguido solo hacía a Onix más consciente de que tú memoria está en buen estado. Y preguntando por eso, estando justo ahora en invierno, es como si ella esperara que fuese lo contrario para tus inclusiones. De esa manera, tras su acción fallida, Onix tenía remordimiento y una notoria sensación de molestia en la cabeza. Ella dejó de cubrir su rostro para pasar a levantar su codo derecho casi horizontal y taladrar la misma zona con su palma baja, luce afectada. No era una molestia surgida de tus palabras, pues Onix se quedó de pie frente a ti escuchándote. Si bien ella cerraba continuamente sus ojos rojos, Onix daba las suficientes miradas especialmente cuando decías palabras que la involucraban, a ella, a ti y tu aprendizaje. Cuando terminaste, Onix no respondería a tus preguntas inmediatamente, tras un corto silencio, Onix expresó sus pensamientos más recientes a manera de apaciguar el alboroto en su cabeza.
(Onix) Cornalina me lo advirtió, que tarde o temprano llegaría el día en que el invierno no te hiciera olvidar y yo… Tendría que dejar de usar el silencio y comenzar a mentirte. Pero no quise hacerlo. (...) ¡Si, ya callate!
>Mencionó el nombre de la otra gema, y lo que dijo Onix después es difícil de entender. Así como la supuesta mentira de Fluorita en esta mañana, todo parecía estar implícito en acciones que no se te cuentan. Sin embargo, luego de comentarte la estrategia que utilizó para tratar contigo, Onix admite que el mentirte nunca estuvo en sus opciones. Aún así, ello no borra lo que hizo hace un rato, un intento de lograr algo a costa de tu memoria. Onix dejó de hacer ese gesto de fastidio con su mano, era incómodo de ver debido a lo cerca que está de rayarse a sí misma. Hay un par de cosas de las que Onix no te contó nada y otro algo que la atormenta, se nota en su voz y oraciones. Entonces cuando ella ya estaba por quitar la mano de su cabeza, de pronto gritó y volvió a colocarla ahí con fuerza. Del mismo lugar, un pequeño pedazo de su mejilla cayó. El trozo era superficial, negro y blanco. Onix no esperaba sorprender a nadie con ese arranque tan extraño, así que se disculpa rápidamente contigo.
(Onix) ¡Lo siento, no es para ti! Ella solo, no dejaba de hablar y sentí que si no callaba su voz, perdería la paciencia por completo… ¿De verdad, que demonios pasa conmigo?
>No hay gema cerca o voz que haya interrumpido. Sabes qué Onix es sensible a ciertos cambios de temperatura dado al invierno, pero el frío no puede manifestarse en sonidos de ningún tipo. Onix sabe que sus acciones son poco o nada comprensibles desde tu posición. Esperando que no te hayas asustado tanto con ella reaccionando de esa forma, Onix no soportaría ver una reacción tuya de este estilo, pero la atormentaría más alejarte luego de todo lo que le dijiste. Entonces Onix preguntó haciéndote ver su inestabilidad a la par que se deslizó dentro de su habitación. Ella no tocó la puerta intencionalmente, por puro roce esta se abrió solo un poco más. Onix tampoco tenía planeado ir demasiado lejos, ella al entrar giró hacia la derecha y se apoyó contra la pared instantáneamente al lado de la entrada. Su perfil aún era visible. Onix respondió.
(Onix) Hablemos. Tú, te equivocas ¿ok? Has sido una estudiante perfecta, y no hay forma en que no esté orgullosa de ti, luego de tantas iteraciones…
>Onix estaba siendo honesta, ella contrarió el como te subestimaste dado la condición de olvido. A pesar de que no recibiste la noticia del buen trabajo de forma ideal, la sensación gratificante seguía mínimamente en el ambiente. Sin embargo, también se encuentra una palabra que empezaba a hacerse de repudio. Repetición, Onix no veía el volver a dar las mismas clases como algo tedioso, su fijación es tu aprendizaje y su tiempo es casi que infinito. No quita que ella sea consciente de un elemento que forma un ciclo con el tiempo. Onix continuó con otro de tus puntos.
(Onix) También te equivocas sobre tu aleación. Si bien no me agradaba al principio, genuinamente comenzaba a aceptarla como parte de ti.
>Confirmó lo que parecía ser evidente cuando te preguntó de ello al mirar las nubes meses atrás. Ya que Onix empujó la puerta accidentalmente al entrar, parte de su habitación era visible. Dentro del salón, muy distinto a como Diamante Amarillo tenía el suyo, el lugar de Onix era bastante insípido. Solo una cama casi empotrada a la pared y hacia el frente una gran ventana fuente de luz solar. A pesar de estar tan cerca de Benito, parece que Onix fue reacia a acoger elementos de decoración con ella. En el suelo lo que saltaba a tu vista podía ser preocupante. Pedazos de Onix, blanco y negro, regado en el suelo. Fragmentos con una morfología distinta a una rotura común, se tratan de capas y capas de su propia gema. Partes con la silueta de sus manos, otras con la forma exterior de su cabello y un gran trozo de color rojo con apariencia de su rostro, zona cercana al ojo derecho. Se trata de solo lo que puedes ver, al entrar te encontrarías con más detalles y menos obstáculos para charlar con ella, complicaciones dado la posición en la que está. Onix expresó sobre tu aleación y como ella se asentará en ti con el tiempo.
(Onix) Pero hay una parte del procedimiento que Cornalina y Diopsido apoyan y que yo, a diferencia de ellas, no puedo seguir… ¿Cornalina, ella es el problema? No, sigue tratándose de mi.
>Extrañando ser directa, Onix preguntó sobre el problema que aún es irreconocible. Lo más probable es que no estuviese segura, por ello mencionaba a la otra gema e intentaba hacerla culpable. Corrigiendo poco después, ella se atribuía la inestabilidad. Al mismo tiempo, incluyendo a Cornalina, su última oración tenía un misterioso segundo significado. Onix confesó mientras se le hacía complicado mover la cabeza dado su cabello enclaustrado entre su espalda y la pared.
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No.8357
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>>8351

Hmm

>Asintió con la cabeza para luego soltar un leve murmullo como respuesta ante la pregunta de Alexandrita
>Tras mirar su mano pudo comprobar que efectivamente no había ni un sola rayadura visible
>Aquello solo hizo de esta experiencia una más extraña, razón por la que fue incapaz de añadir algo más a todo este tema
>La sensación de incomodidad que le produjo aún era palpable en su mano, la cual miró confusa mientras la cerraba y abría varias veces
>Ni siquiera estaba segura si incomodidad era la palabra correcta para algo así

¿No es eso lo norm- ¡AH!

>Pelear y mantener el lugar seguro para así evitar que las demás puedan ser llevadas
>En eso consiste el trabajo de todas las gemas de batalla, o al menos así es como Taaffeita siempre lo ha interpretado
>No tiene recuerdos sobre alguna gema siendo llevada durante su tiempo de vida o al menos no recuerda haber visto eso con sus propios ojos
>Por lo que tal vez debido a eso tampoco es capaz de entender la primera parte de lo que dice Alexandrita
>En cualquier caso todo pensamiento que pudiera tener respecto a ese tema se ve interrumpido por la caída repentina del ave

Si se mueve es que esta bien ¿No? No creo que vaya a dormir muy pronto (...). ¿Cual era la diferencia entre macho y hembra?

>Tras unas cortas miradas de preocupación ambas comprueban que el ave está bien o al menos lo suficiente para no acabar dormido de manera permanente
>Una vez esta se retira tienen una corta charla acerca de la naturaleza de esta y sus congéneres
>A Taaffeita le suenan vagamente algunas de las palabras que Alexandrita usa para describir su comportamiento
>El hecho de que las aves se den regalos no es algo muy difícil de entender, al fin y al cabo las gemas también suelen hacerlo
>Aunque a diferencia de los seres orgánicos las gemas no poseen ninguna clase de distinción sexual
>Razón por la que Taaffeita suele olvidar con bastante frecuencia que se supone que significa eso

¿Eh? Tenemos que apresurarnos entonces

>Una vez la competencia fue reanudada volteó hacia Alexandrita y luego hacía el ave que se alejaba
>Tras lo cual se apresuró para echarse en el suelo a la vez que hacía a un lado la nieve de esta en busca de la clave de su victoria ¿dado? 1d100 = 53
>Mientras hacía eso pudo sentir como algo golpeaba su nuca y al dar la vuelta vio que se trataba de Alexandrita
>Gracias a toda la nieve que hizo a un lado tiene munición más que suficiente para algunos proyectiles
>Por lo que junta un poco de esta y se la lanza a Alexandrita para luego alejarse durante su corto intercambio

Por allá

>Luego de trotar durante unos pocos metros acaba por detenerse debido a cierta cosa extraña que llama su atención
>El blanco paisaje había comenzado a mancharse con un color tan oscuro que hacía evidente que no pertenecía a ningún ser vivo
>Ver esto hizo que la sonrisa en el rostro de Taaffeita desapareciera y fuera reemplazada por una expresión de desconfianza
>Tras lo cual le señaló a Alexandrita la dirección del enemigo mientras se le quedaba viendo en espera de que esta le confirmase si debían de atacar o no
>Si se tratase de un piroclasto común y corriente entonces Taaffeita ya se habría lanzado a atacarle, pero como en esta ocasión se trata de solo una mancha decidió esperar
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>>8358
(Alexandrita) Eso… Ah, si. Ya lo recuerdo. Esa diferenciación los hace inmortales como nosotras, de una u otra manera.
>Alexandrita levantó la mirada junto a su dedo índice, a punto de decirlo pero al mismo tiempo buscando la información en su memoria. La información sobre los seres orgánicos de Alexandrita es imprecisa, pero de ella puedes obtener sus propias interpretaciones. Así respondió Alex, asemejando los seres orgánicos con las gemas, en el sentido que luego de siglos ellos casi no cambian. Pero Alexandrita explicó, no se trata de que sean los mismos individuos vistos hace tanto tiempo, sino que gracias al instrumento de reproducción ellos mantienen características de especie a lo largo del tiempo. Todos estos pasos para crear un nido, encontrar una pareja y tal, de alguna forma se asemejan a sus trabajos de gemas, están obligados a hacerlo repetidamente por siempre. Alexandrita te expresó esas ideas. Desde otoño, ella ha sido algo más sensible a las formas de vida orgánica, como ayudando en los corrales de Topacio o sus estanques. Lo sabes por otras gemas. El ave ya se alejó, en la dirección que voló casi parecía dirigirse al centro de la isla, donde se encuentra el lago. Las plumas que soltó se pueden confundir con nieve en grumos amontonada alrededor de troncos.
(Alexandrita) No tiene caso, has aprendido a esquivar tan bien. La única manera que tengo de darte es si estás quieta. (...) Oh, una mancha de aparición lenta…
>Luego de breves intercambios de proyectiles de nieve, Alexandrita se acercó a ti. En sus hombros están restos de nieve compacta, marcas de impactos directos en su cabeza. Escarbar y buscar hojas era una cosa, pero agregando el factor del juego de guerra, para ella era difícil concentrarse en tomar algo escondido abajo. Cuando ella lanzaba hacia ti, es tan simple esquivar como ir a buscar una zona con mejores indicios de plantas solapadas. Mientras declaraba con cierto pesimismo, Alexandrita dejó caer la nieve de sus manos de regreso al suelo. Ella movió entonces su agarre a su espada en precaución. Donde señalabas, el suelo ha cambiado por completo de color. Los pequeños animales que habrían estado allí en el momento de la aparición ya debieron ahogarse con el material inestable y metálico vibrante. Alex observó la mancha y te hizo saber de su tipo. Las manchas de aparición lenta suelen traer grupos mínimos de piroclastos sino unidades, sin embargo los enemigos que surgen con ellas son algo excéntricos. Definitivamente es una aparición que Tanzanita querría analizar luego. Alexandrita avanzó contigo detrás de los árboles y la nieve, ella esperaba la formación del piroclasto. Y sucedió, una esfera negra y brillante se elevó lentamente.
(Alexandrita) Mantén la calma. Lo más probable es que se trate de un bloque pequeño. De todas formas, actúa con cautela cuando veas algo nuevo, es la única forma de no ser sorprendida.
>Los bloques son el tipo de piroclasto más grande, aparecen repentinamente en el área y capturan gemas para atacarlas desde dentro. Su apariencia es geométrica y lisa, al menos es todo lo que sabes de otras gemas que han luchado con ese tipo de piroclastos. Ya que es tu primera vez viendo un bloque no puedes distinguir si es grande o pequeño como dice Alexandrita. Ella sabe que no has luchado con uno de estos en tus años de vida, así que mientras se acercan bordeando la nieve ella aconseja. La principal función de los bloques es atrapar y si este ha aparecido fuera tan rapido, ello les da la ventaja a ambas. Alexandrita estuvo mirando al piroclasto quieto e iba a decidirse a atacar en cualquier momento, hasta que su estructura cambió. Desde la punta, capa por capa horizontal, la superficie lisa se pulveriza y cae dentro de sí liberando el interior del bloque. Del tamaño de una escoria, con un brillo de gema, un individuo estaba dentro y él hablaba.
(-) ¿Sensores de humedad? Eh, no, no. Espera. Es solo nieve, maldita máquina. (...) Vamos, contesta.
>La cápsula de bloque se desintegró hasta un 20% de su superficie original. Dentro había una aparente gema y lo que parece ser una mesa del mismo material piroclástico, algo que se asemeja a un tablero de Aragonito, pero sin palancas, solo una superficie brillante. Sea lo que sea ella, se enojó y golpeó esa mesa rara. Su apariencia es la de una gema de color negro, con ciertos matices de macla amarilla que se nota en parte de su cabello. Estaba cubierta con alguna imitación de su resina, pues no se diferenciaba de ustedes en color. Alexandrita tomó tu brazo y te jaló con ella hacia uno de los escondites anteriores detrás de la nieve y hojas. Al mismo tiempo, la gema llegada de la corteza observaba a su alrededor con impaciencia, ella brindaba miradas furtivas sin hallar a nadie. De pronto hizo algo con sus manos puestas en su ropa un segundo, no podías observar con atención dado al riesgo de mostrarse. Alexandrita debía analizar la situación, ella murmuraba perdida.
(Alexandrita) Eso, ella está hablando… Se supone que Happy también lo hacía, pero… acaso es una amenaza…
(-) Oye, todos tus instrumentos están averiados. Cómo esperas que realice el trabajo de esta manera. (...) Sé que no son todos, pero hazme el favor de solucionar esto ¿bien?
>Por un momento parecía que se dirigía a ustedes, pero no, ella hablaba con alguien más al parecer, alguien que no se encontraba físicamente en el lugar. Transmitiendo quejas y hablando de una forma técnica que no puedes entender. Si se trataba de la mancha en la que ella llegó, pues los piroclastos no aparecen en el agua ya que se desintegran, tal vez se trataba de eso. Aquel objeto con el que se comunica ella lo tiene en la mano, es rectangular y pequeño, pero no está hecho de material oscuro vítreo, es algo más parecido a un animal, o partes de carne de uno moldeado de esa manera. Alexandrita se confundía al pensar en el piroclasto extraño de hace un mes, pero pronto encontró claridad. El enemigo parecía estar en problemas, así que podían aprovechar para atacar y luego interrogar. De cualquier forma, ella no se encontraba completamente segura, lo hizo saber en su aviso de atacar por sorpresa.
(Alexandrita) Es una situación sin precedentes. Si, o-olvidate de lo de antes. Prepárate para atacar, Taaffeíta.
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>>8359
>Es justo como viste por la abertura de la puerta, la habitación de Onix es un desastre de cristales rotos por todos lados. Como si otro movimiento telúrico haya dado origen a una gema, pero no te encuentras en la habitación de Amarillo, los pedazos son de Onix y solo de ella. Contornos de color blanco y un negro que se mezcla dentro de los cristales con bordes redondeados. La apariencia delgada de Onix es porque ella ha estado perdiendo parte de sí, láminas delgadas que pertenecen a sus brazos o piernas, luego pedazos más gruesos con brillo rojo si se observa en la dirección correcta. Cuando desplazaste la puerta hacia el interior, sentiste el peso inferior de cristales resbalando con ella, indicios de no haber sido abierta por completo en un rato. Onix no se encontraba muy lejos, hacia la parte derecha apoyada en el muro. Cuando entraste voluntariamente, ella abrió un poco los ojos e instantáneamente perdió el brillo. Sus ojos se deslizan lentamente hacia el suelo mientras se mantiene estoica a tu visita. Ella no se movió para detener la puerta regresando por sí sola a estar entreabierta, ni para darte alguna bienvenida. Tus preguntas también se respondieron con su silencio. Era fácil para Onix contestar en cuanto te equivocabas, pero cuando tenías la razón su forma de confirmar respuestas es asentir con las pestañas cerrando los ojos.
(Onix) Eventualmente tu aleación reaccionará de forma negativa si no cumples cierto requerimiento. Una experiencia traumática, un quiebre, romperte por dentro o perder permanentemente partes de ti. (...) Diopsido contemplaba otra opción que es exponerte progresivamente a la radiación de Uranocircita.
>Correspondía a la información que te dio Fluorita antes. Onix resumió las condiciones de control para tu aleación que le fueron advertidas hace un par de semanas. Distinto a ser destruida por alguien más, un quiebre sucede cuando inclusiones dentro de una misma gema se repelen inconformes. Así como la acumulación de inclusiones en los artefactos de Ametrino, pero dentro de una misma y generando sensaciones difíciles de olvidar. Tras explicar, Onix añadió sobre Uranocircita. Ella ahora estaba dispuesta a dar su opinión para todo ello.
(Onix) No hace falta decir mucho sobre lo primero, jamás aceptaría dañarte. Y, si se trata de la segunda alternativa, tú cambiarás definitivamente con la radiación. Te convertirías en otra gema, una amalgama de experiencias tristes e impotentes.
>Onix retrató esa solución de forma desesperanzadora. Añadiendo tal vez su visión de Uranocircita. Pues, tratándose de radiación, Fluorita explicó que tus inclusiones adoptarían una forma similar a las de quien te expones. Urano siendo la gema extraña que es y con un trabajo casi inútil, Onix estaba siendo egoísta al reaccionar negativamente a tu posible contacto con ella, pero podría ser algo medio razonable dado el tipo de mineral que es. De cualquier manera, Onix solo sigue mostrando su inestabilidad. Ningún otro pedazo de ella se desprendió hasta que hablaban de ella. A tu pregunta, Onix repitió.
(Onix) Cornalina… ¿Qué que tiene que ver Cornalina en todo esto? ¡Te lo diré! No sé si Fluorita te lo ha dicho ya, pero volveré a decirlo ¿bien? Solo escucha, Kunzita... Cornalina, ella vive dentro de mí.
>Onix dio un paso adelante, ella señaló a sí misma colocando su mano derecha en el pecho. Al tiempo que las yemas de sus dedos tocaron su ropa, el movimiento hizo que su manga derecha se resbale hacia abajo. El dorso de su mano, su muñeca y conectaba hacia el resto de su brazo, mineral rojo estaba desenterrado en pequeñas fracturas laminares. De la misma manera, al quitar por fin su mano de ocultar esa parte de la cabeza, allí estaba una zona sin nada de resina, rota. El área que rodea el ojo derecho de Onix es completamente roja, nada de blanco o negro en capas. Así como ella lo revela, frustrada de haberlo ocultado por tanto tiempo, dentro de Onix el material es distinto. Como cuarzo ella está formada en capas y solo es la capa superficial a quien conoces como tu mentora. Mientras más tiempo estaba detenida, más grietas surgían en las partes de contacto entre Onix y Cornalina, como si su mención diese fuerza a romperse.
(Onix) Alguien más, con otra composición, con sus propios pensamientos y personalidad. Cornalina observa el mundo a través de mis ojos y escucho su voz desde el interior. Como gema, soy una cáscara.
>Entonces Onix regresó a la pared otra vez, apoyándose de ella y recuperando el orden medianamente. Onix explicó sobre Cornalina, como vive dentro de ella y escucha cuando la última se encuentra consciente. Como una doble composición, Tanzanita tenía razón, y Onix tenía una condición distinta al olvido o poseer metal dentro de sí. Onix había confesado dado al flujo y molestia a la mención de su nombre. Pero ahora que continuaba hablando, Onix se mostraba débil ante la presencia del otro cuarzo. Onix levantó ambas manos a altura de su vientre y mientras observa, ella flexiona sus dedos ansiosamente.
(Onix) Tengo el control la mayor parte del tiempo. Pero en invierno, hay ocasiones en las que ella aflora y no puedo hacer nada. Ya que supuestamente estarías despierta este invierno, yo estaba asustada… Asustada de que ella tome el control y siga la metodología de Diopsido.
>Si bien Onix no tomaría opción de quitar partes de ti y ayudar a tu aleación, Cornalina quizá tiene intenciones distintas. No puedes conocer por completo la naturaleza de Cornalina, así como ella observa todo a través de los ojos de Onix, solo sabes del cuarzo rojo a través de las palabras de tu mentora. Onix reveló su miedo y ella comenzó a deslizarse del muro. En el suelo, Onix lentamente tomaría asiento sobre sus pedazos y descansaría las manos sobre sus rodillas. En ironía y propio desagrado, ella comentó.
(Onix) Hay algo gracioso en todo esto. Nada de lo que hice durante este tiempo te ayudó a sobrellevar tu condición… ¿Quieres saber por qué peleas tan bien? ¿O por qué tus dibujos son igual de precisos a los míos?
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>>8360

También nacen de la tierra como nosotras ¡Me lo dijo Criosorola!

>Al igual que Alexandrita el conocimiento de Taaffeita sobre los seres vivos es bastante inexacto
>Debido a esto acaba por comentar con completa seguridad la información que recibió hace poco de la gema acuática o más bien lo que ella interpretó con su corta charla
>A diferencia de Alexandrita Taaffeita no se molestó en aclarar o incluir ninguna información extra a sus palabras
>Ya que para ella eso era la pura y absoluta verdad, al fin y al cabo cosas como huevos pueden ser fácilmente confundidos con piedras
>Por lo que sus vagos recuerdos sobre seres vivos saliendo desde piedras blancas solo acabaría por reforzar aún más su actual creencia

Cautela...

>Comenta en un tono tan bajo que casi parece un susurro y acto seguido asiente a las palabras de Alexandrita
>Sus pasos son lentos el agarre de su espada es firme y la distancia que recorre al moverse es prácticamente nula
>El propósito de su tan ineficiente andar es el de mantener tanto silencio como le sea posible a la vez que mantiene su mirada clavada en la mancha
>Las pocas veces que mira hacia otro lado es solo para asegurarse de que Alexandrita no haya dado alguna orden de comenzar el ataque

¿Ah? ¿Eh? ¿Un disfraz? ¿Es un disfraz?

>Antes de que pudiera avanzar lo suficiente como para salir desde detrás de los árboles acabó por encontrarse con una vista de lo más peculiar
>La mancha había tomado forma y se erguía de pie mientras tomaba una apariencia que le hacía pensar en todo menos un piroclasto
>Detuvo el arrastre de sus pies y se quedó estática en el sitio intentando comprender lo que estaba pasando
>Mientras más la miraba más notaba el parecido con una gema pero no era una que conociese
>En busca de respuestas acabó volteando hacia Alexandrita para que esta le aclarara lo sucedido, pero el look en su rostro parecía mostrar que ella tampoco tenía ni idea
>Una voz desconocida se hizo presente y Taaffeita acabó por mirar en dirección a esta solo para ver de nuevo a aquella extraña gema
>Obligada a encontrar sus propias respuestas Taaffeita acabó por soltar el único pensamiento con sentido que cruzó su mente
>Las Heliodor se habían hecho pasar hace poco como un piroclasto, pero el disfraz de ese entonces no era nada en comparación al actual
>E incluso si fuera el caso eso no era capaz de explicar qué truco usaron para salir desde el interior de una mancha

¿Happy? Oh, entonces... no pasa nada por golpearlo igual de fuerte ¿Verdad? ¡Bien pues entonces vamos!

>El juguete de Benito poseía una resistencia bastante alta, tal vez demasiada para un simple entrenamiento ya que acabaron por desecharlo
>Si este otro falso piroclasto es similar a Happy entonces debe de ser una especie de versión mejorada
>O al menos eso es lo que Taaffeita asume en base a lo que Alexandrita le dice
>Sí, eso debe de ser, esto no es más que un entrenamiento sorpresa en el que ambas deben de probar la eficacia del nuevo disfraz o muñeco de entrenamiento que hay frente suyo
>Y si ese es el caso entonces no hay motivos para contenerse por lo que una vez recibió la orden de atacar Taaffeíta se lanzó directo al ataque
>Aquello era mucho más simple que ponerse a buscar el sentido a todo esto, razón por la que asintió cargada de ánimo antes de hacerlo

11d100 = 591
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Rutile-03185e My Balls
No.8367
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https://youtu.be/WtjofNGJrIw?si=ahJiA8Z5GyAQvC_B
https://youtu.be/CLL5tSLQ2pg?si=lLkRP05rwDZ4_YBp
>>8365
Si, elegí a Mokou porque hay muchas pics con close ups a los ojos, pero luego, el aspecto de Onix o Cornalina podría variar. De hecho es así para todas las gemas, pronto renovaré algunas otras apariencias.

Aprovechando el comentario. Hay un problema que estoy teniendo como rolero y es que conforme continuo en roles mis respuestas se hacen más y más largas. Literalmente los últimos turnos se hicieron más densos que en Greentea Me sumerjo demasiado al escribir. Por ahora no cambiaré el estilo de los turnos, pero terminado el capitulo me limitaré a hacer algo más ligero otra vez.

Turnos mañana o el miércoles.
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>>8365
>Cuando eras dulce o inocente Onix reaccionaba de una forma particular a modo de juego, ella solía ser algo cruel y hacía gestos bastante secos hacia ti. Como las varias veces que pasaron despiertas para los experimentos de Axinita. Pero ahora, es distinto, Onix solo levantó la mirada un segundo. Ante tus palabras proyectadas al futuro, Onix cerró los ojos estando neutral o de acuerdo. Después de todo, ella siempre te favoreció una vez mostrabas una fuerte voluntad de hacer algo. Sea cual sea tu decisión respecto a la aleación es seguro que Onix terminaría por aceptarla, aún si el tiempo castiga echar a perder partes de ti permanentemente. De esa manera ante una memoria patente y la idea de encontrarte a Uranocircita, Onix desviará la mirada y moverá ligeramente las rodillas como si estuviera fuera de tu camino. Es solo cuando revelas tus deseos que Onix muestra resistencia otra vez. Al decir que perderás tu aleación luego del invierno, Onix echó su cabeza hacia atrás y contrarió.
(Onix) No digas eso, tu aleación es importante. Si, me sorprendiste hace unos momentos. Tu memoria suele fallar muchísimo en estas épocas del año, pero parece que gracias a tu aleación ya no tendrás ese problema en invierno. Fluorita te estuvo probando y he aquí el resultado.
>Los diferentes trabajos que te envió a hacer Fluorita tenían razón de ser. Desplazandote de lado a lado y realizando tareas distintas cada vez, cualquiera esperaría que al llegar el invierno tu cabeza fuera un desastre de recuerdos. Lo era en parte, pero tus actividades en contacto con la nieve te mantuvieron medianamente consciente, eso o tu aleación. Como Onix no te ha visto en un largo rato, ella no tenía forma de saber si habrías olvidado o no. Por eso, al interactuar contigo en primer plano, ella optó por hacer como si sus clases no se hubieran dado. Explicando así lo sorprendida que se vio cuando encontrabas enojo por negar tu aprendizaje. Onix vio de reojo en cuanto te pusiste a su altura. Mientras relata, sus ojos oscilan sobre el techo.
(Onix) Por años te he estado enseñando de todo para que seas como yo. Te enseñe a luchar, a ilustrar, sobre el clima y sobre el invierno, al menos un par de veces cada uno durante años. Tuvimos experiencias dentro y fuera de la biblioteca. Pero tú solías olvidarlo todo al hibernar.
>El periodo de aprendizaje básico de Fluorita no es tan largo y en ese tiempo después de cristalizar tu color no había desaparecido aún. Si había un tiempo perdido de varios años desde que Fluorita terminó tu educación hasta que llegaste a manos de Onix, así que lo que dice Onix es totalmente posible. A lo largo de los años Onix fue tu maestra una y otra vez, no se trata de repeticiones de simples clases, sino períodos enteros de aprendizaje. Onix de esa forma reveló, como alguna vez ella te explicó sobre la nieve y el invierno solo para enviarte a dormir dada tu mala memoria. Como un panorama triste para tus verdaderos sueños, definitivamente no era nada gracioso. Onix continuó.
(Onix) Crisocola y Diopsido me lo han reprochado por tanto tiempo. El cómo repetir clases sin decirte nada de las anteriores solo te convierte en una marioneta sin libertad o decisión. Pero, las ignoré porque creía que era lo mejor para ti.
>Entre las gemas que no sabían de ello, las gemas que estaban de acuerdo con la tutela de Onix, también estaban Diopsido o Crisocola que veían en desaprobación sus métodos. Más de una vez, Crisocola te ha sorprendido con extraños consejos aludiendo a esto, e incluso Diamante Amarillo que como espectadora estaba contenta de encontrarse tus notas. Onix mece su cabeza recordando. El polvo de mineral cae triturado de esa manera.
(Onix) Aprendías rápido y no tenía problema en volver a presentarme ante ti y pasar el tiempo juntas retomando memorias desde cero. Al llenarte de promesas, esperaba que conservaras alguna al despertar de tu hibernación… Esa era mi solución a largo plazo.
>Es distinto a llenarte con perturbaciones tristes de la personalidad oculta de Uranocircita, Onix siempre intentó hacer que recordaras por medio de las clases. Incluso detalles sutiles como llevarte una libreta son muestras de sus intentos inofensivos. Esa sensación de conocer algo sobre lo que nunca has aprendido es también consecuencia de sus esfuerzos. Onix acomodó un pedazo saliente rojo de su mejilla, luego observándote de regreso fue sincera.
(Onix) Estaba contenta de que seas tan atenta, pues al igual que yo, tú también tienes una condición especial. Y finalmente, al tiempo que te tomé cariño, Cornalina también lo hizo.
>No pudiste pensarlo hasta ahora, pero el caso de Onix es uno realmente inusual, pues a diferencia de otras gemas que fueron compuestas ella nació siendo doble. Onix mencionó a Cornalina, quien siempre fue observadora en sus tiempos de aprendizaje. Entonces Onix se quedó en silencio, como si esperara una respuesta dentro de sí misma. Contrario a lo que ella imaginaba, Onix no escuchó la voz esta vez o solo no le respondió. Encontrándose enredada en sus pensamientos otra vez al añadir a Cornalina, Onix se comportó de forma inestable. Onix llevó sus manos al rostro.
(Onix) ¡Cornalina, ella siempre lo arruina todo! Y es frustrante porque la única forma que tengo de combatirla es romperme de esta manera. Pero… lo que es más frustrante es que quien lo haya echado todo a perder esta vez haya sido yo.
>Los cristales rotos que se encuentran aquí son evidencia de su lucha. Las palmas bajas de Onix tocaban su frente y toda ella se encontraba inclinada hacia arriba mientras expresaba. Al contraponerse, Onix bajó lentamente sus manos y cuerpo. En dirección al suelo, Onix ocultó por completo su rostro. Ella admitió con dolor.
(Onix) Tu aleación es el único método que ha mostrado resultados reales. Yo solo he fallado. ¿No lo entiendes, Kunzita? He sido una pésima maestra todo este tiempo. (...) ¿Ahora te atreves a decir que no es para tanto?
>No tuviste la oportunidad de hablar todavía así que la reacción siguiente de Onix no iba dirigida hacia ti. Ella giró un poco su cabeza preguntándole a Cornalina.
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>>8366
>Su atuendo no está compuesto de fibras, la textura es de tipo granular y las conexiones entre esos fragmentos es invisible. Por lo menos esa es la vista que se tiene desde donde están. Alguien también vestía de esa manera naturalmente, el falso piroclasto que apareció aquí hace no mucho. Lo que salía de dentro de su cuerpo era maleable y parecido a las cenizas con las que luchan. El color negro de la gema es solo relacionable a la oscuridad de la corteza. Si Benitoíta ha conjurado de alguna forma una nueva pieza de entrenamiento esta está llena de detalles. Incluso Andalucita o Topacio Imperial han de haber participado para brindarle el brillo que tiene. Sin hablar de Tanzanita que en su manipulación de metales líquidos y magnetismo ha sintetizado un terreno similar a la de una mancha. Aquel terreno que consume el ambiente y lo reemplaza de un material oscuro, hace un momento dejó de fluctuar en ondas dentro de sí mismo. Cuando algo así sucede es porque la llegada de los piroclastos ha terminado, lo único que podría cruzar de allí a partir de ahora son solo unas cuantas cenizas. Esa gema daba pasos mientras charlaba con ese objeto que sujetaba al lado de su cabeza, sin embargo, ella no se movía en absoluto.
(-) Cinco minutos es demasiado. Ellas patrullan todo el tiempo, eres consciente de ello. (...) La superficie realmente apesta…
>Es como si hubiera una fuerza que la retrocede mientras ella avanza anulando todo desplazamiento. La gema se refirió a los grupos de vigilancia y parecía consciente de estar en un área en la que es visible. Claro que recibiría una respuesta negativa porque las gemas se encuentran dormidas en invierno. Alexandrita dio su positiva para atacar, al notar tu entusiasmo ella dejaba de lado su inseguridad. Mientras Alexandrita hacía señas indicando el plan de ataque, la gema seguía observando a su alrededor sin encontrarse nada más que pequeños animales. Dejó de ver e hizo un gesto extraño enfocándose en su nariz y agitando los dedos de su mano derecha para dispersar cierto elemento gaseoso desconocido. Entonces Alexandrita y tú salieron. Los pasos rápidos se marcaban en la nieve y sus espadas se movían libremente por donde la gema piroclástica tenía el punto ciego. Alexandrita dio una fuerte pisada al terreno recientemente solidificado y te avisó con el objetivo de avanzar con seguridad. El enemigo estaba girando su cuerpo y cabeza hacia ustedes al tiempo que sus espadas ya estaban llegando.
(Alexandrita) ¡La mancha es estable, no temas pisarla, Taaffe! ¡Ahora! 13d100 = 662 E: 3d100 = 125
(-) Oh, wuoh. Por poco…
>El bloque cápsula se cerró hacia arriba en una media elipse e interrumpió su ataque. El material del bloque es como el de un piroclasto, fácil de cortar, así que durante el ataque este fue atravesado. El primer y segundo golpe diagonal de cada una creó una superficie en punta donde el bloque se cerró. Instantáneamente la pared del bloque comenzó a reponerse. Al momento de moverse esta vez la fuerza de reacción que anula a a la gema piroclástica no apareció. Ella reaccionó quitandose del camino, pero inevitablemente fue alcanzada por una de sus espadas. Cortando y separando un pedazo de su brazo que fue el último en moverse con ella. El pedazo de mineral negro voló fuera del bloque y cayó en el suelo oscuro y vibrante de mancha inactiva. El segmento de pared que la cubrió ahora estaba bajando otra vez, mostrandola de nuevo y el cómo ella se reincorpora apoyando su brazo cortado en el tablero. Alexandrita indicó retroceder a vista de una posible respuesta. Pero ese contraataque no llegó, la gema continuó su conversación con ese extraño objeto.
(-) Están aquí y es tu culpa. Hablaremos luego, Pad, voy a cortar. (...) Ustedes deben ser… Alexandrita y Taaffeíta ¿cierto?
>Ella lucía algo fastidiada de charlar con eso, pero una vez deslizó su dedo sobre la membrana, se formó una sonrisa que correspondía a la presencia de ustedes dos. Ese objeto que tenía en sus manos, ahora al estar tan cerca puedes verlo con mayor detalle. Es de un color heterogéneo, algunas partes son rojo vivo, otros de un color amarillo similar a la grasa y zonas más oscuras que parecían tener una textura gruesa. Dándose antes un momento para interactuar con ustedes, ese piroclasto que parece gema presionó su mano con esa cosa aún en ella. Eso que se veía como un animal fue comprimido y luego ella se lo llevó a la boca. Así como los animales, ella masticó un par de veces y luego tragó completando el acto de comer. La gema libre de toda distracción les habló a ambas, ella se dirigió por sus nombres. Ante esa mención no pudo evitar reaccionar, sujetando su espada y luego interrogando aún conmocionada.
(Alexandrita) ¿P-por qué nos conoces? ¿¡Quién eres!?
(Piroclasto) Un piroclasto obviamente, que no te engañe esa pieza de rutilo que ves en el suelo. Ustedes nos han destruido por milenios, he venido a vengarme… o algo así.
>Ella habló con libertad admitiendo ser un piroclasto y revelando de primeras sus intenciones. Eso es lo que se veía de manera superficial, el Piroclasto en realidad estaba moviendo los dedos de su mano derecha extrañamente sobre la mesa. Aquel pedazo que cayó de ella hace un rato es definitivamente un mineral. Para afianzar su identidad la gema cubrió la parte que se le había quitado con su mano izquierda. Solo desplazó la palma por ese lugar y a vista luego del desplazamiento de su rostro, ella reemplazó la parte que le quitaron con mineral negro fragmentado, piroclasto. Alexandrita interrumpió para ti, notando el indició de engaño y alentó un segundo ataque.
(Alexandrita) Está jugando. No la escuches, Taaffeíta. ¡Vamos, una vez más!
(Rutilo) Allá abajo hay montañas hechas de nuestro polvo y…- Que impacientes.
>Ella continuaba hablando de esa manera, pero no es hasta que dejan de hacerle caso que la gema cambia de estrategia. El bloque cápsula se alzó un poco, parecía estar preparada no solo para bloquear, sino también atacarlas al mismo tiempo.

>Alexandrita
13d100 = 610 E: 1d100 = 83
>Bloque
9d100 = 377
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>>8369
>El hábito de Kunzita de esperar alguna señal de aprobación de las gemas mayores que tenga más cerca antes de hacer o tocar cualquier cosa sigue afectándola ahora. Si Onix no le dice directamente que sí, duda si lo que decidió hacer es de verdad la mejor opción, y si dice que no, valora más su opinión que la suya propia y duda otra vez.
I-igualmemte quiero esperar a que termine el invierno para hacer el procedimiento y seguir como soy ahora.
>Si acercarse a Uranocircita la cambia por completo, quiere experimentar un invierno con Onix primero, así no pueda conservar la experiencia después. Para eso necesita también a Onix, que en su estado actual parece menos capaz de soportar el invierno que ella.
>A través de la historia de Onix sobre cómo adquirió su memoria mineral con la espada y la pluma, entiende mejor que no es bueno mentir ni ocultar la verdad, aunque lo haga con buenas intenciones, puede que la gema a la que le esté mintiendo no lo vea de la misma forma o ella misma se arrepienta más tarde. Lo normal es ser honesta con lo que diga, y sentirse mal por hacer lo correcto no debe ser tan malo como lo que Onix está atravesando, se imagina.
>Estando intranquila oyendo a Onix hablar del pasado, reune con cuidado los fragmentos que hay en el piso cerca de ella, arrastrándolos con el dedo a un mismo punto en el suelo. Ya que sus durezas son similares, lo peor que puede pasarle es rayarse por no ser cuidadosa. Mientras lo hace se pregunta si Onix siquiera está pensando bien con tantos trozos faltantes y si este no será un mal momento para tener esta conversación.
Eres buena maestra. La aleación me hizo recordar pero tú me diste todas las lecciones y todos los recuerdos.
>No le encuentra sentido a reclamarle a Onix por no arreglar su memoria cuando eso no es lo que hace una maestra, la parte de enseñarle es la que importa para determinar si fue buena o mala y con lo mucho que le ha enseñado todas esas temporadas no puede verla como una mala maestra. Tener solo la aleación y ninguna lección para recordar es inútil, es gracias a la enseñanza de Onix que su aleación tiene sentido.
Si puedo usar una espada y un lápiz aunque no lo recuerde es porque fuiste muy buena maestra.
>Puede llegar a ilusionarse con que sería igual de buena cuidando el invierno aún sin recordarlo pero no tiene experiencia práctica de haberlo hecho y los trabajos de invierno exigen que piense por sí misma y no solo que mueva una herramienta de la forma correcta.
Si no lo crees puedo mostrarte lo bien que me enseñaste cuidando este invierno... Solo quiero que dejes de romperte para pasar este invierno juntas. ¿Cómo puedo hacer eso? ¿Qué sería mejor para ti?
>Si es mejor esperar y ver si lo que Onix necesita es tiempo para calmarse o decidir de una vez es difícil saber, lo que ella crea que sea lo mejor para Onix puede no ser lo mismo que Onix crea, o lo que cualquiera de las dos crea después de ya haberlo hecho. Lo que ella prefiere es esperar, pero solo porque quiere pasar ese tiempo de espera con su mentora, y si eso no la estabilizará lo suficiente para que esté presente durante el invierno entonces no tiene sentido hacerlo así.
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>>8372
>Onix presionaba demasiado fuerte su rostro. El contacto sólido de los minerales no es algo demasiado favorable para las gemas. Y si está tan inestable como decía Fluorita, las grietas se presentarán y los pedazos volverán a caer. No sabes si Onix estaba aliviando físicamente su sentir alterado o ella intentaba contener a Cornalina de alguna forma. Pero en sus palabras es evidente que está siendo demasiado dura consigo misma. Ella admitió como si hubiese hecho un gran daño al no ser capaz de ayudarte, pero en realidad no cambia demasiado tu forma de ver las cosas. El tiempo y los recuerdos ya son lo suficientemente confusos por sí mismos, no podrías atribuirle un mal a ella. De esa manera intentaste hacerle ver tu verdad a Onix, como sus enseñanzas permanecen en ti y sus promesas no han hecho nada más que condensarse para este invierno. La fuerza que Onix ejercía fue disminuyendo hasta que ella solo sostenía sus manos en el lugar sin hacerse más rayaduras. Era inevitable, la reacciones de Onix para contrarrestar a Cornalina son altamente autodestructivas, parte de su mineral cayó al anular esa fuerza. Onix hablaba lenta y cautelosamente, al encontrarse con tus palabras que niegan su declaración más intensa ella sólo pudo pasmarse. Mencionó tu nombre y preguntó.
(Onix) Kunzita, tú… A pesar de todo lo que dije, ¿Tú realmente piensas de esa manera?
>El tacto de la roca no cambia, su contenido el sílice es fuerte y el mineral es tenaz. Aún cuando está fragmentado y las láminas son tan delgadas que pareciera romperse, en realidad necesitarías aplicar una fuerza mayor a la de solo tus dedos para partirla. Por ese lado, es poco probable que en tus intentos de reunir el material de Onix termines rompiéndolo por accidente. Todos los cristales rotos que están cerca pertenecen notoriamente a su cabeza. Desde partes de su cabello en blanco y negro, hasta contornos de su mejilla, el lateral de su nariz e incluso un pedazo hecho del interior de su ojo. Al reunir delicadamente la visión de tus manos deslizando roca sobre el suelo se hizo repetida, en esa misma imagen tu aleación es visible. Ramificaciones plateadas al interior de tus manos, quizá por el frío u otra razón completamente aparte, tu resina ha sido parcialmente absorbida y tus brazos se hicieron más transparentes. El tiempo se agotó para pensar una explicación, luego de un silencio en el que ella ocultaba su rostro, Onix dejaría de hacerlo para contestar de algún modo tus preguntas.
(Onix) No es la primera vez que me he roto de esta manera. En el pasado y presente Cornalina nunca tuvo piedad conmigo. Su presencia, su voz me confunde e influye en todas mis acciones.
>No contestó directamente, Onix se refirió a todo el desastre que hay alrededor y explicó cómo Cornalina afecta su día. Ella bajó sus manos deslizando por su rostro, tocando el vacío y finalmente arribando a los lados de sus brazos. Un gesto extraño, de sensibilidad al frío o quizá solo es un propio abrazo mientras te cuenta sobre su propia condición. Contrario al blanco en tu memoria y lagunas de recuerdos, Onix tiene a ese individuo llenando su cabeza con todo tipo de palabras. Onix volvió a ser honesta, pero su sinceridad se mezclaba con cierta melancolía.
(Onix) Por esa razón siempre consideré a Cornalina como un obstáculo al tratar con las demás. A base de malas experiencias adopté esta forma de ser…
>Es evidente, lo que pareciese ser debido a su trabajo de invierno es también dado a su condición. Onix nunca se ha relacionado estrechamente con ninguna de las gemas, a pesar de que el modo de convivencia es en pequeños grupos. Su trabajo la adormece y hace ver distante a ojos de otras, pero todo siempre se trató de su particularidad como gema doble capa. Incluso puede que el propio trabajo de invierno haya sido un mecanismo para apartarse y dormir, siendo fría y directa con otras. El estar revestida por mineral negro y blanco que absorbe y contiene la luz, la hacía perfecta como gema de invierno. Un efecto similar al que tiene el atuendo de Moissanita conteniendo su enorme brillo. Onix finalmente respondió.
(Onix) No puedo separarme de ella, así que no hay una solución o algo que sea mejor para mi…
>Onix bajó la mirada. Su brazos entrelazados por el frío lentamente fueron perdiendo fuerza hasta que solo rozaba su codo con las yemas de los dedos de sus manos relajadas. Su respuesta fue una en la que volvía a dejarte de lado, desesperanzadora. Casi parecía que estaba negando tu participación en invierno. Ciertamente Cornalina parece ser parte fundamental de Onix que es la gema cascarón. Su composición no es algo que puedas modificar, la voz de Cornalina en su cabeza tampoco puedes oírla. En todo lo que Cornalina juega un rol, Onix está sola. Sin respuesta dejaste que el tiempo continúe en espera. Pasaron minutos, Onix seguiría apoyada sobre la pared y tú en frente igualando cómo es posible el nivel de su mirada. En silencio Onix solo dejó que sus brazos escapen, su mirada raramente se dirigía a ti, sino cerca. La habitación está apartada y no se escucha mucho de fuera, entre los cristales que reuniste quizá solo una caída y apenas murmullos que corresponden a la biblioteca. Sin que te lo esperases, Onix volvió a hablar
(Onix) Desde cuándo eres tan testaruda, con esa idea de cuidar el invierno. No recuerdo que te haya enseñado a ser así.
>No es una pregunta implícita, Onix solo estaba expresando, quejándose tal vez. Ella desconoció alguna actitud tuya y usó una palabra con la que no se te describió antes, pero a Kunzita si. Kunzita quien fue compañera de Diamante Amarillo y era vista como obstinada a ojos de la misma y otras gemas de invierno. Al ver a Onix, su cabeza la había girado hacia el lado izquierdo de la habitación sin mirar nada más que la puerta, su mano izquierda estaba extendida hacia arriba, para ti. Un gesto de entrega, ella te pidió los pedazos de sí misma que tenías contigo.
(Onix) Vamos, dámelo. Tú los has estado reuniendo ¿cierto?. No puedo brindarte una respuesta estando así de rota.
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No.8374
Bismuth-6ab562 Kunz
>>8373
Sí...
>Onix es su maestra, lo sigue siendo después de tantas repeticiones a pesar de su condición de olvido y solo puede agradecerle por su paciencia, es incapaz de culparla por no haber curado su memoria o aclarado cosas que probablemente olvidaría otra vez después del invierno. Todo lo que ha hecho por ella ya es suficiente, no puede pedirle más sabiendo, o suponiendo, lo difícil que ha de ser tratar con su condición. No cree que algo de lo que haya hecho o dicho Onix la convierta en una pésima maestra, o le haya hecho algún mal irreparable que invalide todas las demás cosas que hizo por ella.
Pero siempre te has recuperado... ¿No? ¿Entonces vas a estar bien?
>Si esta no es la primera vez que Onix se rompe de esta forma como dice, no es la primera vez que se vuelve a unir tampoco. Entiende esto como señal de que el problema no es tan grave, o único.
>La existencia de Cornalina, de la cual acaba de escuchar, sigue siendo algo complicado. No sabe qué tipo de gema es, las cosas que le dice a Onix que ella no puede escuchar, qué tan fuerte es su influencia o siquiera si es un obstáculo en la recuperación de Onix o una ayuda.
Y si estoy aquí para decirte que no te rompas... ¿Ayuda?
>Tiene que quedarse callada. No tiene cosas muy buenas para decir. No tiene una solución para Onix y Cornalina y lo mejor que puede hacer es prometerle a Onix que va a estar a su lado para detenerla la próxima vez que intente romperse, cosa que no sabe si es capaz de lograr, si este es un problema que se repite desde hace años y del que solo se está enterando hoy.
Quizá... lo aprendí yo sola.
>No sabe si interpretar la queja de Onix como un regaño al principio y se avergüenza, porque es algo que ha estado pensando desde hace tiempo, que repite demasiado lo mucho que quiere cuidar el invierno o admira a Onix de alguna u otra forma, incluso en situaciones donde las dos cosas no tienen mucho que ver. Al final decide tomarse la palabra como un cumplido. Acepta ser testaruda si es algo que desarrolló por sí misma sin que nadie se lo enseñara.
Ok...
>Mira los pedazos de Onix que estuvo reuniendo, luego la mano de Onix, luego los pedazos, luego la mano otra vez. Está insegura sobre tocar los pedazos de otra gema en lugar de solo dejar que los recoja por sí misma pero lo hace. Aunque esté haciendo lo que le dicen igual que siempre, lo está haciendo a pesar de la incomodidad que normalmente la detiene de tocar a otras gemas y eso es suficiente, llevarle totalmente la contraria a todo lo que hacía antes tampoco es la mejor forma de desarrollar una personalidad.
No.8375
Erythrite-99af7b Taaf
>>8370

¡¡Wuuuuooohhh!! ¡Es tan real! ¡Es muy real! ¡Esta vez si se siente como uno de verdad!

>Su ataque conecta y la sensación que obtiene al momento de que su espada toca al piroclasto la deja boquiabierta
>A diferencia de con Happy sus ataques si eran capaces de atravesarlo y hacerle daño, más no era tan endeble como para caer al primer golpe
>Esta experiencia era prácticamente auténtica, tan auténtica que no pudo evitar bajar su mirada hacia el filo de su espada para comprobar el estado de esta
>Incluso las manchas negras que había en esta eran idénticas a las que dejaría un verdadero piroclasto
>Puede que Taaffeita no haya estado involucrada en la creación de esto pero aún así es capaz de imaginarse lo feliz que debe de estar Benitoita y el resto de gemas que lo hicieron luego de obtener un resultado tan bueno
>Al fin y al cabo Taaffeita no puede dejar de sonreír con tan solo tenerla en frente suyo

¿Pad? ¿Pad está aquí? ¡¡Oohh!! Oh, ok

>La mención repentina del acrónimo de Padparadscha hizo que Taaffeita saliera de su estupor durante un momento
>Tras lo cual comenzó a mirar a su alrededor en busca de esta, un esfuerzo bastante inútil pues no había nadie más allí
>Tras fracasar en esto Taaffeita acabó por recordar que Padparadscha es de las que piensan que la mejor forma de aprender es a través de la práctica directa con los piroclastos
>Por lo que rápidamente asumió que ella debe de estar viendo desde lejos para juzgar el resultado de esta práctica
>Y que por lo tanto no recibiría ni su ayuda ni la de las otras gemas, ya que de lo contrario este entrenamiento carecería de sentido

Taaffeita si, ¿Lista para acompañar al resto de los suyos señorita Piroclasto?

>Asintió ante la piroclasto luego de que esta mencionara su nombre y el de Alexandrita
>Estaba impresionada de lo bien que sonaba así como de la cantidad de movimientos de la que disponía su cuerpo siendo incluso capaz de tragar
>Pero lejos de distraerse con aquellos actos Taaffeita acabó por simplemente sonreír y apretar su espada con más fuerza
>El tono de voz de la señorita piroclasto hacía que Taaffeita pensase que todo esto no era más que un juego para hacer más ameno el entrenamiento
>Por lo que siguiendo con dicho juego Taaffeita acabó por hablar en un ligero tono desafiante a la vez que amenaza con derrotarla

¿Eh? Pues si, estamos jugando, por supuesto que estamos jugando ¿Tu no quieres jugar?

>La advertencia de Alexandrita hizo que Taaffeita volteara con una mirada confusa hacia esta
>Sabe que este es un entrenamiento y que por tanto debería de prestar atención, pero aún así no pudo evitar sorprenderse ante la reacción de Alexandrita
>Ella es una gema seria pero al mismo tiempo también sabe cuando seguirle el juego tanto a Taaffeita como a los demás
>Pero en lugar de eso simplemente está atacando ¿Acaso ella sabe algo que Taaffeita no y por eso está actuando así?
>Sea ese el caso o no Taaffeita no tiene oportunidad de seguir pensando en eso debido a que el entrenamiento es más importante
>Por lo que ella también acaba por unirse al ataque en contra de la señorita piroclasto

A: 11d100 = 547
E: 1d100 = 50

No me gusta como suena señorita piroclasto hace que me haga muchas pajas mentales sobre que el concepto de "señorita" nos debería de ser ajeno pero no se me ocurre un apodo mejor ¿alguna idea?
No.8376
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>>8376
>El área cortada del bloque cae al suelo. En el aire, el piroclasto se fragmenta, grano por grano hasta hacerse ceniza. El polvo se esparce por todo el suelo metálico y la nieve dejando en la segunda superficie un aspecto de escarcha doble. En tu espada, las partículas negras se deslizan sobre la parte plana de la hoja y caen. No podrías distinguirlas por el color, pero su brillo al caer por gravedad las identifica. Distinto contra los piroclastos en una pelea contra gemas los golpes deben ser contundentes, pues así se retira partes del oponente y se evita que las espadas se rompan entrando en mal ángulo. Gran parte de lo que voló de la gema piroclástica fue daño hecho por Alexandrita. Su ataque fue efectuado con un enfoque algo más bruto. De cualquier forma, Alex está siendo más cautelosa, como en el consejo de antes. Ella movió su mano izquierda varios centímetros al lado, en una especie de predisposición a detenerte o defenderte. La gema piroclasto hizo como un animal y se tragó aquello con lo que estaba hablando. Si el que lo escucha estaba realmente vivo, con la presión de roca muy posiblemente que ya no. Ante la mención de Padparadscha, Alex intentaría buscar con la cabeza, pero se detiene. Ella lo hizo con los ojos sin perder su postura frente al enemigo, al igual que tú, no encontró nada.
(Alexandrita) ¿Y ese Pad? Tu amigo tiene- tenía un nombre raro.
(Rutilo) Ustedes dos confunden mucho las cosas. Pero está bien.
>Alexandrita se quedó intrigada por la mención de Padparadscha. Luego de que Rutilo haya revelado conocer sus nombres e intentaba engañarlas pobremente con la mención del suyo, Alexandrita comentó sobre su compañero. Alexandrita corrigió a la mitad, pues a vista de que la cosa parecía un ser vivo, ahora que fue ahogado en rutilo, debería estar muerto. La gema no intentó explicar, ella lanzó un juicio y luego solo aceptó. En vista de que ella continuaría hablando como si fuese un piroclasto, Alexandrita decidió atacar. Ella parecía estar emocionada, aunque no se refleja en su rostro, Alex iría en serio y cortaría las palabras de Rutilo además de a ella. A pesar de que ella lo dijo primero, cuando Alexandrita recibió la confirmación de juego de tu parte, Alex se notó extrañada. Sin responder instantáneamente, ella inició con indicaciones de ataque, era una afirmativa quizá. El suelo turbulento confunde los pasos fácilmente, pero hace mucho que solucionaste este problema, solo con mirar hacia adelante y atacar el objetivo la superficie del metal parece mucho más sólida. Se acercaron por los lados, hasta que a mitad del recorrido el bloque se transformó. Empezó a expandirse y se convirtió en un medio elipsoide mucho más ancho. Ninguno de los dos lados cesó, el objetivo solo se hizo más grande y fácil de aceptar. Uno sobre otro, sus cortes fueron paralelos, pero no lo suficientemente profundos para llegar a Rutilo. Luego de recibir, el bloque volvió a unirse. la imagen de Rutilo aún estática solo era moldeada por los bordes cortados que tomaban una forma catenaria al comprimirse. Lo que instantáneamente surgió del bloque era igual de rápido que una flecha, pero por su tamaño no podían reaccionar de la misma manera que como con los proyectiles. Extensiones de cara cuadrada con lados de medio metro aproximadamente, mientras que en la base del bloque la base es de ocho vértices como un octágono, hacia el final todos esos vértices convergen en los bloques medios que las golpean. Fueron tres ataques consecutivos con diferentes extensiones, los dos primeros te golpearon de lleno mientras que el tercero pudiste esquivarlo dado a que ya estaban en retirada, casi lo mismo para Alex, ella casi evita el segundo impacto moviendo su cabeza ante la sorpresa del primer golpe. Retrocedieron, luego del ataque, Alexandrita tenía la espada al frente para cortar de ser posible, pero la repetición no llegó. Se encontraban fuera de la mancha, sobre tierra firme, Alexandrita supuso.
(Rutilo) Es menos potente de lo que me imaginaba. ¿Este ni siquiera es el programa de asistencia? Hmpf, me siento tan limitada.
(Alexandrita) Tiene un rango… (...) Taaffeíta, ¿estás bien? Dame un segundo, yo lo arreglaré.
>Rutilo sintió el tacto del interior del bloque con una mano, ella lucía algo desilusionada con el resultado. Al parpadear por costumbre adquirida, tu visión se fracturó y deslizó. El golpe del bloque no era demasiado fuerte, pero los daños a tu mineral si eran de tomar en cuenta. Rutilo atacó enfocándose en sus cabezas, después de todo, es la forma más rápida de dejarlas inactivas. Las grietas en tu rostro ya formaban fracturas de deslizamiento, en Alexandrita el daño era mucho menor, pero se intensificaba hacia su lado izquierdo. Perdió parte lateral de su rostro, algo de cabello y su oreja, un daño aparentemente mínimo. La mancha no se mueve y tampoco el bloque, Rutilo se mantiene aún dentro de él, Alexandrita aprovechó las circunstancias para arreglar tu rostro a punto de caer. Sus manos no tienen el tacto extraño de antes, pero son lo suficientemente hábiles para evitar que tu nariz caiga o uno de tus ojos se descoloque. Antes de soltarte, ella reposó en una de tus mejillas agrietadas, aclaró y luego mostró inseguridad.
(Alexandrita) Taaffeíta, concentrate. Porque… Me harás dudar también. (...) Tú lo viste conmigo, como el ambiente fue consumido por la oscuridad de la mancha. No es una réplica, un bloque salió del suelo.
>Alexandrita regresó a una apariencia más seria, ella volvió a sujetar su espada con fuerza. Al hablarte ella miraba de reojo, pues aún estaba gravemente concentrada en la gema piroclástica. Desde hace un rato, Alexandrita actúa extraño, demasiado tensa como para que esto sea un entrenamiento. Alex intentó hacerte ver algo, y siguiendo su mirada solo te encontrarías con la extraña gema en frente. Rutilo tocó el tablero y le dió un empujón, este se deslizó como trazado un carril dentro de la circunferencia al interior del bloque y se detuvo justo detrás de ella. Rutilo preguntó como si estuviese intentando acrecentar la discordancia. Luego, a sus miradas, se disculpó.
(Rutilo) ¿Tienen problemas para ponerse de acuerdo? Es distinto a como me las imaginaba. Oh, perdón por interrumpir, continúen por favor.
>Agitó su mano invitándolas a seguir charlando. El silencio las acompañó. Fuera del área ninguna puede hacerse daño a la otra, solo haría falta que una de las dos se acerque para comenzar intercambios otra vez. Polvo de alexandrita cayó desde el lado donde ella fue fracturada, parece que estaba evaluando las cosas. Ciertamente la visión de esta gema no es la de un piroclasto y tampoco lo era su forma de atacar, manipulando directamente superficies mineraloides. De pronto, Rutilo lucía otra vez conversadora.
(Rutilo) Bueno, si no van a seguir, quería proponerles algo. Ustedes lograron verme, así que deberé llevarlas conmigo y no importa si revelo una o dos cosas por “accidente” antes de ello. A lo que me refiero es que, si me dan diez minutos, podríamos hablar sobre todo lo que quieran, sobre la corteza, sobre Fluorita o incluso de Pad. Aún la tengo aquí conmigo, ¿ven?
(Alexandrita) Yo no…
(Rutilo) Sé que están llenas de dudas. Nunca habían visto a alguien como yo ¿cierto?
>Ella metió la mano en un bolsillo, pero no sacó nada de allí. La cosa animal directamente se manifestó dentro de su mano izquierda, crece desde puntos invisibles y se interconectan unos con otros, esa carne. Ella agitó haciendo la oferta más vistosa. El tiempo que propuso es mucho más que el de una batalla y su lectura posterior sólo acertó. Alexandrita todavía no tenía una decisión clara.
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>>8375
>Ella hizo un gesto similar al momento que te explicó sobre su sensibilidad a temperaturas, Onix juntaba sus brazos y disminuía el espaciamiento entre su resina y la tela. No podrías entenderlo, el concepto completo de frío o calor, y al igual que entonces su última clase, Onix está pasando por algo que no puedes sentir o imaginar. La situación solo puede empeorar, y la distancia se acrecentaría si tus memoria no estuviese lúcida ahora. Como si parpadeara en intervalos muy largos de tiempo, tu aleación a veces es visible y otras solo pasa desapercibida. Onix confesó ser esta, una de una cadena de quiebres y lucha contra la otra entidad. Preguntaste al notar que ella volvería a estar bien, pero tal como Onix se encuentra, ella brindó una respuesta positiva que se desvanecía hacia algo imborrable. Onix presionó sus brazos ligeramente, luego inclinó la cabeza con un ángulo que te ocultaba nuevamente su parte roja, como quitando a Cornalina del camino en su respuesta.
(Onix) Aún si me recupero, este mal no desaparecerá… Las tantas memorias que perdiste y esas experiencias que solo yo recuerdo, duelen profundamente.
>Respondió con pesimismo. Ella utilizó una expresión extraña, una que aparentemente solo se adjudicaba a seres vivos. Ella es totalmente un mineral, ningún dolor es físico, sólo existe en sus inclusiones como un gran malestar. Onix respondió con sinceridad, aún si se hiciera fuerte en este momento de debilidad autodestructivo, todo lo que dijo o hizo no puede eliminarse, desde su perspectiva. Pues distinta a ti, ella no puede olvidar fácilmente. Si engañar, mentirte u ocultarte cosas se convierten en una carga, llegará un momento en que Onix no podrá enseñarte más, si no están con esto un paso más cerca a ese terrible desenlace. De cualquier manera, al desconocer sobre Cornalina y su relación con Onix, solo puedes comprometer algo de ti misma, tu presencia. Onix no respondió a tu pregunta con un sí o un no, ella descarta desde la base.
(Onix) No depende solo de mi o de ti… Ella es desagradable e hiriente y no sé si alguien pueda tratar con una gema así.
>Onix describió a Cornalina, la forma en que hablaba de ella estaba de lejos influenciada por la experiencia de tenerla dentro, quizá. Si se trata de romperse, parece que Cornalina buscó la mejor oportunidad para quitarse a Onix de encima y por eso hay tantos fragmentos superficiales cerca. Como si estuviese desalentando a charlar con ella, Onix volvió a ser inestable. Las respuestas que recibes a partir de ahora solo dificultan tu comunicación, y ya que Onix solo luce afectada, optaste por un descanso en silencio. Hay momentos en el silencio donde Onix vuelve a juntar las manos como si regresara su sensibilidad a la temperatura. Se estremece, Onix reacciona de forma extraña ante el frío, e incluso tirita, pero una vez logras reunir fuerzas para intentar preguntar si está bien, ella solo se detiene antes de que hagas cualquier cosa. Fuera de la habitación, los murmullos de la biblioteca dejaron de escucharse. Las gemas de combate se encuentran fuera, ello sólo deja a unas cuantas gemas dentro que suman un silencio casi armonioso. Los minutos pasaron y Onix finalmente mostró un cambio de actitud. Ella comenzó quejándose de tu extraña predisposición y luego te pidió. Hacia el final de sus palabras había un elemento que no negaría tu participación en invierno. De todas maneras mientras extendía la mano recibiendo su mineral, ella no dejaría de mostrarse fastidiada con ella misma.
(Onix) Realmente soy de lo peor, actuando de esta forma frente a ti. Se supone que soy tu maestra.
>Uno a uno, Onix comenzaba a armar su rostro. Los pedazos que estaban cerca son los que se habían roto recientemente, y de donde salieron es de la zona más endeble, la abertura roja en su cara. Antes de colocarlos en el lugar adecuado, Onix brindaba un vistazo rápido a cada pequeño trozo superficial identificando instantáneamente su procedencia. Onix cubre las zonas rojas en su cuerpo, es de esa forma que tiene más dominio sobre su mente y la otra gema. Aunque la mayoría de pedazos son recientes, hay partes que no, de todas formas Onix volvía a regresarlos a su rostro y ellos extrañamente encajaban. El sonido agudo de unificación se escuchó varias veces, pero su volumen era bajo acorde a los pequeños pedazos. Onix ya está por completar la reparación solo dejando algunas grietas, hasta que dejó la mano en su rostro más tiempo del que le toma unirse. Es líquido, plateado y brillante, su viscosidad es baja así que no pudiste verlo caer directamente, solo el rastro que dejó. Desde los ojos de Onix, ella generaba metal líquido que luego caía por las esquinas interiores de su nariz hasta sus mejillas.
(Onix) Eh.. ¿Por qué…?. Kunzita, tu aleación. ¡Se filtró-!
>Por lo confundida que se ve, Onix no entiende este fenómeno. De todas formas ella al mirar sus manos comprende que se trata de un metal. Onix te llamó e hizo alusión a tu aleación de litio y aluminio, pero al hacerlo, el metal nuevamente comenzó a desbordarse. Es algo que solía ocurrirte cuando recién adquiriste la aleación, era común que en momentos aleatorios comiences a expulsarla y de esa manera ensuciar los suelos. Pero nunca cómo le está sucediendo a Onix desde los ojos, además lo suyo es en mucha menor cantidad. Onix comenzaría a limpiar las lágrimas plateadas, pero estas eran muy resbalosas y sus manos solo esparcen más las gotas. Onix negó por completo mientras llora.
(Onix) Pero yo no estoy vacía…
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>Nada de lo que diga parece ayudar más a Onix por lo que deja de lado las palabras unos momentos y solo escucha.
>Ella no puede pensar en una forma directa de resolver la condición de Onix y Cornalina para que no la sufran más, tampoco cómo resolver sus problemas de memoria de una forma que las haga feliz a todas, y admitir eso en voz alta no puede ayudar a la estabilidad de Onix. Solo puede ofrecer lo que ella tiene y lo que es capaz de dar y de hacer, lo cual parece ser muy poco, insuficiente.
Lo eres.
>Le asegura con una sonrisa a Onix, contenta de verla hablar otra vez, sonrisa que se le borra poco después.
Mi maestra, no de lo peor.
>Se avergüenza de que tenga que contenerse tanto la risa por su propio tropiezo estando todavía en un momento tan delicado. Con suerte su maestra no se dé cuenta de las caras que hace mientras regresa los trozos caídos a su rostro. Onix seguirá siendo su maestra sin importar cuántas veces la vea pasar por esto, porque va a hacerlo. Prometió que estaría allí para evitarlo y Onix no le dijo que no lo hiciera, invitándola indirectamente a que lo intentara, cosa que hará ahora que sabe que su presencia no la desestabilizará más ni será contraproducente de ninguna forma. Le alegra ver a su mentora recomponerse, por lo que pasado un tiempo se vuelve fácil hacer pasar las risas por sonrisas comunes.
Oh, vaya.
>Dejó de sonreír para cubrirse la boca con una mano, sorprendida por el metal que se filtraba de Onix.
¿Deberíamos buscar a alguien? (...) Puedo esperar a que estés lista.
>Sugirió ir por Diopsido o Andalucita, como debería hacer en situaciones en las que su aleación actuaba de estas formas. Pospuso después aquello por si misma en pro de dejar que Onix terminara de reparar las grietas en sí misma o dejara de filtrarse para no ensuciar de más los pasillos.
¿Y si lo intento yo? (...) Con cuidado...
>Como quedó demostrado la vez que su metal, en menor cantidad que ahora, se filtró por el jardín luego del nacimiento de Anatasa, las otras gemas repelían su metal o tenían dificultades para mantener contacto con él. Suponiendo que sería lo mismo ahora, advirtió a Onix de lo que pensaba hacer antes de acercar los dedos con cuidado a su rostro para quitarle las lágrimas, esperando que se adhirieran a ella.
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>>8383
>Los pedazos de Onix tienen una textura particular. Ellos son igual de duros, igual de frágiles, pero solo se diferencian en el color. El rojo de cornalina es bastante invasivo dentro de las partes negras de onix, pero llegando a las partes blancas las formas largas y voluminosas reciben una reducción. Como tinta dentro del agua que se reduce a mantenerse dentro de una capa. El contacto del suelo con el material de Onix es bastante abultado, te podría llegar a sorprender como es que ella no se tropezó caminando por sobre su propio material. Onix sigue allí cerca a la puerta, ella se movió un poco liberando su cabello hacia un lado para que le sea más sencillo repararse. Así lo hacía, tanto con los pedazos que reuniste antes, como los nuevos que ella dejó que recolectes. Hay un límite en cuanto Onix puede repararse por sí misma, ya que los pedazos son bastante pequeños, la línea es difusa. Cuando ella dejó de repararse el rostro, miraste y te encontraste con la escena de ella derramando ese metal. No hay otra fuente de metal líquido, solo tú y por la sorpresa de Onix, definitivamente la respuesta se hallaba en los pedazos recolectados. Las gotas se resbalan más rápido que el agua, brillan al contacto de la luz en la ventana de enfrente y salpican en el suelo. Al acercarte preguntaste, pero Onix no lucía muy enterada de la situación todavía. Destello de esa actitud que te alejaba a ti y a Fluorita, su reacción fue del momento y poco clara.
(Onix) ¿A-alguien? (...) No entiendo… Solo espera Kunzita, me siento extraña…
>Onix llevó sus manos al rostro y el metal escurría de ahí aunque cierre los ojos. Limpiaba con sus puños mientras se extrañaba por el flujo metálico. Pasado un segundo ella te respondió afirmando. El metal está recorriendo el interior de su cuerpo, aunque la sensación no es mayor al tacto inerte de ser reparada, es ello seguramente lo que la está deteniendo. Hay partes del cuerpo de Onix que ella regresó, solo que, no son pedazos que se cayeron conforme hablaban. Como si hubiera surtido efecto el pegamento, los pedazos de Onix antiguos se unieron aún cuando el metal salía de ella por los ojos. No hay rastros visibles de tu filtración en el suelo, quizá un par de gotas que se retrajeron una vez te diste cuenta de lo que le sucedía a Onix. La filtración parece haber sucedido en el propio contacto de darle sus fragmentos a Onix. Cantidades menores a gotas que se transmitieron una a una sin que puedas hacer nada. Las lágrimas de Onix no se solidifican en el suelo y al notar eso, evitando que la limpieza se dificulte luego, actuaste. Ella se encontró con otro par de manos distinto, Onix se sorprendió al verte tan cerca, pero no pudo apartarse pues el flujo de metal aumentó. Limpiaste delicadamente sus ojos y así la aleación regresó a ti. Onix mostraba un rostro particular, no la habías visto avergonzada de esta forma antes. De cualquier modo, ella tomó tus hombros y te alejó.
(Onix) Hum… gracias.
>Ella giró la cabeza hacia un lado otra vez. Ahora, sin mostrarse enojada ante tus maneras insistentes, ella agradeció por quitarle el metal. Onix ya no pudo repararse más después de eso. Mucho del rojo de Cornalina ya no era visible, pero aún estaba ese negro que le resultaría inusual a varias. Sin otras opciones Onix buscaría algo en donde reunir sus fragmentos para llevarlos al área médica. Así entre las dos, recolectaron todos los pedazos del suelo. Onix no salió de la habitación tan rápido, solo después de que tú lo hicieras, ella se despegó lentamente del interior. Onix llevaba en su mano izquierda el único objeto que permitió a Benitoíta dejar en su habitación, la cobertura de tela suave y gruesa que estaba sobre su cama. Ninguno de los pedazos se caería o rompería estando dentro de lo que Onix sujetaba con una mano. A su mano derecha Onix también sujetaba tu propia mano. Si bien salir de la habitación es sencillo para ti, ubicar el área médica dentro de la Academia ya no lo es tanto. Guiar a Onix hacia su reparación era algo, pero Onix tuvo que hacerlo por sí misma mientras te llevaba dado tu olvido. Al bajar las escaleras, ninguna de las diamantes o Fluorita estaba ahí, su reunión simplemente acabó. Tampoco se encontrarían con ninguna otra gema pronto, solo al entrar al área médica que estaba funcionando perfectamente. Andalucita giró levemente su cabeza al encontrarse con Onix, pero al verte a ti, entendió su tarea.
(Topacio Imperial) ¡Es verdad! ¡Este mineral es completamente distinto! Bueno, casi. Pero la compatibilidad es tan alta… Como no supe de esto hasta ahora.
(Andalucita) Eres joven. No todo se te cuenta con detalles.
>Topacio Imperial no sabía de la doble composición de Onix, ella preguntó luego de inspeccionar con enorme emoción el lado roto de la cabeza de Onix. Andalucita está de pie, a tu lado, ella respondió sencillamente a Topacio Imperial mientras la última hace el trabajo de reparación. Hace un rato, Onix entró en el área médica y tomó asiento en donde la iban a pegar de regreso. Andalucita estaba por echar a Topacio Imperial y enviarla a hacer algún trabajo mientras cumplía la reparación, pero Onix intervino diciendo que se podía quedar. Gemas como Diamante verde, Topacio Místico entre otras desconocen completamente de la presencia de la gema extra que se esconde en Onix, parece que Andalucita ayudaba en parte a que la misma lo ocultara. Onix está allí a medio vestir mientras es de material de aprendizaje de doble composición natural para Topacio. Andalucita pudo haberla reparado o quedarse para ver a su aprendiz reparandola, pero en lugar de ello, dio vuelta hacia las puertas que llevan al pasillo interior del área médica y te llamó.
(Andalucita) Oye, Kunzita, ven conmigo.
(Onix) Ah... (...) Oye, eso es raro. Basta.
>Onix atendió también girando la cabeza, pero pronto regresó al contacto de Topacio Imperial. Ella no hizo más que darse cuenta de que estabas por irte un momento, pero no actuó evitándolo. Topacio Imperial pronto utilizará herramientas de madera para ver dentro de la boca de Onix la profunda conexión entre ambas gemas.
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>Era interesante poder tocar a otra gema sin correr peligro de romperse, y otra razón por la que intentó limpiar el metal de la cara de Onix. Oportunidades como esa no se daban todos los días. Tal vez la inocencia no fuese completamente responsable de eso, a veces no sabía todas las razones por las que quería hacer algo aunque se detuviera a pensarlas.
>No hablaron más después de eso ni Onix pudo seguir reparándose. Recolectaron las piezas de mineral del suelo en silencio para guardarlas en otro material en el que fuese más fácil transportarlas, algo similar a lo que había hecho alguna vez en la habitación de Diamante Amarillo con su libreta.
Hola.
>Saludó a las gemas del área médica sin decir más ni esperar a que ellas lo hicieran primero. Debía ser obvio por la apariencia de Onix el porqué estaban allí, y si no era obvio que ella había tenido otro accidente con su aleación probablemente no fuera un problema lo bastante serio para mencionarlo.
>Recordando otra ocasión en la que estuvo en ese lugar pero no como paciente, guardó silencio mientras preparaban a su mentora, y lo mantuvo hasta que Andalucita se dirigió a ella para pedirle que la siguiera afuera del pasillo.
¿Es importante? Fluorita dijo que debía estar con Onix. Quiero quedarme aquí si no es algo más importante.
>La pregunta no era del todo honesta, ya se había decidido que se quedaría allí con Onix. Poco podría ser más importante que su mentora y una tarea que le diera Fluorita directamente debía ser más importante que una que le asignara Andalucita. Y la razón más importante era que prometió estar al lado de Onix y no iba a romperla tan pronto. Lo único que podría alejarla de la habitación sería alguna señal confiable de que su presencia en la misma entorpecería la recuperación de Onix o empeoraría su condición.
Huh. ¿Sería por eso?
>Sacó la lengua y bajó la mirada lo más que pudo para ver su color. Hacía mucho tiempo no había pensado en lo que tenía adentro de la boca.
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>El primer contacto fue cruzando las dobles puertas blancas hacia el recibidor, ahí Andalucita tiene un mostrador bastante grande que siempre trata de ordenar con una escalera. Son varios tipos de minerales, algunos perfectamente pulidos, otros solo dejados ahí en su estado natural para visualizarse los efectos de solución sólida. La isla se encuentra en superficie y a relativamente bajo nivel sobre el mar, por ello, aunque no hayan demasiadas precipitaciones, cuando la erosión actúa sobre cosas más allá de ustedes, Andalucita debe dedicarse a la protección del área médica. Solo estaba ella cuando bajó las escaleras con una mano sosteniendo un amplio tazón de madera con arcillas y luego las saludó en bienvenida. Más allá de las puertas en la amplia primera sala del área médica se encontrarían a Topacio Imperial, ella fue mucho más entusiasta con su saludo al verte, pero al darse cuenta de la presencia de una gema rota se apresuró. Así como cuando te escabulliste con Crisocola dentro de este mismo lugar, el área médica es inusualmente grande. Contiene habitaciones de reparación, otras de descanso y finalmente una sala mayor donde gemas rotas e inactivas permanecen. Andalucita se retiraría hacia alguno de esos puntos, o tal vez una locación que desconoces totalmente. Ella no fue clara con la tarea que debías cumplir, pero una vez escuchó de Fluorita, se dio cuenta de que tenías una ya encima. Andalucita viró la vista sin antes aceptar tu solicitud.
(Andalucita) Fluorita, eh… Bien, quédate. (...) El titanio es realmente pesado, supongo que serán dos viajes.
>Andalucita junto sus brazos prematuramente mientras pensaba en voz alta. Se trataba de un metal, Diopsido lo había mencionado como uno de varios posibles añadidos o repuestos para tu aleación, pero pronto se descartó debido a sus propiedades adversas. Andalucita tuvo que liberar una de sus manos para abrir la puerta de cerca y así salió sin avisarles de cuánto tiempo tardaría o cual es su tarea. El peso, la fuerza de una gema depende de cuánta práctica realice levantando o haciendo actividades. Debido a esa razón es por cual se tiene a gemas de baja dureza como Crisocola siendo tan lenta o Aragonito tan fuerte, pues mientras una solo camina por debajo del agua, la otra está levantando estructuras todo el tiempo. Ya que Andalucita solo realiza trabajos de reparación y mantenimiento, la fuerza en sus inclusiones no debía ser mucha. Contrario a lo que Onix dejó enseñado a tus inclusiones, mas desapareció de tus recuerdos. Para ser una gema de reparación, Andalucita no es tan empática, sino, más bien fría. Topacio Imperial observó por un momento la expresión que hizo en cuanto te negaste. Al acercarte a las dos, Topacio Imperial respondió por Andalucita.
(Topacio Imperial) Oh, seguramente tiene curiosidad. Ni Andalucita ni yo podemos reparar o detener quiebres.
>Topacio Imperial retiró la larga varita de madera del interior de la boca de Onix y comentó mientras agitaba despreocupadamente. El interior de las bocas de todas es de un molde estándar establecido por Fluorita. El trabajo de reparar el interior de orificios como este solo consiste en dar forma, pues el color siempre será el mismo, mineral propio. La voz de las gemas nace del interior inferior de su cabeza, cercano al cuello y se trata de una perturbación del aire alrededor más de algo que surge propiamente de algún proceso mecánico. Sobre lo que dice Topacio Imperial, no tenías idea. Pero ahora entiendes que ambas estaban también al tanto del estado de Onix, desde una posición mucho más al margen. Si Andalucita te iba a hablar de algo, seguramente sería de eso. Topacio continuó hablando de más.
(Topacio Imperial) ¡Verte debió impresionarle de verdad! Solo cuando termina de sucederle a Benitoíta, es que Andalucita y Fluorita la traen en pedazos y la reparamos aquí.
>Se dirigió a Onix, Topacio Imperial teorizó sobre la reacción de Andalucita. Aunque alguien que la vio directamente no se encontraría nada más que con una leve sorpresa. De todas formas Topacio Mistico es quien comparte más tiempo con Andalucita, si alguien puede ver a través seguramente es ella. El quiebre no es inusual dentro de la Academia. Similar a lo que sucede con la radiación de Uranocircita, se trata de algo que no se puede reparar o controlar. En situaciones como esas Fluorita solo designa misiones a gemas adecuadas, te tocó a ti esta vez y parece que tuviste éxito. Onix usualmente solo termina de recomponerse una vez se hace pedazos completamente por culpa de Cornalina, fue diferente esta vez. Los trozos que Topacio regresaba al cuerpo de Onix eran tan pequeños como gotas de agua, seguramente el tratamiento terminaría pronto. Onix terminaría respondiendo a Topacio, solo para que no se haga demasiadas ilusiones respecto a pensamientos ajenos, ella incluida.
(Onix) Oye, no es para tanto.
(Topacio Imperial) Pero, tú y ella tienen casi la misma edad ¿cierto? Andalucita está muy contenta por ti, aunque no se note hehe
>Al mismo tiempo, Topacio Imperial es bastante joven, ella no puede evitar idealizar la figura de Andalucita antes de afirmar y reír. Que Onix y Andalucita sean contemporáneas da mayor sentido a todo lo que dijo Topacio Imperial antes, pues significaba que ella conoció todo el tiempo de su condición de doble composición. Onix ya había sido reparada, pero aunque todos sus fragmentos se unieron de nuevo, en ella se muestran aún líneas rectas de rotura. Naturalmente sólo hace falta tiempo para que las pocas marcas de su gema blanca desaparezcan, pero mientras pase ese tiempo se puede cubrir de resina. Topacio Imperial se acercó a un estante cercano para tomar cobertura blanca. Onix veía en el espejo su rostro al blanco mineral y como tanto el negro como el rojo regresaron a su interior en capas.
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>Juzgó mal. La petición de Andalucita de acompañarla no fue una forma de alejarla de Onix o encubrir su secreto como había intentado hacer más directamente con Topacio antes. Podría apenarse por dejar a Andalucita cargando sola con el material pesado, si no hubiese dicho la verdad cuando dijo que estar cerca de Onix era más importante. Hubiese sido solo por unos momentos o hasta que terminara la reparación de Onix, negarle a Andalucita igual sirvió el mismo propósito de mantenerla en el área médica y no iba a arrepentirse por haber logrado lo que se prometía.
>Antes de irse, Andalucita mencionó un tipo de metal que en sus inclusiones estaba catalogado como Pesado, o tal vez duro, que recordaba principalmente como uno de los posibles materiales que hacían su aleación y fue descartado por eso mismo, el riesgo de que fuese más duro que ella y la rompiera por dentro, creía. Entre otros metales que confundía con el litio que probablemente tuviese adentro estaba el aluminio, que sonaba más endeble, o lo asociaba con una dureza menor, de manera extraña. Una palabra por si sola no decía mucho sobre las características de lo que se hablara por lo que solo con el nombre y el recuerdo de que el nombre le pertenecía a un metal era difícil asegurar cuál de esos metales era más o menos duro que otro, simplemente había algún otro recuerdo o asociación que le hacían ver el titanio como un metal muy duro, al aluminio como uno muy débil y al litio como un metal juuustamente en el medio. Esto también le recordaría a una gema de color rosa y cabello amarillo llamada Rizitos de oro y a tres seres orgánicos muy peludos y de tamaño inusualmente grande, si dichos cuentos de hada siquiera tuvieran un lugar en la biblioteca de... de...
Aragonito no es la gema de la biblioteca...
>Los recuerdos eran algo confuso que todavía se le escapaban. Susurrar el nombre de la primera gema que confundió con la bibliotecaria en voz alta no le ayudó a dar con el nombre, y tampoco podría buscarlo en su lápiz o libreta pues no tenía alguno de los dos a la mano, producto de que no quiso arriesgar perderlos entre la humeda nieve que a veces se apilaba por encima de sus talones y dejó ambos elementos en su habitación antes de ir a palear los techos con...
Axinita. Ese es su nombre.
>Ambos empezaban por A y pertenecían a gemas que veía como agradables, por eso los confundió. Ambas eran gemas amables que hacían muy bien sus trabajos. Axinita incluso le había regalado un lápiz y enseñado sobre estrellas por lo que se sintió algo mal de haber olvidado brevemente su nombre.
>Mientras se enfrascaba en sus ejercicios de memorización, la reparación de Onix continuaba, con Topacio hablando de vez en cuando. La confundió escuchar otra vez la palabra quiebre y que no la dirigiera a ella, pues tenía entendido que era ella la que pasaría por un quiebre si tenía algún accidente con su aleación, e incluso había concluido que eso era algo que solo le pasaba a gemas en situaciones específicas como la suya, o mínimo a las gemas complejas. Fue sorprendente oír que Benitoíta pasara por lo mismo.
>En realidad no terminó de entender todo lo que decía Topacio tan casualmente y tuvo que hacer sus propias conclusiones otra vez.
¿Significa que ahora estás bien? Entonces yo también estoy contenta.
>Le dirigió una sonrisa a su mentora que denotara su felicidad más claramente que las maneras de Andalucita. Su felicidad era doble, porque la mentora que admiraba estaba bien, al menos por ahora, y porque ella misma había contribuido para que estuviese así, de alguna forma devolviéndole parte de lo que habría hecho por ella durante todas sus iteraciones y lecciones.
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